MATERIALISMO, UNA AMENAZA

CITA BIBLICA: 2ª. CORINTIOS 4:18. NTV. 18Así que no miramos las dificultades que ahora vemos; en cambio, fijamos nuestra vista en cosas que no pueden verse. Pues las cosas que ahora podemos ver pronto se habrán ido, pero las cosas que no podemos ver permanecerán para siempre.

 

INTRODUCCION: El propósito de la familia es sentar las bases para el éxito de la próxima generación. La familia es el núcleo donde todos debemos aprender acerca de Dios, cómo amar y cómo nuestros hijos pueden convertirse en adultos responsables. Pero si la familia se debilita, se degrada o se transforma en algo distinto a lo que Dios creó, el orden social completo se ve gravemente afectado. Eso es lo que está sucediendo hoy en el mundo. En los últimos 50 años, las familias han sufrido una transformación drástica.

 

En algunos lugares, el 50% de los matrimonios termina en divorcio: En los USA, por ejemplo, el porcentaje de padres solteros se ha triplicado desde 1960. La adopción y la paternidad por parte de parejas del mismo sexo son ampliamente aceptadas. La cohabitación es cada vez más común y cada vez más niños nacen de parejas no casadas. En resumen, la familia “tradicional” se está desintegrando. Hay muchos factores que han desencadenado estos cambios en la estructura familiar. Una de las mayores amenazas para las familias es el materialismo. Además podríamos mencionar el secularismo y la influencia negativa de los medios de comunicación.

 

Hebreos 13:5.TLA. 5No vivan preocupados por tener más dinero. Estén contentos con lo que tienen, porque Dios ha dicho en la Biblia: Nunca te dejaré desamparado. el materialismo se ha vuelto una tendencia común en nuestra cultura. Satanás usa el mundo comercial para seducirnos, nos bombardean comerciales con el mensaje de que tener más es la clave de la felicidad. Entonces la gente empieza a acumular y acumular deudas en las tarjetas de crédito para comprar la última tecnología o ropa de diseñador y terminan enfocando su tiempo y energía en obtener riquezas y bienes materiales, mientras se le resta prioridad a las relaciones y valores espirituales. El materialismo se ha convertido en una epidemia y una de las víctimas fatales ha sido la familia.

 

EL MATERIALISMO ES UN PELIGRO EN AUMENTO: para las personas de todas las edades, pero especialmente para los jóvenes. Cada vez más adolescentes consideran que ganar mucho dinero y tener muchas cosas es lo más importante. Existen dos causas principales: La primera es el sentimiento de ansiedad e inseguridad, latente y creciente en nuestra cultura. Las Amenazas como la violencia, el divorcio y el desempleo, que son grandes preocupaciones, hacen a la gente volverse más materialista. La otra causa es la publicidad. La cantidad de anuncios a los que estamos expuestos cada día se ha incrementado en los últimos años. Esto es un reflejo de todas las tecnologías digitales a las que estamos siempre conectados y que todo el tiempo nos envían mensajes de marketing. Además, tenemos a la televisión, la radio y las revistas llenándonos de publicidad. “Cuando las personas están expuestas a mensajes publicitarios que dicen que es importante tener mucho dinero o que los bienes materiales los harán felices, hay una tendencia a absorber esos valores materialistas”.

EL MATERIALISMO PUEDE DAÑARLAS DE MUCHAS MANERAS: Los que dedican la mayor parte de sus energías a acumular posesiones acaban teniendo, una vida superficial, solo se preocupan por satisfacer sus deseos egoístas. O aún peor, terminan espiritualmente vacíos y llenos de amargura y frustración. Sucede exactamente lo que Jesús dijo en la parábola del sembrador. Cuando se siembra el mensaje del Reino entre los espinos. Marcos 4:18-19. 18Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra, 19pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

 

Mientras más materialistas se es, menos empatía... se pierde la capacidad de identificarse y compartir con otras personas, menos preocupación sentimos hacia los demás, menos comprender la vida emocional de otra persona. Y si usted vive con alguien, sea su cónyuge o hijo y esa persona no piensa en sus sentimientos o necesidades, pueden surgir muchos conflictos. Un efecto secundario del materialismo es que a veces las familias se obsesionan tanto con las posesiones que incurren en deudas y eso puede generar peleas por dinero. Además, los padres pueden llegar a ocuparse tanto en ganar dinero y obtener “más cosas” que sacrifican el tiempo de calidad con sus hijos y luego intentan compensarlos con muchos regalos, pero esto sólo les estará inculcando más actitudes de egocentrismo y soberbia. “Amar el dinero cuesta caro”. Acumularlo puede quitarnos tiempo valioso y al final puede costarnos aun nuestra familia. Puede quitarnos el tiempo para orar y estudiar la Biblia, e incluso costarnos nuestra relación con Dios.

 

En un mundo donde la familia es cada vez más atacada, los padres debemos hacer todo lo posible por fortalecer y proteger nuestros hogares. Ser un buen ejemplo para nuestros hijos. Viva según los principios de Dios, sus hijos harán lo mismo. Aparte tiempo para estar en familia regularmente, sin televisión, computadoras o celulares. Enseñe a sus hijos a orar y ore con ellos todos los días. Enséñeles a estudiar la Biblia y trate de hacer un estudio bíblico familiar al menos una vez por semana.

 

Vayan juntos a la iglesia y pasen tiempo paseando y hablando en familia durante el sábado. Mantenga los canales de comunicación abiertos. Si sus hijos quieren hablarle, guarde sus dispositivos electrónicos o cualquier otra distracción y escúchelos, incluso si sólo quieren hablar de cosas triviales. Esto le ayudará a mantener los canales de comunicación abiertos para cuando necesiten hablar de temas más serios.

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