LA FE SIN INTIMIDAD NO ES FE

 

CITA BIBLICA: LUCAS 18:8: 8Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

INTRODUCCION: Quedo pensativo por la pregunta que Jesús hace ¿A qué se refería el Señor con esto? Mientras observo la iglesia hoy en día, creo que ninguna otra generación ha estado tan centrada en la fe como la nuestra. Se está hablando mucho acerca de la fe. Tristemente, lo que las personas consideran como fe en la actualidad no es fe en absoluto. Dios simplemente no lo aceptara. ¿Por qué? Muchos humanizan el concepto de la fe, atado a la tierra, materialista, para obtener una vida cómoda para sí mismos. Muy diferente aquellos que verdaderamente aman a Jesús, y quieren vivir por fe en una forma que le agrada a él.

 

HEBREOS 11 HABLA DE UN PATRÓN BÍBLICO DE INTIMIDAD: Hubo un denominador común en las vidas de las personas allí mencionadas. Cada uno tenía una característica particular que denota la clase de fe que Dios ama. ¿Cuál era este elemento? Su fe nació de una intimidad profunda con el Señor. Es imposible tener una fe que agrada a Dios sin compartir intimidad con él. ¿INTIMIDAD? Estoy hablando de una cercanía al Señor que sale de añorarlo. Esta clase de intimidad es un vínculo personal, una comunión. Viene cuando deseamos al Señor más que cualquier otra cosa en esta vida.

ABEL: HEBREOS 11:4: 4 Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella. Abel tuvo que construir un altar al Señor, en el lugar donde hacia sus sacrificios. Y él no ofrecía tan solo corderos sin mancha para el sacrificio, sino que también LA GROSURA de esos corderos. Las Escrituras nos dicen, GENESIS 4:4. 4Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; ¿Qué significa la grosura aquí? El libro de Levítico dice lo siguiente de la grosura, LEVITICO 3:16. 16Y el sacerdote hará arder esto sobre el altar; vianda es de ofrenda que se quema en olor grato a Jehová; toda la grosura es de Jehová. En resumen, la grosura era para Dios. Veras, la grosura era la parte del sacrificio que hacia ascender un aroma dulce. El Señor dijo: 17Éste será un estatuto perpetuo para los descendientes de ustedes, dondequiera que habiten…

 

Aquí la grosura es como un tipo de oración o comunión que es aceptable a Dios. Representa nuestro ministerio al Señor en la habitación secreta de oración. Y el Señor mismo dice que tal adoración íntima sube a él como un aroma de dulce sabor. Abel permitió que el sacrificio y la grosura fueran consumidos en el altar del Señor. Eso significa que él esperó en la presencia de Dios hasta que su sacrificio subió al cielo. Él es el tipo de siervo que estaba en comunión con el Señor, ofreciéndole a él lo mejor que tenia. Como hebreos declara, el testimonio de Abel vive hoy como una fe viviente y verdadera: “…estando muerto, todavía habla.” (Hebreos 11:4).

 

Ahora, compara la ofrenda de Abel con la de su hermano, Caín. Caín le llevó fruta al Señor, una ofrenda que no requería un altar. No hubo grosura, ni aceite, nada para ser consumido. Como resultado, no hubo aroma dulce que subiera al cielo. En otras palabras, no hubo intimidad, ningún intercambio personal entre Caín y el Señor. Dios honró el sacrificio que Caín le llevo. Pero el Señor mira el corazón, y él sabia que Caín no añoraba estar en su presencia. Eso estaba claro por el sacrificio que Caín escogió para ofrecerle.

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