LA FAMILIA Y LA IGLESIA ESTAN FRAGMENTADAS

CITA BÍBLICA: JUAN 17:21: 21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

 

INTRODUCCIÓN: Jesús había cumplido con 3 años de ministerio y tan solo le faltaba llegar a la cruz, eleva al Padre una oración, conocida como LA ORACIÓN INTERCESORA. Es su último acto en libertad, inmediatamente después es arrestado. Sabiendo esto, ora al Padre por sus discípulos y por todos los que en algún momento creerán en Él. El tema central de su oración es LA UNIDAD. Una unidad en comunión estrecha con el Padre y con el Hijo, una unidad que invita al hombre mortal a participar de una comunión divina-. Muchas veces, olvidamos la importancia de la comunión fraternal entre hermanos. La confundimos con pasar buenos momentos juntos en retiros, reuniones o eventos de la iglesia. La unidad que Jesús reclama al Padre es mucho más profunda y tiene alcance eterno.

 

Permítanme explicarles…En el Evangelio de JUAN 3:34. 34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida. Cuando el Señor dice que  NO da el Espíritu por medida, es como cuando dice... “de su interior correrán ríos de agua viva” y “derramaré de mi Espíritu sobre toda carne”. No dice quienes lo recibirían, los espirituales o que estuvieren dispuestos a hablar en lenguas etc. Cuando dice… “toda carne” es que todo aquel que creyere en Él, obtendrá el beneficio del Espíritu el cual será DERRAMADO, lo que significa  SIN  MEDIDA.

 

COLOSENSES 2:9-10... 9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. HAY CREYENTES QUE SE VEN A SI MISMOS COMO INCOMPLETOS. ¿Por qué? Están conscientes de sus carencias e imperfecciones. Dicen: ¡Hay tantas cosas imperfectas en mí! ¿Cómo puedo estar completo si hay tantas cosas que me faltan? Hay quienes ni se dan cuenta de lo incompletos que están. Entonces, ven sus debilidades, se condenan y se sienten inferiores a los demás. Dios no ve de la forma en que mira el hombre. El hombre ve la carne. Dios ve el espíritu y nos ve completos en Cristo, a pesar de nuestras imperfecciones. Él nos ve como nuevas creaciones, partícipes de su naturaleza divina y más que vencedores sobre nuestros defectos. 

 

RECONOCER NUESTRA POSICIÓN DE AUTORIDAD: Hay una crisis de valores donde la figura de la familia y la iglesia, no están teniendo la fuerza para vencer los obstáculos que se presentan. Familias divididas, fragmentadas; hijos separados, divididos y también fragmentados. Satanás no tiene ninguna autoridad sobre nosotros y no podemos dejar que maneje nuestra agenda; el no es todopoderoso como para impedir la manifestación de la gloria de Dios. Debemos ponerlo en la posición donde Jesús lo puso, bajo nuestro pies y destruido… lo puso al en una posición que no puede cambiar y lo exhibió públicamente en la cruz. Jesús es más poderoso que todos los demonios del infierno y todos los espíritus malvados incluso que el mismo satanás.

 

Ahora, consideren esto… ROMANOS 12:3. 3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Nosotros somos el cuerpo de Cristo, a cada uno se le ha dado la medida de la fe según la palabra. Esa medida es suficiente para todas nuestras necesidades personales. Sin embargo, esto va más allá de nuestras vidas personales. Somos la generación de los últimos tiempos, necesitamos toda la ayuda que podamos conseguir. Pero, gracias a Dios podemos conseguir toda la ayuda que necesitemos… ¿Cómo? UNIÉNDONOS.

 

EFESIOS 4:13. 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; Dice que cuando nos unimos en la unidad de la fe, tendremos “la plena estatura de Cristo”. En otras palabras, cuando el cuerpo de Cristo se una y comience a funcionar como uno, TENDREMOS AL ESPÍRITU SANTO SIN MEDIDA. ¡Así como Jesús lo tuvo! Entonces los creyentes empezaran a funcionar en la plenitud de sus llamados. Comenzaremos a ver manifestaciones del Espíritu Santo en la medida completa. Veremos a Jesús en plenitud como nunca lo hemos visto antes, el mundo sabrá que el Padre lo envió.

 

Entre en esa unidad hoy, póngase cada día a la disposición de Dios para orar por otros, ore por sus hijos, ore por su conyugue… Entregue SU MEDIDA DE FE hoy al Espíritu Santo para que lo use de esa manera. Unidos todos nosotros, los demonios del infierno no podrán vencernos. Marcharemos en la plenitud del poder de Jesús y conduciremos a este siglo a un final glorioso… Si bien es cierto que la familia y la iglesia están fragmentadas. Todos estamos llamados a luchar por unir los pedazos y restaurar la unidad. No venceremos si no logramos esa unidad. No nos dejemos engañar por el enemigo.

 

HAZ CLICK PARA DESCARGAR