TAPANDO EL SOL CON UN DEDO

CITA BÍBLICA: ROMANOS 2:1-4.


INTRODUCCIÓN: Todos somos parte de esta experiencia, tratando de Tapar el Sol con un Dedo. Es una reacción común en el ser humano, TAPAR un problema, una excusa o algo malo; simplemente ignorarlos pensando que así desaparecerán. Hay un problema que todos tenemos. Todos estamos contagiados con una enfermedad mortal, llamada PECADO. Que ha producido tantos problemas que vemos en el mundo actual y en nuestras propias vidas: la Perversidad, la Avaricia, la Envidia, el Chisme, la Soberbia, la Rebelión y muchas más. Mucha gente CIEGA, no se dan cuenta de la forma en que esta enfermedad afecta sus propias vidas. Leímos Romanos 2, que sea el Espíritu Santo que muestre si se está cayendo en el error aquí descrito. El remedio puede recibirse si se está dispuesto a reconocer y comprender la propia enfermedad.

 

ROMANOS 2:1. 1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; (Tiene que ver como los judíos miraban a los paganos en ese entonces, eran tan inmorales como ellos). Tal vez has visto alguna vez a alguien y has pensado: ¡Qué persona más envidiosa! Y tú, nunca has sentido envidia de lo que otra persona tiene. O habla de un hermano desobediente y te enojas. Y tú, siempre obedeciste perfectamente en todo, sin jamás responder. MATEO 7:1. 1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. Pablo aquí nos dice lo mismo: cuando juzgas a otros, te condenas a ti mismo, V1. Nosotros somos muy buenos para justificar nuestros propios pecados, mientras condenamos a los demás. Veamos como ejemplos algunos reportes después de un accidente.

 

Por ejemplo, un chofer dijo: "Un carro invisible salió de la nada, chocó con mi carro y desapareció." ¿De veras? O esto: "El peatón no sabía hacia dónde correr, así que lo tuve que atropellar". ¡No fue mi culpa! La verdad es que, al igual que estos conductores, NINGUNO QUIERE RECONOCER SU ERROR O PECADO. Olvidamos rápidamente los errores y pecados que hemos cometido, como si Dios ya no los viera, e identificamos con igual rapidez los pecados de otros. Pero ¿qué dice el versículo 2?  2 Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. Nosotros podemos poner pretextos, excusas y cambiar las cosas, pero DIOS CONOCE PERFECTAMENTE LA VERDAD. Del juicio de Dios, NO HAY ESCAPATORIA. Cualquier pretexto cualquier excusa y cualquier defensa es en vano. Pero hacemos una cosa más: no sólo ignoramos nuestros propios pecados juzgando a otros, sino que CONFUNDIMOS LA PACIENCIA DE DIOS CON TOLERANCIA. Pensamos que, si Dios no nos ha castigado por pecar, es porque no le importa que pequemos.

 

Pensamos, "DIOS NO ME HA CASTIGADO TODAVÍA": ¡Qué error más grande! Porque el propósito de su paciencia es llevarnos al arrepentimiento, no tolerar nuestro pecado porque no le importa. EL VERSO 4 LO DICE. 4¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? No pienses que, si Dios no te ha castigado aún, es porque tu pecado no le importa. Es porque Él está esperando a que te arrepientas. Sin embargo, viene un día de castigo; mientras persistes en justificar tu pecado, en señalar a los que consideras peores que tú y justificarte, lo único que haces es acarrear más castigo en tu cuenta, una cuenta que se pagará el día final. ¿Cuál es EL CRITERIO QUE DIOS usará para juzgarnos? Lo dice el verso 6, 6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:

 

En otras palabras, si tu HAS VIVIDO UNA VIDA PERFECTA: buscando siempre a Dios y haciendo siempre lo que El desea, recibirás la vida eterna. Si has hecho mal, no importará el bien que hayas hecho también; habrá sufrimiento y agonía. Dios no hace acepción de personas; aun el hecho de pertenecer a su pueblo escogido, esto, no libera a nadie de ser juzgado. Podrías decir, entonces que, bajo estas condiciones, todos estamos perdidos. ¡Tienes razón! Es por esto que necesitamos un Salvador. Pero queda un argumento más. Alguien podría alegar: "DIOS NO PUEDE CULPARME DE LO QUE NO SÉ". ¿Cómo respondemos? para ver la respuesta: La ley que aquí se menciona es la ley de Moisés, la ley dada por Dios a su pueblo, el pueblo judío. Ellos se consideraban mejores que los demás, porque Dios les había dado su ley. Sin embargo, dice Pablo: ROMANOS 2:13 PDT. 13 Porque no son los oidores de la Ley los justos ante Dios, sino los que cumplen la Ley; ésos serán justificados.

 

"Me gusta escuchar la Palabra de Dios". ¡Qué bueno! Pero si no la ponen en práctica, ¡de nada les sirve! No son los que oyen la Palabra de Dios los que El acepta, sino los que la hacen. Pero ¿qué de los que no han oído? Ellos tienen su propia ley. ROMANOS 2:14. 14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos. Pablo dice que ellos son ley para sí mismos. ¿Qué significa esto? Significa que AUNQUE NO CONOZCAN DIRECTAMENTE LA LEY DE DIOS, todo el mundo la obedece por momentos. En otras palabras, cuando alguien dice LA VERDAD, muestra que sabe en su corazón que la verdad es mejor que la mentira. Cuando otra persona resiste la tentación a traicionar a su esposa, muestra que sabe en su corazón que la fidelidad es mejor que la traición. En LA CONCIENCIA, cada persona tiene una voz que a veces le acusa, y a veces le excusa. ESTA VOZ DA TESTIMONIO DE LA EXISTENCIA DE UNA LEY DIVINA, aunque no tengamos conocimiento directo de ella.

 

Por eso, en el día en que JESUCRISTO JUZGARÁ A TODA PERSONA, nadie tendrá excusa. Todavía no hemos llegado a las buenas noticias. ¡Las hay! Nos cuesta comprender lo bueno que es lo que Jesucristo ha hecho por nosotros, porque nos cuesta comprender la profundidad de nuestro propio pecado. Por eso, te invito hoy a permitirle al Señor quitarte todo pretexto, toda excusa, toda justificación, todo pecado, todo intento por explicar por qué no es tan grave. Estarás tratando de tapar el sol con un dedo. Permite que el Espíritu Santo te demuestre los rincones oscuros de tu corazón, porque sólo así puede brillar en ellos la luz de Dios. Sólo así podrás recibir con gozo el perdón que Jesucristo murió en la cruz para comprarte.

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