La Mano de Dios te Lanza y te Expone

 

CITA BIBLICA: Isaías 49:1-2.

 

INTRODUCCION. Es frustrante cuando uno necesita información y te dan ese tipo de respuestas como: Todas nuestras líneas están ocupadas. Por favor, intente más tarde. Imagínate que viniera este mensaje directamente del cielo: Soy el ángel Gabriel, Dios no lo puede atender en este momento porque está resolviendo la crisis en Medio Oriente. Por favor, intente más tarde o Dios lo bendecirá, pero llame mañana; por hoy se acabaron las bendiciones. ¿Te gustaría que Dios te contestara así? Pensamos a veces que Dios nos da esta respuesta. Queremos que Él nos dé lo que le estamos pidiendo, pero internamente sentimos que Dios nos pone en espera Sentimos que Dios llega tarde, que cuando lo necesitamos no aparece o no nos contesta. ¿Por qué Dios actúa de esta manera? Porque El Señor nos hace entrar en un proceso. Y a nosotros no nos gustan los procesos. Los procesos implican un sacrificio y preferimos los milagros, ya que estos vienen sin ningún esfuerzo de nuestra parte. Di: Estoy hecho para hacer más. Estoy preparado para eso y así Dios te va a hacer entrar en lo que se conoce como la ley del proceso.

 

1 El Señor me llamó antes de que yo naciera, en el vientre de mi madre pronunció mi nombre. Los estudiosos dicen que mientras estamos en el vientre de nuestra madre se va construyendo una biografía oculta, que a medida que uno va creciendo empieza a aflorar. Una particularidad de esa biografía oculta es que Dios comienza a llamarte por tu nombre y junto con este viene incluido tu propósito. No sólo viene Tu llamado sino que además conoces quien es tu dueño ya que Él te ha puesto nombre. Tú no eres un accidente sino que le perteneces al Señor. Moisés al principio no tenía muy en claro el llamado de Dios. Un día se metió en medio de una disputa entre dos judíos y uno de ellos le preguntó: ¿Quién te puso por juez sobre nosotros? Moisés tuvo miedo porque no sabía que Dios lo había puesto por juez y que iba a ser un líder. Sin saberlo estos hombres le estaban profetizando el destino. Dios te dio un nombre y un propósito. Estás hecho para mucho más.


2Hizo de mi boca una espada afilada. Quiere decir que te capacita y trabaja tu boca para          enseñarte a hablar fe, el lenguaje celestial. Para que te des cuenta que tienes un llamado, un propósito. No naciste solamente para levantarte a la mañana, cepillarse los dientes, ir al trabajo y volver dormir, asistir los domingos a la iglesia o tener hijos. Pídele a Dios el ver cuál es el llamado que tienes y la herencia que te ha dado. Solo con leer el Salmo 23 vas a poder disfrutar de toda la herencia y bendición que Dios te ha dejado. A veces Dios hace silencio para que seas arriesgado, para  que uses Su herencia y la bendición que ya te dio. La mesa del Señor está puesta para ti. Muchas veces le pedimos algo a Dios y creemos que no nos responde y nos ponemos en el rol de víctima. Dios suele aparentar que no te responde, pero Su silencio dice: Tienes que ser arriesgado y que vayas a buscar lo que ya te di.

 
2…Me escondió en la sombra de su mano. Dios te esconde, porque en ese lugar el enemigo no te puede tocar. Dios no te deja ir porque todavía te falta algo para dominar en tu vida y lograr el propósito. Quizás te enojes y consideres ser la persona indicada, y digas: Yo podría hacerlo mejor que esa persona. Soy más inteligente, a mí me corresponde. Y Dios te dice no, te escondo en la sombra de mi mano porque no te quiero exponer aún. Hay ciertos ámbitos en donde El Señor todavía no te va a exponer porque no estás listo y no te va a soltar antes de tiempo. Esto es lo que le pasó a Ana cuando quería ser madre y Penina, quien ya tenía un hijo, se burlaba de ella. Dios te cuida del enemigo, te cuida de ti mismo. Dios quiere que adquieras dominio propio y pulas ciertas áreas en tu vida para que cuando te ponga en el camino correcto no te equivoques, no te frustres ni eches a perder todo.

 

TENER DOMINO PROPIO ES CONQUISTARSE A SI MISMO. Ser tu propio dueño, porque si otro es tu dueño siempre terminarás trabajando para esa persona. El Señor quiere que seas dueño de tu carácter, de tus impulsos, de tus debilidades y de tus ideas. Dios quiere que no dependas de otro para que te motive y declares que tu vida espiritual va de gloria en gloria y de poder en poder. Quiere que seas un cristiano de alto impacto. Una persona es madura cuando logra incorporar en su vida el basta y el vamos. Con el basta, te pones un freno a ti mismo: Basta con esto que me está dañando; basta con esta actitud que me está lastimando. Si otro tiene que decirte: Basta, no hagas eso, no vayas allá, aún te falta madurar. Luego el vamos, esta palabra te auto motiva. Si sabes usar el vamos, no vas a necesitar que nadie te motive. Es posible que ninguna persona te diga que estás haciendo las cosas bien, pero vos igual decís: Vamos para adelante. Yo soy maduro y sé lo que Dios me prometió. Ese destino lo sopló mientras estabas en el vientre de tu mamá y Él desea que lo vivas y no te sientas un fracasado.

 

2…me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba. Dios te esconde en Su mano, te toma y te pule, pero luego te vuelve a esconder, esta vez en Su aljaba. Tal vez digas: Señor, ya tengo 50 años ¿hasta cuándo me vas a tener escondido? Dios te guarda, y lo hace en la aljaba, que era lugar donde los guerreros llevaban las flechas. En las batallas, los guerreros tomaban una flecha de la aljaba y apuntaban al blanco. Cuando El Señor te esconde por segunda vez estás listo para dar en el blanco. Es el momento justo donde Dios te dice: Ya hice todo lo que tenía que hacer contigo para que puedas conquistar tu propósito. No se trata de que seas perfecto sino de que ya estás preparado para que te lance y des en el blanco. Tal vez en el silencio de Dios no encuentras respuestas, pero Su silencio no es indiferencia. Dios quizá se calle y no hable contigo pero te está guiando. Hay una guía de Dios

 

 David, tenía el sueño de construirle una casa a Dios. Pero el Señor no le daba permiso para construir. Entre las diversas razones por las cuales Dios se negaba, la más importante fue que a Él le gustaba muchísimo la forma en que David lo adoraba: No te voy a hacer perder el tiempo construyendo. Me gusta como adoras. Dios te dice: No pierdas tiempo construyendo otra cosa cuando a Dios le gusta lo que construiste en tu corazón. Muévete al ritmo del Señor, obedece Sus tiempos aunque no los entiendas. Cuando te vea listo, Dios te meterá en la aljaba y dirá: Ahora sí estás listo para que te pueda exponer. Vas a tener la victoria porque no vas a ser lanzado por tu jefe ni por tu pareja ni por tus hijos, sino solamente por Dios. Será Su Mano quien te lance y te exponga.

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