Deteniendo la Obra de Dios

 

CITA BIBLICA: 2ª. Reyes 4:1-7.

 

 

INTRODUCCION. Hemos leído uno de los principios más desafiantes en la obra del Señor. Dios siempre está dispuesto a: seguir, avanzar, bendecir más, proveer abundantemente, realizar sus obras sin límite. Pero el límite que Dios respeta es aquel que está relacionado con nuestra visión, con las condiciones que creamos para que El obre, con el espacio que proveemos para que El actúe en nosotros y con la disposición que tenemos para hacer lo que El determine. Dios ha dispuesto que nosotros seamos sus canales pero El respeta nuestro libre albedrio, respeta nuestras decisiones, respeta nuestras acciones; lo que proporciona un marco de acción para que El pueda obrar, no porque no lo pueda hacer, simplemente es un Dios que respeta. Llega justo cuando nos encontramos en la encrucijada, sale al paso para ayudarnos si hemos clamado con fe y confianza en Él. Ese es nuestro Dios. Un súper héroe que viene en nuestra ayuda. Y lo más sorprendente, hace cosas grandes a partir de elementos muy pequeños.

 

HOY EN DIA HAY MUCHOS CRISTIANOS DE “UNOS DIAS”. Cristianos que hoy están y mañana ¿Quién sabe?, su recorrido es de poca duración. El Apóstol Pablo dijo claramente: Hebreos 10:39.  39Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma. Dios nos hizo un pueblo de conquista, de avanzada, donde está hoy no estará mañana. Cada día de tu vida avanza. Somos como la luz del alba que empieza a crecer hasta que la luz es perfecta. Habla de un proceso, de un avance. Dios no nos quiere en el mismo lugar. Hoy Dios no está buscando súper predicadores o súper líderes, sino personas inspiradas y apasionadas por Dios, que al pasar al lado de otros transmita poder. El llamamiento de Eliseo fue especial, y ¿Qué fue lo que Elías vio en Eliseo? pues Eliseo estaba arando, a lo mejor estaba sumergido en mediocridad, acostumbrado a una rutina y ahí Dios lo llamo, lo levanto, lo uso. Hoy en día hay cristianos que están estancados, pasan años y años y no hay modo que avancen se encuentran ahí mismo,  inclusive hay muchos que le dicen a Dios: ¿Cuándo me vas a llamar a hacer tu obra para hacer cosas grandes?  No entienden que Dios los quiere usar desde ya pero no se someten al proceso. Muchos que quieren empezar por donde muchos están terminando, todo tiene un precio.

 

2ª. Reyes 4:6. 6Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite. El relato dice que la viuda dijo a su hijo “tráeme otras vasijas”. Y él dijo “no hay más vasijas”. Entonces ceso el aceite. Dios necesita de vasijas para que Su obra pueda ser ejecutada. Cuando tomamos decisiones acerca de lo que haremos con nuestra vida estamos decidiendo dejar a Dios obrar o no. El profeta había dicho a la mujer “no traigas pocas” avisándole que si ella no tenia las vasijas disponibles se perdería parte de lo que Dios podría hacer en su vida. A veces es la falta de visión,  que nuestra situación no es la ideal y buscamos a Dios con el solo pensamiento de que nuestra situación mejore, sin darnos cuenta que, no solo nos acercamos a quien puede mejorar nuestra situación sino a quien tiene mucho más para darnos de lo que pedimos o entendemos conforme a su propósito. ¿Dónde está el error? El error esta en traer pocas vasijas, conformarse, no haber tenido más visión de lo que Dios podía hacer, el error nos puede hacer perder la oportunidad de Dios siga obrando en nuestro favor.

 

EL LIMITE LO COLOCAMOS NOSOTROS. Podemos poner límite o frenar la obra de Dios con nuestra fe. Jesús dice “Si crees, veras”. La Biblia dice que “sin fe es imposible agradar a Dios” y que “Dios premia a los que le creen”. No es casualidad que los grandes hechos relatados en Hebreos 11 se enmarcan en decisiones y actitudes de fe. Podemos poner límite a la obra de Dios con    nuestra visión. Muchas veces buscamos a Dios con fe pero gobernados por nuestra experiencia actual, así no podemos ver lo que realmente Dios quiere hacer. Muchos se encuentran como la viuda viendo que la situación cambio, pero que el alcance de Dios podría haber sido mayor si hubiéramos visto más allá de nuestro momento. Cuando esto ocurre nos damos cuenta que somos de los que han visto a Dios obrar pero algo nos dice que nos perdimos algo más que Dios quería hacer a través nuestro.

 

Podemos poner límite al obrar de Dios POR NO TRABAJAR LO NECESARIO. Tal vez el trabajo de búsqueda de vasijas te ha resultado cansado y obtener más vasijas requiere de esfuerzos extras, de   sacrificios, de mayor entrega. Muchos nos cansamos de buscar soluciones mágicas para la obra y ahora vemos que Dios obra cada día si estamos dispuestos a trabajar, el obrar de Dios se realiza en la medida que yo salgo a trabajar. Hay muchas cosas que están esperando ser realizadas por Dios y esperamos que Dios lo haga sin darnos cuenta que Dios mira a quienes estamos dispuestos a buscar vasijas vacías para que Dios siga obrando. Para que el obrar de Dios no se detenga deberemos buscar vasijas vacías y esto es tarea humana.

 

Quizá tu seas alguien a quien Dios ha llenado varias vasijas. Tal vez te ha llenado la vasija de la salud, de la capacidad intelectual, de un buen trabajo, de bienes, de familia, de iglesia, de prosperidad, de profesión, de tener tu empresa etc. que confirme que Dios nos ha dado todas estas cosas para que las disfrutemos. Pero el obrar de Dios siempre quiere extenderse y hoy desea a través de tu vida seguir enviando bendición ¿Tienes vasijas libres? ¿Te quedaras solo disfrutando las vasijas llenas y con ello frenar la obra de Dios?. Vivimos días claves en el obrar de Dios, el obrar de Dios no está determinado por su deseo solamente sino por nuestras decisiones. Cada día decidimos si su obrar se detiene o continúa. Nuestras acciones marcan la diferencia. Personalmente se que si no evangelizo la obra de Dios se detiene, se que si no hago discípulos la obra de Dios se detiene, que si no trabajo para bendecir iglesias la obra se detiene, que si no proyectamos capacitar misioneros la obra se detiene, que si no creemos y no trabajamos día a día para que lo que soñamos suceda la obra se detiene.

 

CONCLUSION. Que Dios encuentre entre nosotros aquellos que le crean, que aumenten su visión y  estén dispuestos a realizar los trabajos necesarios para que su obrar no se detenga. Dios hoy te dice como al hijo de la viuda “tráeme otras vasijas”. Viví para que no te pase nunca esto: Y el dijo “no hay mas vasijas”. Entonces ceso el aceite. La vasija que puedes poner delante de Dios puede ser tu vida, tu iglesia, una nueva tarea o un gran desafío. Pero sea lo que sea busca una vasija vacía y tráela delante de El ahora mismo, El quiere seguir sorprendiéndote, no detengas su obrar.

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