PELIGROS QUE AFECTAN A LA FAMILIA

CITA BIBLICA: EFESIOS 5:1-2. 1Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. 2Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

 

Necesitamos tener MATRIMONIOS FORTALECIDOS y FAMILIAS BENDECIDAS: Quizá nos podríamos preguntar ¿Cómo experimentar la armonía, respeto y amor en nuestras relaciones? Tenemos que regresar al diseño divino de Dios y a los principios establecidos en su Palabra. Hay Peligros que pueden afectar la familia y obstruir que el propósito de Dios se cumpla. 

 

Uno de los conflictos en la familia es el resultado del egoísmo. Dios trae armonía a nuestro hogar, es necesario renunciar toda egocentricidad y comenzar a caminar en el amor de Dios. El apóstol Pablo reta a la iglesia en Éfeso a vivir en este tipo de amor. Aunque el contexto de Efesios 5 es la familia cristiana, las relaciones y la hermandad entre los mismos, podemos aprender de este principio que leímos, para todas nuestras relaciones.  Nuestra responsabilidad es de imitar a Dios como hijos, debemos de andar en amor. 

 

¿CÓMO PODEMOS HACERLO? Con el amor de Cristo, así deberíamos de ver a nuestros familiares. El odio, el resentimiento, la apatía, el orgullo, la envidia, son resultado del egoísmo. Cuando uno piensa solo en lo que le afecta a si mismo y no en su familia se aísla de las necesidades de los demás. Cada familiar cristiano debe preguntarse, ¿Qué es importante para mí familiar? ¿Cómo puedo ayudar a mi cónyuge? ¿Cómo puedo ayudar a mis padres? Muchas veces preguntamos a algún familiar acerca de una relación en conflicto, la respuesta es, "no me importa". Claro que nos debería importar.

 

Pablo nos llama a ser imitadores de Dios, a accionar, a vivir en la verdad que profesamos creer. Eso quiere decir que tenemos que demostrar importancia a las necesidades de nuestra familia y con las relaciones que están en un estado de conflicto. La indiferencia es un peligro que resulta en un estado de apatía y el cristiano no es una persona inactiva o estancada; el cristiano siempre está creciendo, restaurando, reconciliando y construyendo por el poder del Espíritu Santo y para la gloria de Dios.

 

EL PELIGRO DE “ASUMIR” QUE NUESTRA FAMILIA TRAE GLORIA A DIOS: Asumir=comprometerse, adjudicarse. Este es un peligro, no solo en las relaciones sino en cualquier ámbito de la vida, el de asumir y como consecuencia no planificar. En este caminar, no podemos asumir nada. Tenemos que ser intencionales, tenemos que ser gente que planifica y tenemos que desarrollar estrategias porque el Espíritu Santo nos ha capacitado para hacerlo. Los matrimonios bendecidos no nacen después de una luna de miel, se hacen después de mucho esfuerzo y sacrificio. Evitemos el error de asumir. Asistir a una iglesia y atribuirse a el título de cristiano no quiere decir que estamos glorificando a Dios.

 

LA FAMILIA QUE TRAE GLORIA A DIOS: es la familia donde hay Armonía, Respeto y Amor. Para lograr esto tenemos que regresar a los principios Bíblicos del matrimonio y hacer cambios en nuestro estilo de vida. La Familia que trae gloria a Dios es la Familia que sirve. Si tu familia no está sirviendo en la iglesia-, -si no están evangelizando-, -si no están orando juntos- y buscando de Dios, entonces no están haciendo la obra del padre. La familia que trae gloria a dios es la familia que testifica. No podemos asumir que hay amor, respeto, armonía, servidumbre o que estamos testificando que somos cristianos, tenemos que hacer todo esto intencionalmente.

 

Otro de los peligros grandes es el de asumir que nuestros hijos serán discípulos de Jesús en lugar de intencionalmente instruirlos en la verdad de Jesús. Muchos padres asumen que, porque llevan a sus hijos a la iglesia, ellos van a creer en Jesús y van a afirmarse en los caminos de Dios. Se quedarán asombrados cuando sus hijos se apartan de Dios en la escuela o en la universidad, porque aunque asistir a la iglesia es una parte sumamente importante del crecimiento, asistir a la iglesia no es el todo de la vida cristiana. Como padres tenemos que comprometernos a instruir a nuestros hijos en la verdad de Dios formal e informalmente.

 

Informalmente quiere decir a través del testimonio, estilo de vida y ejemplo de los padres. Es la responsabilidad de cada padre instruir a sus hijos en la verdad de Dios y exponerles el evangelio de una manera transparente para que ellos personalmente pongan su confianza en Jesús y le sigan. Los padres de familia tienen que asumir la responsabilidad de desarrollar comunicación efectiva con sus hijos y de crear una atmósfera donde el dialogo bíblico sea cotidiano.

 

EL PELIGRO DE CREAR EXPECTATIVAS FALSAS: Tenemos que aprender a ser pacientes y a entender que las buenas relaciones cuestan tiempo y paciencia. Pero eso es solo el principio. Si el marido quiere resultados, tiene que escuchar a su esposa, dedicarle tiempo, interesarse en sus necesidades y amarla como Cristo amo a la Iglesia y se entregó a si mismo por ella (Efesios 5:25). Las relaciones requieren misericordia, perdón y paciencia. En el mismo pensamiento, un joven no puede esperar que sus padres entiendan todos sus problemas o viceversa. La comunicación efectiva requiere enviar y recibir, pero no siempre enviamos las palabras correctas, y no siempre estamos dispuestos a recibir lo que se nos dice. Las expectativas falsas ponen presión sobre las relaciones familiares. La Palabra de Dios no es irreal, no fue escrita para gente perfecta. Nuestras familias pueden disfrutar de la armonía, del gozo y del deleite por el cual fueron creadas en el diseño divino de Dios, pero es importante guardarnos de estos peligros. 

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