HACIENDO CRECER MI POTENCIAL

 

CITA BIBLICA: Mateo 5:13-16.

 

INTRODUCCION. Siendo nosotros la sal de la tierra, cuando no lo somos, nos volvemos personas sin sabor, aburridas, sin transmitir nada, la vida no vale y para lo único que servimos es para que alguien venga y nos pisotee. Cuando no tomamos autoridad sobre nuestra vida, para lo que servimos es para que otros  nos dominen, nos dirijan hacer lo que tenemos que hacer. Somos sal, somos luz, es la posición que Dios nos da, como la luz del mundo. Qué tienes que hacer. Hacer brillar tu luz. A quiénes a todos, sin que te de vergüenza, porque hay luz dentro de ti y Dios la puso para brillar, no para que te escondas.


Si vamos por más. Cómo podemos brillar al máximo. Que apenas llegue a un lugar la gente se dé vuelta para mirarte porque hay luz en tu vida, hay algo especial, porque cuando caminas exhalas y exhalas algo especial, no es olor a transpiración, ni olor a perfume, es la luz, es la gracia que Dios puso en ti y la otra forma es haciendo crecer tu potencial escondido, capacidades, habilidades, que todos tenemos. Dones que están escondidos y tu espíritu se encargara de que liberarlos, para que hoy en este año conozcas cosas que ni pasaban por tu mente, vendrán recursos, fuerzas internas, inteligencia emocional, inteligencia espiritual, que no conocías.

 

LA PEOR DESGRACIA que puede haber sobre tu vida, es el no crecer, no puedes seguir igual que el año pasado, siendo la persona con los mismos problemas, con las mismas preocupaciones, que no se haya movido nada en tu vida, que no haya cambiado nada, porque cuando algo no crece está destinado a morir. Una estrella brilla con todas su fuerzas cuando está anunciando que dentro de poco va a morir A nosotros nos falta mucho para brillar, mucho recorrido para seguir brillando, y cuando lleguemos a nuestro máximo potencial, que hayamos quedado vacíos, en ese momento vamos a estar con el Señor por siempre y para siempre, amén. Debemos tener un plan de crecimiento.

 

Caleb, a los cuarenta años quería un monte, y a los ochenta pidió el mismo monte, seguía con lo mismo, yo quiero ese monte, tenía sueños, pero aprendió una gran lección de Moisés porque dice que cuando Moisés iba por el camino y el pueblo le reclamaba por agua, Dios le dijo: Números 20:8. 8Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua Dios le dice, tienes que hablarle a la roca y qué hizo Moisés. Golpeó dos veces qué tenía que hacer, Hablar, y qué hizo golpeó. Saben por qué porque el segundo golpe ya es un hábito, no creció en escuchar la voz de Dios. No nos tenemos que habituar, tener el hábito, de lo que ya escuché de Dios. Caleb dijo, o crezco o me muero como Moisés que no entró a la tierra prometida. Si quieres entrar a las promesas que Dios tiene para tu vida tienes que crecer. Este año voy a crecer, amén. Están decididos a crecer.

 

Salmos 106:24. 24Pero aborrecieron la tierra deseable; No creyeron a su palabra. Cómo se puede aborrecer algo bueno. Que alguien te diga, Dios tiene preparada una bendición grande y tú la rechaces, por comodidad. Dios había dado la tierra prometida, tenían que pagar un alto precio y no estaban dispuestos a pagarlo para conquistarla. Dios te va a mover en este año, si quieres crecer, te va a sacar de tu cómoda rutina, te va a mover a cierta incomodidad, para que veas la gloria de Dios. Muchos no han querido por no pagar el precio de la incomodidad de la conquista, o te sentías inútil para conquistarlo, y yo quiero decirte que todo lo que en el año, Dios te ponga delante, primero es tu deseo y en segundo lugar es el deseo de Dios que lo conquistes, porque él te ha dado fuerzas internas para conquistarlo.

 

TIENES QUE APRENDER A EMPUJAR LA VIDA. Si tú no empujas la vida la vida te empuja hacia donde ella quiere. Hay dos maneras de crecer, crecer a puro golpe, por cosas injustas, porque no querías, no pensabas, no tuviste capacidad, inteligencia de resolver o sea que la vida te llevó por donde no querías. También puedes crecer cuando determinas lo que quieres que te pase en la vida. Puedes crecer por voluntad propia, con sabias decisiones y guiado por Dios, aunque hoy parezca difícil, pero esto te hará crecer. Si quieres un negocio, aprende administración, estudia, pues si deseas que funcione bien, tienes que pagar el precio de aprender. Si quieres una casa debes esforzarte, para juntar ese dinero y dar el adelanto. Parece difícil pero así es cuando tú decides, cuando te lo impones, por pequeño que sea, estás haciendo que tu vida corra por el camino por el que tu elegiste, y no por el camino que otros eligieron para ti.

 
APRENDISTE, CRECISTE CUANDO LA VIDA TE EMPUJO. Claro que sí pero con amargura, con dolor, con tristeza, con sufrimiento y que te condujo hacer lo incorrecto. Sé que aquí hay personas que están esperando fuerzas, que las empujen a hacer algo y Dios te dice, no son fuerzas externas, son las fuerzas internas que hoy estoy poniendo en tu vida para que conquistes tu sueño. Dios se mueve con los que se mueven. Es tiempo de empujar empuja tu vida, empuja, para empujar a otros hacia Dios.

 

Es tiempo de crecer, es tiempo de libertad, tiempo de expansión. La revelación de Dios viene para introducirte en dimensiones que te harán brillar. Cuando entraste por primera vez a este ministerio, el día que entraste dejaste de ser el pobrecito, porque ahora tienes el espíritu de Dios que vive en ti, que te da las fuerzas para que hagas algo, que cuando te ponga el deseo adelante, lo tomes y lo conquistes en el nombre de Jesús.

 

 

 

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