ORDEN Y DISCIPLINA

CITA BIBLICA. 1ª. CORINTIOS 11:34. 34Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere.

 

INTRODUCCION: Esto es solo un aspecto en que Pablo da instrucciones acerca del comportamiento y el orden que tiene que haber en la iglesia; específicamente en el caso de la Cena del Señor. Para qué se tiene que reunir la congregación; y dice: la iglesia es para las cosas espirituales, no para juicio como quien dice no para chismear, ni juzgar, para eso mejor quédate en tu casa, come en tu casa, come en paz y que así sea. Hay muchas cosas que están fuera de lugar y Pablo dice voy a poner orden en todo lo que sea necesario.

EL DESORDEN ES REPRENDIDO POR EL SEÑOR: ¿Por qué? Porque Dios es un Dios que tiene orden absoluto para todas las cosas. Cuando no hay orden hay rebeldía, desobediencia así Dios lo establece, no solo por ser un Dios de orden. El es un Dios de verdad en donde no habita la mentira, por lo tanto si dice que creó los cielos y la tierra y todo tuvo un orden y cada cosa la fue haciendo en un día, y en seis días hizo toda la creación, yo le creo a Dios.

 

NO PODEMOS HACER LO QUE SE TIENE QUE HACER AL FINAL AL PRINCIPIO: Es algo elemental y tan sencillo. Estamos en contra del orden, ¿por qué? Tal vez por una rebeldía innata, una rebeldía de naturaleza, que nos mueve a ser así. Desde pequeños. Si al niño le decimos que es hora de comer, el niño quiere jugar o ver televisión, quiere hacer las cosas en un desorden.

Si nosotros su pueblo, sus hijos no seguimos con lo que él establece, no somos capaces de modificar nuestros hábitos, conductas, comportamiento; Él no va a permitir que nosotros entremos a su reino y se lo echemos a perder. Tal vez veamos el orden fuera de nuestro deseo, fuera de la voluntad de Dios, pero no, Dios es un Dios de orden. En contraposición de lo que pasaba en Corinto, encontramos en Colosenses 2:5. Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo. Dios no se puede contradecir en su propia Palabra, y no va a entrar en los desórdenes en los cuales pueda estar la Iglesia. Él viene y ordena y dice: todo se va a hacer con orden.

 

YO QUIERO QUE SEAMOS UNA IGLESIA ORDENADA: que seamos esa iglesia con la cual el Señor se goce; esa iglesia que entre completita al reino de los cielos y vivamos por la eternidad todos nosotros en la presencia de Dios, yo quiero eso. Pero aquí hay otro problema, para que haya orden tiene que haber disciplina, otra cosa que tampoco nos gusta, nos molesta, nos irrita. Tiene que haber disciplina. Hebreos 12:11. 11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados. La disciplina no nos gusta. Aquí yo veo que el Escritor se queda corto y dice: es causa de tristeza. Yo no he escuchado ni he visto a alguien que ande todo triste y le preguntes: ¿hermano qué tienes? "Estoy triste, triste. ¿Por qué? Es que soy un indisciplinado, ya me llamaron la atención". No lo he visto.

 

¿A QUIÉN NO LE GUSTA LA IDEA DE TENER UNA CASA LIMPIA Y ORDENADA? No nos gusta el esfuerzo que eso requiere. Sin embargo, limpiar y organizar la casa no es una tarea imposible. Muchos cristianos quieren estar bien con Dios y ser efectivos en el ministerio, pero pocos quieren hacer lo necesario para lograr esos objetivos. Sin embargo, así como limpiar la casa es algo que toda persona puede hacer, mantener su vida espiritual en orden también es posible. Lo único necesario es compromiso y disciplina.

 

MIRA A TU CORAZÓN, TUS ACTITUDES, TUS PENSAMIENTOS: Y empieza a poner orden; es el momento de decirle a Dios que deseamos que las cosas sean cambiadas, sabiendo que la disciplina es causa de tristeza, de molestia, de enojo, de irritación, pero entendiendo que es necesaria. No como quiero a me guste pues así no es grato delante de los ojos de Dios; tenemos que entrar al orden que Dios establece, con la ayuda de su Espíritu Santo. Que nos ayude a ser trasformados, a caminar en una constante renovación, a caminar cada día en su voluntad. Dios ponga ese espíritu de disciplina y de orden que debemos tener en cada uno de nosotros, y que, aunque halla cosas con las cuales no estamos de acuerdo aprendamos a sujetarnos.

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