DEJA TODO

CITA BÍBLICA: JUAN 21:1-6.

 

INTRODUCCIÓN: Pedro, un hombre sin fuerzas que había perdido las esperanzas, había estado con Jesús, había visto milagros, había descubierto un mundo espiritual; sin embargo, se angustió y decidió volver a la tarea que desempeñaba antes de conocer al señor. Triste y sin duda con deseos de dejar todo lo que tuviera que ver con su vida espiritual. ¿Alguna vez tuviste ganas de dejar todo? Con deseos de dejar el trabajo, la familia, hasta nuestra vida espiritual. No aguantamos más esto le pasó a Pedro, a pesar de haber estado al lado de Jesús, ese era su sentir. ¿De qué se trata esto de “dejar todo”? Cuando estamos bajo presión perdemos el sentido de ser bendecidos, no nos damos cuenta de que somos benditos y comenzamos a cerrarnos cada vez más. A causa de la presión no nos permitimos recibir más bendición.


NOS ESTANCAMOS: El problema del estancamiento no es el estancamiento en sí, sino el tiempo que pasamos estancados en ese lugar. El mensaje del estancamiento es que llegamos hasta un nivel, pero que todavía podemos soltar más capacidad para seguir construyendo, para llegar a un nuevo nivel, el estancamiento te da una buena noticia. Si estás estancado en tu área emocional es porque hay algo más que puedes lograr emocionalmente; si es en tu área económica es porque tienes que soltar de adentro una capacidad que todavía no soltaste. El estancamiento nos da el anuncio de que tenemos que seguir edificando, pero con nuevas alturas y con nuevos materiales.

 

Detenidos en la vida, no podemos decidir y no avanzamos. La falta de acción, la monotonía nos enferma y por eso queremos dejar todo. Algo así le pasó a Abraham, el Señor le dijo a Abraham que dejara todo porque si no lo hacía, no podría entrar a un nuevo nivel de bendición. Génesis 12:1. 1 Vete de tu tierra y de tu parentela, si quieres una bendición nueva tienes que dejar tu tierra y tu parentela. ¿Qué quiere decir “dejar la tierra"? La tierra simboliza la cultura. Dios le dijo a Abraham: “Salí de la cultura que te está ahogando”. Nosotros también tenemos que salir de la cultura que nos maltrata. Por ej. la cultura del Abandono Físico, de la mala alimentación que daña nuestra salud. ¡no te abandones físicamente! El Abandono Intelectual. Hay gente que está todo el día mirando TV o Cel, nunca agarran un libro, se abandonan intelectualmente y se consumen toda la basura absurda que nos vende la cultura.


El abandono espiritual, ¡es tremendo! No puedes seguir actuando con los principios que tenías cuando recién conociste al Señor y que no entendías mucho. Han pasado años y no puedes seguir creyendo de la misma manera. Hay creyentes de años que le tienen miedo a Dios o le tienen miedo al diablo. ¡No han entendido que Satanás está vencido! y “vencido” no significa que este muerto significa que él puede seguir actuando, pero nunca llega al final de la batalla. Hay mucha gente que se muestra muy espiritual o parece muy espiritual, pero que no hace nada. Son personas improductivas, con cobardía, a las que Dios preguntaría: ¿Vas a salir de la barca a una experiencia con Jesús o te quedaras adentro pareciendo espiritual pero sin hacer nada? ¡No seas uno más del montón! ¡Arriésgate a lo que Dios te pide porque el diablo está vencido!


Además de “dejar la tierra”, Dios le dijo a Abraham: “Deja, tu parentela”. ¿Qué significa “dejar la parentela”? Parientes complicados a los que solemos cargar en el corazón, no solo llevamos nuestras cargas sino también las de ellos. Eso le paso a Abraham: él cargaba con su sobrino Lot y cargaba con todo, terminó transformándolo en un hombre inservible. Cuando tuvo que decidir por su cuenta no supo hacer nada bien en su vida. Esto es lo que sucede cuando cargas con un familiar en tu corazón. ¿Qué implica “dejar”? ¿echar a todos de tu casa, renunciar a tu trabajo? no; “dejar” es dejar de concentrarte en esa persona, dejar de retenerla en tu mente. El anhelo de Dios es que te concentres en Él, porque si te concentras en el Señor, Él te va a revelar Su carácter y cuando conozcas el carácter de Dios vas a poder extraer toda la bendición que Dios tiene para tu vida.

 

¿CUÁL FUE LA CLAVE DEL ÉXITO DE DAVID CON EL GIGANTE? 1ª. Samuel 17:37. 37 Y añadió: El Señor que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará del poder de ese filisteo. David no dijo que la misma técnica que había usado con el oso y con el león lo libraría, tampoco dijo que lo libraría la misma oración o la misma adoración que en esas oportunidades había usado, él dijo: El Señor que me ha librado “El mismo Dios”. Lo importante no es lo que Dios te da; es decir, la bendición no es el trabajo que el Señor te dio, no es el auto, no es la casa, no son las finanzas: ¡la bendición es el Dios a quien servimos! Cuanto más profundamente lo conoces, más firme te vuelves en tu carácter y tu fe es más segura: ya no tienes miedo, no dudas. Isaías 26:3. 3Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confía, toma decisiones, determínate a hacer las cosas que te propones y Dios te guardará en perfecta paz. Dios quiere que nos concentremos en Él. No se trata de recordar la sanidad que te dio o la deuda que te canceló, ¡lo más maravilloso es estar en Su presencia!

 

NO TRANSFORMES TU ESTANCAMIENTO EN TU TUMBA: Cuando Jesús estuvo en el sepulcro las mujeres fueron a ungir Su cuerpo. A las personas nos encanta ungir lo muerto, acariciar al que la está pasando mal, lamernos nuestras heridas. Si hay algo que está muerto, decídete a usar el poder de la resurrección que Cristo uso en el sepulcro. Si no conoces a Dios, siempre te vas a limitar y vas a pedir poca bendición: “Dios, no te pido una casa de dos plantas, con que me des un techo a mí me alcanza”. ¡Dios es ilimitado! Cuando conozcas su carácter vas a saber que Él quiere darte más, más y más bendición. No busquen entre los muertos al que está vivo”, ¡no puedes quedarte en ese estancamiento físico, emocional, espiritual o intelectual! Dios quiere subirte a un nuevo nivel de bendición y para eso tienes que concentrarte en Él.


Pedro estuvo pescando toda la noche y no sacó nada. Jesús llegó a la mañana y le dijo: 6…Echad la red a la derecha de la barca y pescaréis. La bendición nunca se va del lugar; los que nos alejamos de la bendición somos nosotros. Te alejas de la bendición cuando dejas de congregarte, de orar, de ofrendar ¿Por qué? Porque pusieron un techo a su bendición, se conformaron. Rompe tu techo, ¡hay más bendición para ti! Si algo te ha detenido o te ha estancado, recuerda que eso te anuncia que algo maravilloso todavía está retenido dentro de vos y lo tienes que soltar. ¡Hay una bendición grande que Dios te quiere regalar!

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