SER AGRADECIDO ES UNA VIRTUD INDISPENSABLE

CITA BIBLICA: COLOSENSES 3:17. 17Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.

 

INTRODUCCION: Esta es una idea que debe formar parte del carácter del cristiano, “Todo lo que somos y todo lo que tenemos, le perteneces a Dios”. Ser agradecidos hace que Dios nos confíe mucho más… cuando somos agradecidos por los cientos, Dios nos bendice con miles. Cuando confiamos para orar por un dolor de cabeza, Dios confiará en nosotros para orar por un cáncer. Si somos agradecidos por lo que tenemos, en lugar de quejarnos por lo que no tenemos, Dios desatará lo que no tenemos. Dar gracias a Dios es clave para que ocurra lo sobrenatural.

SER AGRADECIDO ES UNA VIRTUD INDISPENSABLE: En una ocasión, JESÚS SANÓ A DIEZ LEPROSOS y solo uno, extranjero, regresó a darle gracias. Cuánto tiempo habían padecido esa terrible enfermedad, no sabemos, lo que, si es que un leproso realmente la pasaba muy mal, eran rechazados, repudiados en carne propia, etc. Pero su padecimiento los hizo acercarse donde estaba Jesús para clamar por misericordia y sanidad. Él los envió a presentarse delante del sacerdote, porque la ley mandaba que se certificara la sanidad antes que la persona pudiera integrarse a la sociedad. Ellos obedecieron, aunque todavía estaban enfermos, pero en el camino fueron limpios. Imagina qué gozo sintieron al verse libres de esa terrible enfermedad. Sin embargo, SOLO UNO REGRESÓ A DAR GRACIAS, y lo hizo con la misma pasión con la que pidió el milagro, porque la gratitud forma parte de la correcta e íntegra adoración.

 

¿SERÁ QUE ESE SAMARITANO ERA EL ÚNICO AGRADECIDO? Yo creo que los diez estaban agradecidos, pero NO es lo mismo ESTAR AGRADECIDO QUE SERLO. Puedes estar muy feliz porque tienes comida, ropa, familia, salud, trabajo, salario y vacaciones, ¡PERO! SI NO EXPRESAS GRATITUD, te conviertes en alguien malagradecido. El “ESTAR” te define y se transforma en “SER”. Por ejemplo, puedes decir que eres miembro de esta iglesia, si lo demuestras, de lo contrario, solamente ocupas un puesto en una silla. SER AGRADECIDO, es expresar agradecimiento, sino ese sentimiento se queda guardado, lo que expresa es orgullo y arrogancia, no cumple su función de exaltar y bendecir a quienes nos hacen bien.

 

La palabra “GRACIAS” es corta, solo tiene siete letras, pero tiene un enorme poder en nuestra relación con Dios y con las personas. Es tan poderosa la acción de dar gracias que el samaritano recibió doble bendición, ya que además de sanidad, recibió la salvación. Los otros sólo obtuvieron la cura externa, solo éste tuvo la bendición espiritual. Lucas 17:16-19: 16 y se postró rostro en tierra a sus pies, dándole gracias; y éste era samaritano. 17 Respondiendo Jesús, dijo: ¿No son diez los que fueron limpiados? Y los nueve, ¿dónde están? 18 ¿No hubo quien volviese y diese gloria a Dios sino este extranjero? 19 Y le dijo: Levántate, vete; tu fe te ha salvado.

 

LA GENTE AGRADECIDA DUPLICA LAS BENDICIONES QUE RECIBE: ¡Gracias, Señor, por la salvación, ¡por Tu paciencia, misericordia y perdón! En el A T, vemos que Dios libró a los israelitas muchas veces y lo hizo a través de hombres a quienes escogió. Pero el pueblo era necio y volvía al pecado de adorar otros dioses. Una de esas lamentables situaciones se dio luego de que Gedeón los librara de los madianitas. JUECES 8:34-35. 34 Y no se acordaron los hijos de Israel de Jehová su Dios, que los había librado de todos sus enemigos en derredor; 35 ni se mostraron agradecidos con la casa de Jerobaal, el cual es Gedeón, conforme a todo el bien que él había hecho a Israel. Seguramente estaban agradecidos, pero no lo mostraron. No asombra que los que olvidan a su Dios, se olviden de sus amigos. Si dices estar feliz, pero no lo demuestras, es como si no lo estuvieras. El agradecimiento se demuestra, no solo se lleva por dentro. Da gracias por tus bendiciones, sean frijolitos con tortilla o algo más sofisticado, pero… DA GRACIAS.

 

ENSEÑEMOS A NUESTROS HIJOS A SER AGRADECIDOS: Es clásico que se les enseña a los niños a decir: “Mi mamá me ama, mi mamá me mima…”, pero también hay que enseñarles a decir: “Mi papá me ama porque me provee”. En todo lugar demostremos agradecimiento. Siempre hay alguien que nos favorece, así que busquemos a esos “Gedeones” que han sido el instrumento de la bendición de Dios. Además, procuremos ser de esas personas que bendicen a los demás. Si quieres tener amigos, debes ser amigo; si quieres que te bendigan, debes bendecir; si quieres que te agradezcan, debes agradecer.

EL AGRADECIMIENTO ALIMENTA EL FAVOR DE DIOS: la falta de agradecimiento provoca que ese favor no exista, se extinga. Ser agradecidos extiende el favor de Dios hacia nosotros. “El FAVOR” es lo mismo que “GRACIA” significan acceso, trato especial y privilegios especiales. Cuando tenemos el favor y la gracia de Dios nos vestimos con algo que nos hace irresistibles a otros. El favor puede hacer lo que el dinero no puede. Algunas puertas sólo se abrirán debido al favor de Dios sobre nosotros. Cuando Dios nos da favor, podemos experimentar que en un día de favor hay mucho más que un año de labor. El ser MALAGRADECIDO te hace olvidar de donde te saco Dios. Por eso es tan fuerte el lazo que se posa sobre un corazón que vive en un estado así. Los malagradecidos no respetan ni valoran a las personas que lo direccionan en el propósito de Dios para sus vidas. La Palabra no dice que estemos agradecidos, sino que lo seamos. COLOSENSES 3:15. 15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.

 

En la Escritura vemos muchas expresiones de acción de gracias del pueblo hacia el Señor, pero una especialmente me impresiona porque dice que todos aclamaban con gran júbilo, alababan, lloraban y gritaban de tal forma su agradecimiento que era difícil distinguir si expresaban alegría o pena. ESDRAS 3:11-13. 11Y cantaban, alabando y dando gracias a Jehová, y diciendo: Porque él es bueno, porque para siempre es su misericordia sobre Israel. Y todo el pueblo aclamaba con gran júbilo, alabando a Jehová porque se echaban los cimientos de la casa de Jehová. 12Y muchos de los sacerdotes, de los levitas y de los jefes de casas paternas, ancianos que habían visto la casa primera, viendo echar los cimientos de esta casa, lloraban en alta voz, mientras muchos otros daban grandes gritos de alegría. 13Y no podía distinguir el pueblo el clamor de los gritos de alegría, de la voz del lloro; porque clamaba el pueblo con gran júbilo, y se oía el ruido hasta de lejos. A veces nuestras emociones se mezclan y lloramos de alegría. Qué mejor que derramarnos de esa forma delante de quien nos ha dado todo, a quien le debemos nuestra existencia y bendiciones. ¡No nos cansemos de agradecerle! Y una excelente forma de hacerlo es… SERVIRLE CON ALEGRÍA.

HAZ CLICK PARA DESCARGAR