La Tensión de la Fe y la Visión

 

CITA BIBLICA: SANTIAGO 1:1-8.

 

 

INTRODUCCION. Sabiendo que fuimos creados desde un principio, para Liderar, es tan importante que nosotros tengamos una visión. Visión es una clara imagen de lo que podría ser, alimentada por la convicción de que así debería de ser. Las Visiones se forman en el corazón de los que no están satisfechos con el estado de las cosas, se sienten incapaces de aceptar las cosas tal como están. Con el tiempo esta insatisfacción madura hasta convertirse en una clara imagen de lo que podría ser. El ejemplo de Pedro.

 

PEDRO llego a ser Pedro hasta que se encontró con Jesús, quien le dijo: JUAN 1:42. 42 serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro. ¿Qué estaría pensando Jesús?  Parecía un desprecio al nombre que habían escogido los padres. Jesús estaba lanzando una visión, tenía la visión en lo que Pedro se podía convertir. Vio en él un potencial de grandeza, por eso le dio un nombre que reflejara ese potencial, cuando le dijo: sobre ti edificare mi iglesia, Pedro la Roca. Desde ese instante Pedro llevaría en su memoria lo que Jesús veía en el, lo que podía ser, lo que debía ser y lo que un día seria. Y aunque a Pedro le fuera imposible comprender el significado de las palabras de Cristo, le garantizo que a Pedro le cambio el sentido de su propio destino. Estaba claro que Dios tenía algo especial para él, como Dios tiene algo especial para nosotros.

 

La experiencia de Pedro fortalece nuestra fe, pero saben? Hay pocas cosas que le dan tanta fortaleza a nuestra fe, una de ellas es una visión dispuesta por Dios. Cuando usted actúa en fe, demuestra dos cosas; cree en Dios y cree lo que El dice ser y cree que va a hacer lo que ha prometido hacer. No hay nada que le dé más honra a Su Padre celestial, que tomemos decisiones a partir de lo que Él afirma de sí mismo. Aunque las cosas se pongan difíciles y contrarias para nosotros en medio de una visión, mas honra recibe Dios. La visión de Nehemías, iba contra la corriente de toda forma imaginable, estaba en juego su trabajo,  la confianza que se tenía de él en el reinado de Persia y eso se convertía en una tribulación para él, esto hacia crecer su fe y su confianza y para Dios esto era una buena noticia. Nehemías, entre los tantos personajes de la Biblia fue uno que vivió con la tensión de la fe y la visión.

 

NOE Y SU FAMILIA honraron a Dios al obedecerle y construir el arca. Dios puso una visión en Noé, la cual fue alimentada por su fe, le tomo la palabra a Dios, cuando le dijo que traería un diluvio sobre la tierra para destruir toda carne, le dijo que iba a llover. Noé no era solo un hombre de fe, sino también un hombre de visión. HEBREOS 11:7. 7Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe. Paso penas, tribulación, sufrió.  Lo mismo sucedió con Abraham fue capaz de ver la tierra donde Dios multiplicaría su descendencia hasta el punto de adquirir una importancia internacional, se trataba de una visión sostenida por la fe. El no sabía donde lo llevaba Dios y Sara no podía tener hijos. Si Abraham no hubiera tenido una gran fe, no habría podido progresar, la visión habría muerto en Ur de los Caldeos en medio de una cultura demoniaca. Pero Abraham creyó a Dios. Creyó en la promesa que le daría un nuevo hogar nacional y una familia que bendeciría a toda la tierra. Si Dios decía que habría una nación, habría una nación y la fe de Abraham honro a Dios.

 

PARA SEGUIR UNA VISION HACE FALTA FE. Para seguir una gran visión, hace falta una gran fe. Cuando seguimos una visión, sentimos que nuestra fe es probada y extendida hasta llegar a veces al punto del agotamiento, desesperación, desanimo y mientras usted se tira del cabello aquí abajo, Dios se deleita en la gloria que recibe. Mientras nosotros esperamos, esperamos y esperamos y confiamos, confiamos y confiamos; El se agrada en el hecho de que hayamos estado dispuestos a aceptar su palabra. Se deleita ante la perseverancia ante situaciones circunstanciales debilitantes. Quiero que sepas que nuestra fe y nuestra fidelidad continua le dan a Él una honra inmensa, la honra que en todo derecho se merece.

 

NEHEMIAS 2:2. 2me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro? pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera. El rey se dio cuenta que Nehemías estaba triste. Era la primera vez que Nehemías le revelaba sus emociones al rey. Saben que esto era muy delicado pues en vez de sacarlo del salón del trono, que era lo corriente cuando una persona que atendía al rey, expresaba otra cosa que no fuera deleite en su presencia. Pero Dios se vale de lo que es contradictorio, ilógico, que no puede ser; para nosotros, para sacar adelante la visión.

 

NEHEMIAS 2:4. 4Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos. El corazón se le debe haber querido salir del pecho a Nehemías, iba a tener la oportunidad de desplegar delante del único hombre en el mundo que podía hacer algo al respecto ¿cuál fue su reacción? Oro al Señor. No se atrevió a dar un paso solo, en el no existía ese espíritu independiente de Dios déjalo en mis manos. Estaba tan unido a la fuente de su fortaleza, que ni siquiera los sucesos de ese día tan cargado en el salón del trono lo lograron descentrar. No dijo una sola palabra antes de pedirle ayuda a Dios. Piense  Quizá ensayo su discurso mil veces, el hombre estaba preparado, su confianza no estaba puesta en esa preparación, tampoco estaba dependiendo del rey, estaba dependiendo más que nunca de su Dios. Este es el tipo de fe que Dios quiere desarrollar en usted para la realización de su visión.

 

NEHEMIAS 2:7-8. 7Además dije al rey: Si le place al rey, que se me den cartas para los gobernadores al otro lado del río, para que me franqueen el paso hasta que llegue a Judá; 8 y carta para Asaf guarda del bosque del rey, para que me dé madera para enmaderar las puertas del palacio de la casa, y para el muro de la ciudad, y la casa en que yo estaré. Observe quien fue el que se llevo el crédito. Acaso Dios no puso en Nehemías la habilidad  para negociar. Nehemías sabía que no había sido su paciencia, ni su preparación, su capacidad para comunicarse o su personalidad lo que había hecho posible aquel momento. Solo Dios habría podido preparar de esa forma las circunstancias y Nehemías le dio de inmediato el crédito a Aquel que lo merecía, reconoció la fuente de su éxito, ¿sabe por qué? Como es que finaliza el V. 8… “Y me lo concedió el rey, según la benéfica mano de mi Dios sobre mí. 

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