LA FAMILIA DESAPARECIENDO GRADUALMENTE

CITA BIBLICA: Deuteronomio 6:6-7. NTV. 6Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. 7Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes.

 

INTRODUCCION: La familia una especie en extinción. Situaciones que evidencian una profunda crisis al interior de la familia: El ausentismo de los padres. El abandono del hogar. La crisis en los roles. Los conflictos interpersonales. Las necesidades están insatisfechas. Tenemos que reconocer que es una verdad lamentable y no podemos tapar el sol con un dedo, es una realidad hoy en día. De acuerdo a estadísticas en muchos países, el divorcio es una epidemia mundial, que destruye los fundamentos de la sociedad apartándose de la voluntad de Dios. Las consecuencias de la destrucción familiar son peores que las de una guerra mundial, no produce muchas muertes físicas, pero si produce desanimo, enfrían la Fe y mortandad espiritual, lo que conduce a la humanidad a una grave crisis de relaciones. El concepto bíblico de familia se está destruyendo a pasos agigantados. Cada día son más las familias disfuncionales, que vienen de otros matrimonios y/o que no están viviendo en armonía con las instrucciones de Dios.

 

A esto agreguemos otro fenómeno peligroso y es el de los divorcios emocionales. Matrimonios que continúan viviendo juntos, pero emocionalmente separados y dañándose mutuamente y dañando cruelmente a sus hijos con el mal ejemplo. Esto genera una ausencia de identidad en muchos jóvenes, se pierde el concepto de familia, se dejan llevar por las debilidades humanas, produciendo formas de vida anormales como el comportamiento ideológico de género, las adicciones, etc. Otro fenómeno es la ausencia de figura paterna en un hogar, genera una distorsión emocional, especialmente en los varones, respondiendo a una actitud de rebeldía contra toda figura de autoridad. La consecuencia pandillas, adicciones, violencia y demás consecuencias que estos problemas generan en la sociedad.

 

Quisiéramos que Dios actuara y que produzca cambios de manera sobrenatural. Si fuera así, no habría tanta maldad y sufrimiento en el mundo. ¿Por qué no lo hace? Porque también nos entregó el libre albedrío y la responsabilidad de obedecer a su palabra por decisión y convicción propia. Si solamente fuera necesario buscar a Dios para resolver nuestros problemas, él no nos habría dejado su palabra, ¡no la necesitaríamos! Si él nos dejó su palabra con la instrucción de escudriñarla y obedecerla, es necesario porque eso activa la bondad y la misericordia del Señor y para vivir una vida saludable. Juan 14:23. 23…El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. No podemos vivir de apariencias, Dios detesta las apariencias. Él quiere que vivamos una vida obediente y transparente.

 

Como no va a estar la familia en peligro de extinción si dentro de la misma Iglesia vemos ejemplos demostrando que no es la vida religiosa la que nos va a salvar de la destrucción familiar. Lo único que nos puede salvar de la destrucción familiar es la obediencia, la transparencia y la verdadera humildad. Lamentablemente eso es lo que menos se ve hoy en día en la Iglesia Cristiana. Como entonces vamos a ser luz del mundo, si no modelamos una vida prudente, humilde y transparente que refleje el amor de Dios primero en nuestro propio matrimonio y nuestra familia.

 

Es triste ver como muchos “líderes cristianos” se enfocan más hoy en día en el crecimiento numérico de sus Iglesias, en alcanzar posiciones de moda: “el apostolado”, enfocados en Eventos, en jugar golf y cosas por el estilo; y no en lo más importante que es el cuidado de las ovejas, especialmente la estabilidad del matrimonio y la familia. La gran mayoría de líderes están de acuerdo en que una familia saludable produce una Iglesia saludable. Pero muchos lo dicen de la boca para afuera, porque no lo demuestran con su comportamiento con su propia familia y menos se interesan por el cuidado de las relaciones de las familias de la Iglesia. La Biblia dice… Si alguno aspira convertirse en líder.

 

1ª. Timoteo 3:4-6. 4Debe dirigir bien a su propia familia, y que sus hijos lo respeten y lo obedezcan. 5Pues, si un hombre no puede dirigir a los de su propia casa, ¿Cómo podrá cuidar de la iglesia de Dios? Hermanos, Debemos luchar por la estabilidad de la familia. Cuando el mundo vea que los Cristianos realmente vivimos principios de vida y tenemos matrimonios saludables, entonces se interesarán por conocer al Dios vivo que está en nosotros. La vida espiritual se manifiesta y se evidencia en nuestra forma de vivir, primero con nuestra propia familia y entonces podremos ministrar las familias de la Iglesia. ¡Somos salvos por la gracia, pero las obras confirman que vivimos en gracia! Familias saludables, producen familias saludables y atraen personas a los pies del Señor, con el testimonio de vida sincera y transparente delante de las personas, las atrae a Dios.

 

Dios está buscando adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. Le adoramos primero que nada, si lo obedecemos. Como verá el padre a un hijo que le busca, le abraza, le glorifica, etc., pero no le obedece… O que le obedece, pero no le busca, no le exalta muy frecuentemente. Lo ideal es que seamos hijos que le obedecemos y le glorificamos en alabanza y adoración, pero la Obediencia siempre será lo primero. Por eso dice en Mateo 7:21.  21 No todo el que me llama: “¡Señor, Señor!” entrará en el reino del cielo. Solo entrarán aquellos que verdaderamente hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

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