Saber Vivir bajo la Autoridad de Dios

 

CITA BIBLICA: HECHOS 13:36. NVI. 36Ciertamente David, después de servir a su propia generación conforme al propósito de Dios, murió, fue sepultado con sus antepasados, y su cuerpo sufrió la corrupción.

 

INTRODUCCION. Solo el Espíritu Santo tiene el poder para hacer los cambios que Dios quiere efectuar en nuestras vidas. Este proceso se llama Santificación. Necesitamos reproducir el carácter de Dios en nosotros, pero No lo puedes reproducir, si dependes de tu propia fuerza. Llegar a ser como Él, es un proceso. La madurez Espiritual no es instantánea ni automática; es un desarrollo gradual y progresivo que llevará el resto de tu vida. Esta  transformación espiritual se completará cuando lleguemos al cielo o cuando Jesús vuelva.  Cuando al fin podamos ver a Jesús perfectamente, llegaremos a ser exactamente como El. Jesús quiere hacernos como él mismo antes de llevarnos al cielo. Este es nuestro privilegio principal, nuestra responsabilidad inmediata- y -nuestro destino final.

 

Cuando pensamos en Los hombres y mujeres que Dios quiere utilizar, se nos viene a la mente, los héroes de la fe en Hebreos 11. Las personas que Dios ha utilizado en diferentes tiempos tenían un común denominador: Sabían vivir bajo la autoridad de Dios. El Rey David es definido por las escrituras como un hombre de acuerdo al corazón de Dios. Tras destituir a Saúl, les puso rey a David, de quien dio este testimonio: HECHOS 13:22. 22…He encontrado en David, hijo de Isaí, un hombre conforme a mi corazón; él realizará todo lo que yo quiero. La persona que Dios utiliza es aquella que vive bajo su autoridad  y sirve a su propia generación por el propósito de Dios. ¿Cuáles deben ser las características de una persona así? Es una persona que:

 

Responde a un llamado. SALMOS 78:70-71. 70Escogió a su siervo David, al que sacó de los apriscos de las ovejas.  71y lo quitó de andar arreando los rebaños para que fuera el pastor de Jacob, su pueblo; el pastor de Israel, su herencia. Lo llamó como lo hizo con Abraham, con Moisés, con Gedeón, con Samuel y ahora nos llama a cada uno de nosotros. Dios también tiene un llamado para ti, tú no eres un incognito, una estadística ni mucho menos un número para Dios, pueda que te sientas uno más, pero delante de Dios somos dignos de su atención, al grado de tener un llamado para nuestra vida. Somos dignos porque Jesús dio su vida en la cruz y allí dignifico nuestro llamado. ¿Puede usted oír la voz de Dios? No viva su vida como un religioso, llegando a la iglesia, quedarse y luego irse. El llamado de Dios es más que una reunión, no es exclusivo para los Pastores, No, es para cada uno de los que han sido lavados con la Sangre del Cordero. Dios te manda a salir del anonimato y hacer grandes proezas para El, Dios te llama a dejar de esconderte como un Saúl, detrás del conglomerado pues El tiene un trabajo para ti y desea relacionarse en forma directa y particular contigo.

 

El llamado de Dios te invita a: 1. Ver las cosas de una manera diferente, 2. Saber que le pertenezco, 3. A vivir la calidad de una nueva relación y 4. Saber que tengo futuro. Implica un compromiso profundo y un nuevo estilo de vida. El que llama es Yo soy el que soy. Yo soy todo lo que mi pueblo necesita. Es una gran demanda y cuando No respondemos a este llamado todo se transforma en un vacío. Al contrario, es una certeza que hace cambiar nuestra propia historia y cambiar el curso de la historia. Nos llama a través de las bendiciones, pero cuando las cosas van bien no oímos. Entonces nos llama por medio de circunstancias difíciles. Él nos susurra en nuestros placeres, nos habla en la conciencia, pero nos grita en nuestros dolores. David amaba al Señor y le cantaba con su arpa. Conmovió su corazón para seguirle. Dios le fortalecía para enfrentar al oso y al león. Comenzó día a día hacer su voluntad y Dios estaba con él: dondequiera que iba resultaba vencedor.

 

Una persona que sirve bajo la autoridad de Dios experimenta quebranto. David aprendió a ser quebrantado de corazón. Sabe que un corazón integro se forma a través de la prueba y la aflicción. Es como UN CONDIMENTO para que Dios afirme al hombre. David, descubrió que nada sirve tener un corazón orgulloso, soberbio, altivo, por eso dice: SALMO 19:12. 12¿Quién podrá entender sus propios errores? No conocemos nuestro corazón, pero Sí le podemos pedir a Dios que nos haga conforme a su corazón. David fue quebrantado y sufrió por el celo y la envidia de Saúl. Le tiraba lanzas cuando estaba a su servicio. Fue engañado, lo rebajaron de grado militar, procuraron matarlo, lo persiguieron, anduvo en cuevas, en el desierto, se tuvo que hacer pasar por loco para ser aceptado por los extranjeros y enemigos. Sufrió la burla de otros: tú eres de los que dicen que mataste a diez miles. Sufrió la incomprensión de sus 600 hombres en varias oportunidades. El Quebrantamiento da: Integridad, amor a Dios y Sujeción a su propósito. Nos lleva a un nuevo nivel de madurez y fe.

 

Una persona que sirve bajo la autoridad de Dios Es una persona que se fortalece en Dios en la más dura aflicción. 1ª. SAMUEL 30:6. 6Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios. Su destino parecía terminar en las manos de Saúl o los enemigos de su pueblo. ¿Pelearía contra Israel? Dios le dio la salida pero fue desgarrador para él Sencillamente, David un hombre de Dios. Dios nos llama a Servir a nuestra propia generación por el propósito de Dios. Él  cumple su propósito aunque a veces no lo parezca. David pensó: Saúl me va a matar, ni se acordaría que fue llamado a ser Rey, pero Dios cumplió su propósito en David porque él Vivió bajo autoridad.

 

Preguntas para la reflexión. ¿Cómo se forma una persona conforme al corazón de Dios? ¿Cuáles deben ser las características más importantes? ¿Qué significa ser lleno del Espíritu Santo? ¿Qué implica el fruto del Espíritu? ¿Dónde se forma el carácter? ¿Cómo preparamos a los siervos para la obra del ministerio? ¿Qué debe ser evidente cuando vamos a servir a otra cultura y contexto? ¿Cómo suelo reaccionar ante circunstancias adversas? ¿Me cuesta aceptar la autoridad de la escritura y lo que el espíritu nos habla? ¿Cómo deben ser nuestras relaciones eclesiales o unos con otros? ¿Conozco el propósito de Dios para nuestra generación? ¿Cómo la estamos sirviendo?

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