Validando Para que mi Cosecha sea Bendecida

 

CITA BIBLICA: San Lucas 19:10.

 

INTRODUCCION. En N.Y. había un niño de diez años que estaba descalzo frente a la tienda de zapatos, mirando a través de la ventana, temblando de frío, una señora se acercó a él y le preguntó: ¿mi pequeño amigo qué estas mirando con tanto interés en esa ventana?, la respuesta fue: le estaba pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos. La señora lo tomó de la mano, lo llevó adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de medias para el chico, y le compró un par de zapatos, le acarició la cabeza y le dijo: no hay dudas pequeño, que te sentirás más cómodo ahora. Mientras ella daba la vuelta para marcharse, el niño la alcanzó, la tomó de la mano, y mirándola emocionado le preguntó: Señora ¿es usted la esposa de Dios?  Nombrar la cosecha, ya tenemos lo que queremos lograr. Validar. ¿A cuántos le gustaría cambiar a alguien de su familia? ¿Cambiar al esposo, la esposa, los hijos? Dos cosas: 1. No puedo cambiar a nadie. 2. No puedo resolver los problemas de nadie. No podemos cambiar a nadie y no podemos resolver los problemas de nadie. En este día, tienes que saber que nadie te puede resolver tus problemas. Pero el Espíritu Santo si puede y puede cambiar a quien sea y resolver todo problema, amén. Cómo puede ser que Jesús ve a Zaqueo, un ladrón y cuando lo ve, le dice: ¡Zaqueo hoy voy a comer a tu casa! y Zaqueo le dice: voy a devolver todo lo que robé, voy a dar la mitad a los pobres y… ¡cambia en 5 minutos! un cambio extraordinario. ¿Qué fue lo que hizo Jesús? Lo que  todas las personas necesitamos, porque nosotros no podemos cambiar a nadie, pero el Espíritu Santo puede cambiar a todo el mundo, puede cambiar a tu marido, a tu esposa, tus hijos, suegros, etc.

 

¿Qué podemos hacer para que el Espíritu Santo resuelva todos los problemas, y cambie a la gente? ¡validando a la gente! ¿Porqué pelean muchas parejas? Ella llega a casa y dice, estoy cansada, qué dice el marido, claro y tú que te crees que no hice nada en todo el día, yo también estoy cansado, pelean para ver quién se cansó más en el día y qué es lo que está buscando, él o ella, que alguien le valide la emoción, se la reconozca. ¿Qué sucede cuando tú le reconoces la emoción a la persona? Jesús vio a zaqueo. No le dijo ni recrimino, ¡ladrón devuelve la plata! ¡NO! le dijo: “vamos a comer y el hombre cambio”, le "validó sus emociones". Cuando aprendemos a validar, no quiere decir estamos de acuerdo, o que está bien lo que está sintiendo la otra persona, no estamos diciendo no estamos diciendo si a lo que dice, más bien respetamos lo que dice y siente. las personas que se quieren a sí mismas saben cómo valorar a las personas mucho más fácilmente que las que no saben valorarse a sí mismas.  Cuando validamos, es cuando el Espíritu Santo empieza a cambiar a la gente. efesios 3:16. 16para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.


¿PORQUE LA IGLESIA NO GANA GENTE PARA DIOS? Porque no validamos la emoción de las personas, es cierto no somos policías morales para calificar o descalificar lo que el otro siente, sino validándolo, porque el que cambia, es el Espíritu Santo de Dios. Jesús vio y  dijo, “Zaqueo, date prisa, desciende yo entiendo lo que te pasa”, sólo eso hizo, ¿sabe? esa aceptación hizo en zaqueo en 5 minutos lo que nosotros no hubiéramos logrado discipulándolo 50 años, porque para lograr que una persona diezme al señor lo que corresponde, ni con 50 años de discipulado se logran. Si valoramos, el espíritu santo actúa. tenemos que validar. Para saber cómo valorar a las demás personas es sencillo, solo hay que desear el bien a los demás cuando realmente te aprecias a ti mismo. porque es algo incoherente, incluso hipócrita, felicitar y alegrarse por los demás cuando tu vida no está yendo bien, cuando te sientes mal en las relaciones o cuando no tienes un sentido de vida o motivo por el cual vivir. valorar a las demás personas viene desde dentro con tu propia felicidad. Por eso Jesús dijo: Lucas 19:10. 10porque el hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.  no dijo los que se habían perdido sino "lo".

 

“LO” NO ES LO MISMO QUE “LOS”. Jesús vino a buscar "lo" ¿qué es lo? lo no es los. Por eso Jesús dijo: yo vine a recuperar lo que se había perdido, la validación y el amor al otro. Sólo el amor es la plataforma que hace que el Espíritu Santo venga y cambie a la gente. Por eso tenemos que estar atentos a lo que Dios pone en nuestro corazón. Cuando caminas, o vas en carro, se te viene un nombre, ¡llámalo! si Dios te muestra algo, ora por esa persona, DEJATE MOVER POR EL SEÑOR. Tenemos una baja tendencia hacia la “SOCIABILIDAD”. Tenemos la capacidad de parte de Dios a practicar “Virtudes Sociales”; -amor al prójimo-, -fidelidad-,                       -veracidad-, -justicia-, -obediencia-. Tenemos la capacidad de “Estructurar Ámbitos Culturales”. Puedo decir que la sociabilidad de Dios mostrada en el Hijo también está en nosotros. Nunca me hubiese imaginado que la palabra ungida para Zaqueo era "vamos a comer", porque eso fue lo que le dijo. Tenemos que estar atentos a lo que Dios nos muestra, a las palabras, a los nombres que nos vienen, las imágenes de la gente y dejar que Dios nos sorprenda, porque Dios nos va a poner palabras de afecto, palabras de ciencia, para bendecir a la gente. VOY A NOMBRAR MI COSECHA, VOY A VALIDAR A LA GENTE Y TAMBIEN…

 

“VOY A SEMBRAR PALABRAS DE FE”. Una persona puede SER MALA, pero si le sembramos palabras de Dios, Dios lo va a cambiar, no tiene escapatoria. Tu hijo puede estar en la droga, tu pareja estar en crisis, pero si siembras palabras de fe, no tiene escapatoria, porque toda palabra de Dios, trae fruto y fruto en abundancia. ¿Por qué Dios puso a Adán en el jardín del Edén, y no le dio una silla? porque la silla la escondió en el árbol, Dios le dio el árbol, DIOS no te da el producto terminado, Dios te da la materia prima. ¿Cómo así?  Pastor, ¡mire la esposa que tengo! No es la esposa que tienes, no es el esposo que tienes, no son los hijos que tienes; ellos están escondidos en lo que quieres tener. ¿Por qué Dios no le dio la silla? porque Dios le dijo a Adán, vas a ser un labrador, un cultivador. Nosotros tenemos la unción del cultivo, puede ser muy mala la persona pero con la unción del cultivo, “semillas”, “palabras de fe”, liberamos lo que dios escondió dentro de la gente, eso es la unción de cultivar. zaqueo, claro, eres un ladrón, un loco y acomplejado, pero yo tengo la unción de darle una palabra de fe, para liberar al campeón, al ungido, y al bendecido que está dentro tuyo, y esa es la unción que Dios va a soltar en Presencia de Dios.


DIOS ES EL DIOS DE MI CASA, MIS FUERZAS, MI VIDA. Cuando Zaqueo entendió que Jesús era su dueño, la vida de Zaqueo cambió para siempre. Dale al Señor tu vida, dale tus cosas, tu familia, tus pensamientos, tus fuerzas, dile: Dios hoy tú eres el Dios de mi casa, el Dios de mis fuerzas, el Dios de mis sueños. El Señor me dijo, así como yo cambié a Zaqueo, así yo te voy a enviar, con una palabra inspirada y una validación, para cambiar el destino de la gente, yo haré la obra completa en todos los que te rodean, cuando valides, tu cosecha va a venir corriendo dónde estás, vas a sembrar palabras de fe y mi palabra va a cambiar el destino de la vida de muchos, porque así recuperamos lo perdido y a los perdidos. Piensa en 4 personas que vengan ahora a tu corazón y los puedas bendecir con una oración enviarles una palabra de fe desde acá. Piensa en algún Zaqueo y bendícelo esta noche. Bendice a tus padres, a tus hijos, a tu esposo, a tus amigos, bendice a tu iglesia, bendice a tus enemigos, bendícelos. Vienen días donde la gente que no tiene a Dios, se va a alegrar de nuestra presencia, nos van a invitar para que estemos ahí, por la palabra de fe que tenemos y cuando entremos a las casas, las casas cambiarán.

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