PABILO QUE HUMEARE

 

CITA BÍBLICA: Isaías 42:1-10.

 

INTRODUCCIÓN: Isaías nos da una revelación de cómo sería JESUS en su venida. El no vino a forzando a la gente, no vino con gran pompa y clamor; vino como un “Salvador tierno y amoroso”. La profecía de Isaías, la vemos cumplida en Mateo 12. Los fariseos planificaban matar a Jesús, todo porque él había curado a un hombre con UNA MANO SECA en el día de reposo. MATEO 12:15. 15 Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí. Cristo no respondió con ira. No grito a quienes planificaron su muerte. Él pudo haber llamado una legión de Ángeles para que se encargaran de ellos. Pero, no le interesaba vengarse. Este es el Espíritu tierno, que revela Isaías: MATEO 12:19. 19No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las calles su voz. Como diciendo: lo escucharas hablar con voz quieta y apacible en tu interior.

 

JUAN 3:17. 7 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. ¿PORQUE DIOS NO ENTREGA AL MUNDO A JUICIO? ¿Por qué Dios no nos trata de acuerdo a nuestros pecados? Él le dio a la generación de Noé, 120 años de advertencias, pero después de eso dijo, ‘Basta,’ y trajo una inundación. Yo no quiero ver el juicio de Dios caer sobre el mundo. No quiero ver las lágrimas de mis hijos y nietos, de lo que vendrá sobre una sociedad como la de nosotros. Hay una sola respuesta a esto, todo esto es debido a la ternura y paciencia de nuestro Salvador. Encontramos la respuesta en: ISAIAS 42:3. 3 No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia. ¡El mundo se ha convertido en un territorio de cañas cascadas!

 

La Caña se dobla fácilmente cuando hay vientos fuertes o aguas ligeras que la golpean al punto de romperlas y es llevada por la corriente. Una caña en tiempo de calma lo fue: Estados Unidos cuando se paraba como una nación orgullosa, llena de promesa y propósito. La sociedad honraba a Dios y la Biblia era considerada el estandarte de sus leyes y sistema judicial. Dios ha sido sacado de las cortes judiciales, de las escuelas, su nombre es burlado y ridiculizado. Como resultado, ahora está lisiada, como una caña cascada. El hombre más duro y más impío sabe que el mundo se está volviendo más y más corrupto por hora. Todos saben que estamos viviendo con tiempo prestado. ¿Por cuánto tiempo pueden seguir la violencia, la matanza, las violaciones y lo que refleja a Cristo siga siendo cruelmente ignorado y burlado? Pero Isaías dice que Jesús no rompería una caña cascada. Y aun cuando el mundo se encuentra en total confusión, doblado por muchos pecados, no hemos sido consumidos. Dios no ha dejado que esto ocurra.

 

“Cascada”. Herido, aporreado, con sentimientos heridos. “Pabilo” una antorcha. Pabilo que humea indica esperanza de vida. Pabilo apagado indica muerte. En tiempo de Jesús, Israel vivía bajo el reino de Roma, una sociedad plagada de hipocresía y pecado. Jesús lloró sobre Jerusalén, profetizando que su casa sería desolada. Jesús simplemente no quebraría la caña cascada en que Israel se había convertido. Hoy vivimos en UNA SOCIEDAD CASCADA. Familias quebradas, abusos y violaciones. Satanás ha desatado su maldad en la tierra y ha dejado a su paso un pueblo doblado y cascado. ¿Será que Dios al mirar al mundo, solo ve una pequeña chispa de devoción? ¿Habrá gente que ama a Dios y están dispuestos a adoptar una posición por su nombre? ¿Hay todavía un PABILO QUE HUMEA, que peleara para reavivar la llama de la justicia del Señor?

 

HABÍA COMPLOT PARA MATAR A JESUS: Pero El no quebraría la caña cascada. MATEO 12:15. 15 Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos. Elías conocía a Dios, sus oraciones abrieron y cerraron los cielos. Tuvo tal autoridad, sin miedo enfrentó a 400 sacerdotes de Baal y los mató a todos. Pero Elías recibió noticia que la malvada Reina Jezabel lo estaba persiguiendo para matarlo. El temor sobrecogió al profeta, lo vemos estaba exhausto debajo de un árbol de enebro cansado y desalentado. ¿Por qué me está pasando esto a mí? La mano de Dios estaba sobre su vida, había visto realizar milagro tras milagro. Pero ahora estaba en una situación desesperante, que iba más allá de toda su capacidad humana. Elías que había enfrentado los poderes del infierno e hizo bajar el fuego de Dios, ahora lloraba angustiosamente: 1ª. REYES 19:4. 4…deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres. Elías se quebranto, llorando “Señor, no aguanto más.”

 

He buscado a Dios fielmente, he estudiado su Palabra, he orado diligentemente. Sin embargo, mi alma ha sido doblada más de lo que he visto en mi vida. Tus lágrimas se han secado. Te has cansado, desalentado, rechazado y solo. Estás doblado bajo un árbol de enebro aguantándote por la vida. ¡SI! Entiendes, que este caminar cristiano es guerra. Significa batallas, cansancio, heridas y un enemigo feroz que busca destruirte. Tu conciencia te dice: Estas seco, tibio y simplemente no eres un buen testimonio. Estas tan agotado, que todo lo quieres hacer es dormir. Justamente lo que Elías hizo: acostarse y dormir. Simplemente no podía sobrellevar mas esa carga. ¿Pero, qué sucedió? (1ª. Reyes 19:7). 7 Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, lo tocó, diciendo: Levántate y come, porque largo camino te resta.

 

Tu eres una caña cascada que esta escuchando este mensaje y esta palabra es para ti. No importa como estés, Dios te ha hecho una promesa: “No serás quebrantado. No permitiré que tu llama se extinga. Tu fe no se apagará.” Este mensaje es para ti desde el cielo. Estas siendo tocado por una palabra que te llama: “Levántate ahora. Dios te proveerá con fuerza sobrenatural. Sobre cuarenta días y noches, Elías fue lentamente restaurada con paciencia amorosa y le dio dirección.”

 

1ª. Reyes19:11-12a. 11 El le dijo: Sal fuera, y ponte en el monte delante de Jehová. Y he aquí Jehová que pasaba, y un grande y poderoso viento que rompía los montes, y quebraba las peñas delante de Jehová; pero Jehová no estaba en el viento. Y tras el viento un terremoto; pero Jehová no estaba en el terremoto. 12 Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Dios no estaba en ese mensaje. ¿Qué clase de mensaje esperas escuchar? ¿Que tu alma sea sacudida por un llamado fuerte a despertarte? ¿Escuchar una palabra ardiente? Dios sabe exactamente el tipo de palabra que necesitas oír. Y no es una palabra de condenación, ni una palabra dura, ni un sermón al rojo vivo. Creo que el Señor nos está diciendo en este pasaje, “Cuando estas doblado por tus pruebas, te trataré asi como Elías; (9:12b). Y tras el fuego un silbo apacible y delicado. Como “un soplo apacible, queriendo decir, “una brisa sueva, refrescante.”

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