El Sufrimiento Perfecciona

 

CITA BIBLICA: 1ª. Pedro 1:6-7.                                                    

 

INTRODUCCIÓN: ¿Por qué Dios, permite -el sufrimiento-, -los desastres naturales-, -las enfermedades- a pesar de la ciencia, la tecnología?  ¿Por qué lo terrible con tanta -violencia-, -terrorismo-,  -infidelidad-? En el mundo natural tenemos Tormentas, Tifones que producen grandes olas y resultan necesarias para que el Ecosistema Natural sobreviva. Ya que -agitan y purifican-, permitiendo que el oxígeno penetre en lo profundo del mar, así tanto, peces como plantas pueden sobrevivir. Cosas más difíciles nos esperan y tenemos que salir adelante en lo natural y aprender a luchar en lo espiritual. El sufrimiento =   agonía, aflicción, dolor intenso o pena. Pero la Biblia dice, que la aflicción sirve para… quitar nuestra vista de las cosas temporales para poder ver Realidades que son Eternas. Las aflicciones son dolorosas, Dios las puede usar para lograr sus propósitos en nosotros.  1ª. Pedro 5:10. 10Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca.

 

Hebreos 5:8-9. 8Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen. Jesús Y aunque era Hijo nos habla de una “Condición Divina”, no la del hombre que es débil y mortal. El vino a sanar a los quebrantados de corazón y… por lo que padeció aprendió la obediencia. Por medio de nuestra obediencia a Dios en medio del sufrimiento, alcanzamos madurez. El -Sistema del mundo- se opone directamente -al Reino de Dios-, entonces… cuando obedecemos a Dios nos movemos contra la corriente, automáticamente -produce conflicto-, dando lugar a la persecución y la aflicción...  Cuando -Resistimos la Voluntad Humana- para someternos a Dios, nos permite experimentar una etapa espiritual diferente al mundo y tener… vida en el espíritu. Tanto -las uvas- para producir un buen vino, son pisoteadas-, el -olivo- es molido para producir un buen perfume, son pisoteados y molidos… así se compara nuestra vida devocional, quiero que sepa que… ¡no es una vida ordinaria! Somos como esos árboles que lo que producen no es más que un buen vino y un buen perfume. Somos bienaventurados cuando somos perseguidos, vituperados y digan toda clase de mal contra nosotros mintiendo. 2ª. Corintios 4:11-12. 11Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.

 

EL SUFRIMIENTO ES PARTE DE LA VIDA y muchos caen porque no están preparados para sufrir.  Debes estar bien preparado y armado con el poder de la gracia, dispuesto a resistir a pesar de lo que venga. Tenemos que aprender a vivir por encima de los -temores-, -las dudas-, lo -natural-, Pruebas, tentaciones, tormentas, tifones que… Dios mismo permite para enseñarnos y madurarnos.  Si Dios con los Tifones y los Tsunamis permite que el oxígeno vaya a lo más profundo del mara para producir súper vivencia, con, el Oxigeno de su Santo Espíritu produce vida en ti. Las aflicciones pueden ser un horno de fuego pero… hay un cuarto hombre que está de nuestro lado y es allí donde Dios obra en nosotros Su carácter… 1ª. Pedro 1:7. 7para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, La fe viene por el oír y por seguir oyendo y oyendo.  Cierra tu mente a todo lo que contradice tu fe.  

 

Juan 16:33. 33Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. Muchos creyentes en la actualidad están siendo probados por -guerras-, -torturas-, -hambres- y -persecución-, -sancionados por sus gobiernos-. Tenemos que estar preparados… -no sólo para creer-, -sino para sufrir-, sufriendo penalidades como buen soldado de Cristo. El Señor promete guardar a sus elegidos en la hora de la prueba, no quitándoles del mundo, sino guardándoles en el mismo fuego, como hizo con los amigos de Daniel. Apocalipsis 3:10-11. 10por Cuanto Has Guardado La Palabra De Mi Paciencia, Yo También Te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. 11He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.

 

Salmos 23:4. 4Aunque ande en valle de sombra de muerte,  No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Necesitamos saber que nuestro Buen Pastor tiene la vara de disciplina, sino el cayado que cuida de nosotros y los dos infunden aliento. Muchos cristianos conocen la vara, pero no el cayado. El cayado, es la seguridad de que el Buen Pastor está cuidando de mí y que no me va a dejar caer por el precipicio. el cayado es la seguridad en un amor que no me dejará. Cristo no está muerto… el resucito, es necesario que creas y que vuelvas a tener esperanza, muchos de los que están aquí necesitan el oxigeno de Cristo, el Espíritu de Cristo que te da calidad de vida diariamente, vida que es eterna… que es la que vence al mundo, que levanta tu fe, que te levanta del muladar y te hace sentar con los príncipes.  

 

2ª. Corintios 1:3-5. 3Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, 4el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 5Porque de la manera que abunda en nosotros las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo nuestra consolación. Quien ha atravesado una crisis fuerte, ha sido experimentado en sufrimientos están mejor capacitados para entender a quienes pasan por situaciones semejantes,  Dios ensancha nuestros corazones.  En cada prueba se adquiere una medida de comprensión, en cada dolor hay una esperanza. No debemos ver el sufrimiento como una maldición sino comenzar a verlo como una oportunidad, como algo que nos permite comprender la labor redentora de Jesús.  El sufrimiento no nos redime, no caigamos en la trampa de sentir que merecemos algo después de ello, sino que atrae nuestra atención hacia lo que Verdaderamente Vale.  Así que, por extraño que parezca, demos gracias a Dios por el sufrimiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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