CORAZON Y BOCA CANAL DE BENDICION

CITA BIBLICA: Romanos 10:8-9. 8Mas ¿Qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: 9que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

 

INTRODUCCION: Además de que la fe nos impulsa, nos motiva, debemos entender su Mecanismo. Nos encontramos ante una poderosísima declaración pero, noten que en ningún momento hace mención de la mente. ¿Con que creemos? Con el corazón. Por ello muchos se confunden; tratan de creer con la mente y ésta no es compatible con la fe. Mente carnal: Se inclina hacia las cosas de la carne, es muerte, busca satisfacer los apetitos e impulsos carnales y es Natural. Mente espiritual: Se inclina hacia las cosas del Espíritu, es vida y es paz. Romanos 8:7. 7La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios, pues no se somete a la ley de Dios, ni es capaz de hacerlo. Percibe y razona sin el Espíritu Santo. ¿Cómo sujetamos la mente cuando venimos a Cristo? No fue Concentrándonos, no fue pensando cosas bonitas. ¡No! Por eso la fe y el creer no están destinados a nuestra mente.

 

LA MENTE es una declarada enemiga de Dios: Para el enemigo es el mejor campo de batalla. No escoge el corazón, porque allí no tiene entrada. Los corazones redimidos, pertenecen a Cristo Jesús, entonces, intentará a través de pensamientos y bombardear nuestra mente. Adán y Eva. Cuando Dios dijo a Adán y Eva que no comieran del fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal; satanás disfrazado como una serpiente astuta hizo una pregunta, que necesitaba del procesamiento de la mente: Génesis 3:1. 1Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho? ¿Y qué sucedió? Eva tomó la palabra que estaba en su corazón y la trasladó al área de la mente y allí la procesó. Cuando el Diablo logra enfrentarnos en esa esfera, ya ha ganado la batalla; y como resultado, viene la incredulidad y la duda y poseerá nuestros corazones.

 
En el reino de Dios y sus hijos, se puede creer con el corazón y confesar con la boca sin pasar por el campo de la mente. Corazón y boca, es la unión que el Espíritu de Dios establece en nuestras vidas como un canal de conexión, sin pasar por la mente. Romanos 12:6. 6De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; Pablo dice que quiere que profeticemos de acuerdo “a la medida de la fe”. Quiere decir que, si la fe que está en el corazón es pequeña, lo que va a salir no será un río sino un pequeño arroyo o un riachuelito. Si la medida de nuestra fe es pequeña, no podemos declarar o profetizar cosas que están más allá de esa medida, no alcanza a declarar, por ejemplo, que el Señor nos ha dado la Victoria, lo que va a salir va a ser incredulidad. ¿Qué debemos hacer entonces? Debemos incrementar la medida de fe que tenemos en el corazón y confesar con la boca, y cuando lo hagamos la medida de fe va a crecer y su caudal se ensanchara.


Mateo 9:27-29. 27Pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos, dando voces y diciendo. ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! 28Y llegado a la casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos dijeron: Sí, Señor. 29Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Muchas veces se utiliza la expresión: Yo espero. Usamos esta palabra todo el tiempo. Yo espero que eso no me dé. Yo espero conseguir ese nuevo empleo. Yo espero que el examen del médico salga negativo. Cuando usamos el vocablo esperar, nos estamos dando una oportunidad mitad y mitad. "Quizás sucederá, quizás no".  Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Jesús no contesto luego a la súplica de ellos, espero a ver si ellos tenían fe, para estimularlos. Dios no es lento para contestar nuestras oraciones, el prueba nuestra fe. Estos ciegos eran perseverantes, siguieron a Jesús hasta la casa donde El estaba y no permitieron que nada los detuviera. Eso es fe y conforme a esa fe recibieron la vista. Jesús nos dice hoy: “Conforme a tu fe sea hecho”.

 

No podemos ser faltos de fe No; es necesario que confesemos toda falta de fe al Señor: Salmos 73:21-22.  21Se llenó de amargura mi alma, Y en mi corazón sentía punzadas. 22Tan torpe era yo, que no entendía; Era como una bestia delante de ti. Las bestias no alcanzan a ver más allá del breve espacio que contemplan que es el suelo, viviendo su presente, nunca llegan a ver lo venidero. Había amargura en su alma, se declara un tonto, un torpe, como las bestias, acusándose sin poder entender la sabiduría de Dios. Reconoce a pesar de sus carencias que el Señor nunca lo abandonó, que siempre lo tuvo a su lado, guiándolo con su mano derecha. Nunca el Señor está más cerca de sus hijos que cuando nuestra fe empieza a fallar. Es como cuando enseñamos a nuestros hijos a montar una bicicleta: estamos más pendientes cuando empiezan a titubear y a punto de caer.

 

Marcos 11:24. LBLA. 24Por eso os digo que todas las cosas por las que oréis y pidáis, creed que ya las habéis recibido, y os serán concedidas. ¿Qué nos está diciendo? Todo por lo que nosotros oremos y pidamos, que dice creamos que ya lo hemos recibido; y si no creemos, ¡Nunca lo vamos a obtener! Quiere decir que si no creemos en nuestro corazón en vano oramos; más si lo pedimos con fe, lo vamos a recibir según la medida de ésta. Es tan increíble lo que Jesús dijo, que nos cuesta creerlo. Pensamos ¡si Dios quiere, entonces será! 

 

Romanos 8:16-17. 16El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 17Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Podemos caminar con Cristo Jesús, porque somos coherederos con El, No podemos dejarnos caer en desanimo, desconsuelo, dejamos que los brazos se caigan pesados en señal de derrota y con ello la fe debilita más y más la vida de Victoria se esfuma.

 

1ª. Corintios 15:57. 57Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. Victoria significa: “Supremacía o superioridad final y completa en una batalla o problema, significa: “Quedar por encima del oponente, significa dominar, prevalecer, derrotar”. Una vez que esas definiciones queden firmes en tu mente, entenderás que en Jesús has conseguido mucho más que un boleto al cielo. Eso es caminar de la mano con Jesús. Tenemos una medida de fe para creer que somos Hijos de Dios, para alabar a Dios, para levantar nuestros corazones y confesar que Dios nos ama. Por eso debemos ejercitar nuestra fe, confesando que Dios puede, que es suficiente grande y que lo imposible para mi es posible para él, que nos ama y somos salvos por El. Si fe viene por el oír, incredulidad también viene por oír.

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