LA PUREZA PRODUCE OBEDIENCIA QUE TRAE BENDICION

CITA BIBLICA: HAGEO 2:10-19.

 

INTRODUCCION: Un padre llegó a casa y en el patio encontró a su hija lavándole los dientes al perro. Se dio cuenta que estaba usando su cepillo de dientes. Le preguntó: Mi amor, ¿qué haces con mi cepillo de dientes?  Inocentemente contestó: "Le estoy lavando los dientes a Rocky. Pero no te preocupes, papá. Después voy a lavar tu cepillo con agua, como siempre lo hago." ¿Crees que ese papá volvió a usar su cepillo de dientes? ¡Lo dudo! Por más que se enjuagara ese cepillo, ya se había contaminado con las babas del perro. Ya no lo querrá usar.

 

DIOS TIENE UN PROPÓSITO PARA TU VIDA: Cumplir ese propósito trae más gozo de lo que te puedas imaginar y es una fuente de bendición. No viene sin luchas, pero el poder de Dios te ayudará a superarlas. Sin embargo, Nosotros mismos podemos “LIMITAR” el cumplimiento de ese propósito si te dejas contaminar. Esto le sucedió al pueblo de Dios en los días del profeta Hageo. Pero a diferencia de un cepillo de dientes, Dios no nos desecha si nos hemos contaminado. Nos ofrece la oportunidad de ser restaurados.

 

BAJO LA LEY DEL A.T: había ciertas cosas que CONTAMINABAN físicamente a una persona. Se hacía sucio ante los ojos de Dios. Por Ej. Si alguien tocaba un cadáver, se contaminaba. La solución para esta contaminación era la purificación o esperar cierto tiempo; en otros casos, era cuestión de lavarse con agua. Por otra parte, había ciertas COSAS CONSAGRADAS. La carne de los sacrificios estaba dedicada a Dios, y era sagrada. Bajo ese sistema, las cosas sagradas no podían consagrar a otras cosas, los utensilios que se usaban para manejar la carne también se tenían que consagrar. En cambio, algo contaminado contaminaba todo lo que tocaba. Una persona que tocaba un cadáver, si luego tocaba una olla, contaminaba la olla. Entonces la olla había que purificarla. En resumen, la impureza se comunicaba mucho más fácilmente que la consagración.

 

Ahora bien, en el A. T. hay VERDADES ESPIRITUALES: que se expresan en términos físicos, pero que reflejan una realidad espiritual en el N. T. Las leyes sobre la contaminación y la consagración se expresaban en términos físicos en el AT, pero nos ayudan a entender CÓMO FUNCIONAN LA CONTAMINACIÓN Y LA CONSAGRACIÓN ESPIRITUAL. Aquí Dios nos enseña que la contaminación espiritual se comunica mucho más fácilmente que la consagración. De la manera en que una persona contaminada contamina todo lo que toca, las malas actitudes y los hábitos pecaminosos contaminan a los demás. En cambio, la consagración es mucho más difícil de comunicar. Es más fácil contagiar malas costumbres que buenas.

 

ES COMO LA ENFERMEDAD: Si todos los que estamos aquí nos encontramos en buena salud, y entra aquí alguien con gripe, ¿qué sucederá? ¿Le contagiaremos nuestra buena salud, o nos pasará su enfermedad? ¡Ya todos sabemos la respuesta! Por eso es tan importante que todos nos purifiquemos y nos consagremos totalmente al Señor. Si tú dejas que LA DESIDIA, LA INCONSTANCIA te domine, no serás el único en verte afectado. Tu familia y la Iglesia también se verán afectadas. Si tú en secreto COQUETEAS POR FACEBOOK o VES PORNOGRAFÍA, no te engañes pensando que nadie más se verá afectado. Si te pasas de la raya con tu novio o tu novia, no creas que a nadie le haces daño. La contaminación espiritual se extiende, como una enfermedad.

 

EL QUE CONSAGRA LO CONTAMINADO SE LLAMA JESUS: Tomó la mano de una niña muerta. Otra persona se habría contaminado por haberla tocado, pero Jesús no. Más bien, ¡la niña recobró la vida! Jesús tocó a los leprosos, otra persona se habría contaminado, pero Jesús no. Más bien, ¡los leprosos quedaron limpios! Si tú estás contaminado por algún pecado, alguna mala actitud o alguna mala costumbre, Jesús te puede purificar. Si nunca te has arrodillado delante de El en tu corazón, arrepentido, para reconocerle como tu Señor, con eso debes empezar. Si ya le conoces, pero has permitido algo en tu vida que no le agrada, debes acercarte a Él con arrepentimiento y confesarle lo que has hecho. Te tocará con su mano y te limpiará. Y si haces eso, algo maravilloso sucederá.

 

CUANDO HAY CONTAMINACIÓN EN EL PUEBLO DE DIOS: también falta fruto. Hageo le dice al pueblo que, cuando ellos andaban en desobediencia, había escasez. Buscaban en la alacena los granos para moler, pero sólo encontraban la mitad de lo que habían guardado. Sembraban, pero la plaga y el granizo arrasaban con todo. SI TÚ ALBERGAS PECADO EN TU VIDA, la bendición se alejará de tu casa. Podrás trabajar día y noche, pero nunca será suficiente. Pero desde el momento en que comenzamos a obedecer y a consagrarnos, El comienza también a bendecir. Él dice: "A partir de hoy en adelante, reflexionen"… dice: "más desde este día os bendeciré".  Dios nos bendice con anticipación, cuando El, ve que nuestro corazón está arrepentido.

 

EL PRINCIPIO ES ESTE: la Pureza produce Obediencia, que trae Bendición. Podemos sembrar maíz y sabemos que, si recibe suficiente agua y sol, dará su fruto. Así la ha creado Dios. De igual modo, si nos consagramos y obedecemos, Dios nos traerá bendición. Si tú te consagras con tu familia al Señor, podrás estar seguro de que El comenzará a obrar en tu familia también. ¿Habrá luchas? ¡Claro! Pero ten la seguridad de que Dios no te desamparará. Dios te ha llamado a ser padre, a ser esposo, a ser maestro, o diácono, o líder, a ser empleado o estudiante. La bendición comienza desde el momento de consagración y Dios te usara poderosamente en todo. Si tú escondes el pecado en tu vida, la bendición se alejará de tu casa. Si abandonamos nuestro compromiso con la Iglesia, la bendición de Dios se alejará de ella. Pero si nos consagramos a la santidad, por la fe en Jesús, la bendición de Dios fluirá poderosamente.

 

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