Hallando Gracia ante los Ojos de Dios

 

CITA BIBLICA: Éxodo 33:13-23. 2ª. Pedro 3:18.

 

INTRODUCCION. Nos damos cuenta de que en los últimos años y a nivel mundial, el hombre                         -ha tergiversado el mensaje del evangelio-, llevándolo a niveles degradantes delante  de los ojos de Dios, por medio de métodos y formas humanas. Sin embargo la iglesia del Señor no debe ser así, más bien debe seguir dependiendo de la gracia que solo Dios puede dar. Usted puede ir a cursos sobre cómo hablar mejor, cómo pararse bien delante de la gente, e incluso de cómo hacer la mejor sonrisa para agradar al oyente. Hasta podemos agregar algún chistecito que haga reír, usando anécdotas y logrará aprender a llamar la atención de la gente y aun podrá llegar a tener cierta fama delante de ellos. Pero esa: no sería la verdadera gracia en la que buscamos crecer. 

 

Génesis 6:11. 11Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Los ojos de Dios pasaron revista  sobre todos los moradores de la tierra y vio que el mal estaba avanzado, -la violencia y la inmoralidad- estaban sin control. No existía la tecnología como lo está en estos tiempos, pero el pecado y la inmundicia tenían su avance propio. A Dios le molestó en gran manera todo lo que sus ojos estaban viendo, pero algo llamó su atención y fue la vida de Noé. Génesis 6:8. 8Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Si en este mismo momento los ojos del Señor pasaran revista sobre toda la humanidad, ¿podríamos hallar gracia ante sus ojos?  Lo que todo hijo de Dios debe experimentar es Crecer en la gracia del Señor, la gracia de Dios no viene por métodos humano, ni por los muchos estudios o títulos universitario-, e incluso de Institutos Bíblicos. Aunque todo esto es muy importante en la vida de un hijo de Dios, no obstante para hallar gracia delante los ojos de Dios, debemos aumentar en el conocimiento de su Palabra y aplicarla en nuestras vidas.

 

Mateo 12:35. 35El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Nuestros hechos hablan tan fuerte, que  no dejan oír lo que dicen nuestras palabras. ¿Qué tanto habla, nuestras actitudes en el trato íntimo hacia Dios?               Le respetamos,  hay temor en nuestros corazones para con él. Jesús dijo, por nuestros frutos seremos conocidos. No sólo por nuestras palabras, sino también por nuestras acciones. Noé halló gracia ante los ojos de Dios en medio de injustos y profanos, esto nos dice que si se puede vivir en integridad y en santidad. Dios le dio las órdenes a Noé para su salvación y la de su familia. Debía cumplir con las medidas específicas, el tipo de materiales y la manera de su aplicación para construir el arca. Solo un varón de carácter integro pudo recibir esta inmensa bondad de parte de Dios. Hoy no es diferente; el mismo Dios de salvación nos ha dado mandamientos de los cuales no podemos pasar por alto ningún detalle. Por esto, debemos estar más y más cerca de la gracia de Dios, para que esta nos inunde con su misericordia y poder.

 

Proverbios 3:1-6. 1Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. 3Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Átalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; 4Y hallarás gracia y buena opinión Ante los ojos de Dios y de los hombres. 5Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. 6Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.


El hombre moderno de hoy busca hallar gracia delante de los hombres. Y esa es su meta, para aumentar en bienes materiales y el número de personas bajo su control. Ese no debe ser nuestro fin, ¡Jesucristo lo es! Podemos tener gracia delante de los hombres, pero los hombres no deben ser primero, pues primero debe ser Dios. Para hallar gracia y buena opinión delante de Dios y de los hombres, la clave es: 1.Guardar su Palabra en el corazón. Es allí donde Dios quiere mandar 1…Y tu corazón guarde mis mandamientos; 2. No apartarse de la misericordia y la verdad. A pesar de que estemos en medio de un mundo tan injusto, la misericordia y la verdad no deben faltar en nuestra vida. Dios está buscando hombres íntegros, que vivan lo que predican y que sean llenos de su gracia y de su verdad. La gracia de Dios es la que liberta al cautivo  y  salva al perdido. Las ofertas y oportunidades de pecar vienen a diario nuestras vidas, pero solo una vida íntegra lo ayudará a soportar la tentación. 

 
2ª. Corintios 5:18. 18…Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. Dios nos reconcilio primero con él, para luego darnos el ministerio de la reconciliación. El mundo está desconectado de la gracia de Dios y Él nos dio a nosotros esta labor como embajadores de Cristo. Es por eso que debemos crecer en gracia. Si de gracia recibimos, de gracia debemos dar (Mateo 10:8). Gracia, es don o regalo no merecido. No importa si el que está delante de nosotros se lo merece o no, debemos dar, así como Cristo nos dio, ya que  ninguno de nosotros merecíamos nada, menos la salvación. Las  verdades de Dios se sirven con amor, la verdad de Dios se expresa con misericordia. Nosotros somos personas que tenemos las mismas dificultades que cualquier otra persona puede tener; sin embargo, hay un poder de parte de Dios que puede operar en nuestro interior, el cual fortalecerá nuestro carácter. Dejemos que Dios inunde con su amor nuestros corazones para que su gracia y su unción se manifiesten en favor de la obra de Dios.

 

2. Pedro 3:1. 1Amados, esta es la segunda carta que os escribo, y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento. La preocupación que muestra el apóstol Pedro tiene que ver a que en los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias. En todo el capitulo hay disertación de todo este asunto, más el consejo del apóstol está al final del capítulo. 2ª. Pedro 3:18. 18Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. Crecer en gracia delante de Dios, es aumentar aceptación de Dios cada día que pasa. Termino recomendando las palabras dichas por el apóstol Santiago. Santiago 4:6. 6Pero él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes. Cuando crecemos en la gracia del Señor, crecemos en Humildad, ya que la gracia está muy vinculada con la humildad. Cuando nos humillamos delante de Dios, su gracia se hace patente. El humillarnos delante de Dios, implica también hacerlo delante de nuestras autoridades. Cuando obedecemos a nuestros pastores y lideres con corazón humilde, en todo lo que corresponda a la Palabra de Dios, crecemos en gracia delante de Dios.

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