LA CUALIDAD MAGNETICA DE JESUS

 

CITA BIBLICA: MARCOS 6:34.

 

 

INTRODUCCIÓN. Una de las características impresionantes del ministerio de Jesucristo era que atraía a las almas y enormes multitudes. Al grado que en ciertas ocasiones llegaron a oprimirlo, cuando Jairo y la Mujer del flujo de sangre se encontraron con él. Lucas 8:42. A la gente le gustaba escucharlo y venían de cualquier lugar a donde él estuviera. El ministerio de Jesús tenía una cualidad magnética. Un ministerio parecido al de Cristo todavía atrae a las almas y a las multitudes, sin hacer tanto sacrificio, tanto esfuerzo. Solo hacer lo que Cristo hizo.

 

Él hizo tres cosas importantes en la gente, para atraerlas. Uno. los amó, demostrándoles compasión. Mateo 9:36. 36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Dos, determinó satisfacer sus necesidades. Mateo 15:30. 30Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó. Tres, enseñó con pasión la palabra de manera práctica e interesantes. Mateo 13:34. 1Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía. Estos mismos tres ingredientes atraen a la gente en multitudes traídas a la Iglesia en el día de hoy.

 

JESÚS AMABA A LA GENTE. En especial a los perdidos y le gustaba pasar tiempo con ellos y esto era lo que hacía crecer las multitudes que los seguían. Asistía a diversas reuniones y por eso lo llamaban amigo de los pecadores. Lucas 7:34. Era cuestionado por los lideres santos y religiosos pero a Jesús eso no le importaba, él venía a salvar a pecadores y no a justos. La gente podía sentir que ha Jesús le encantaba estar con ellos. Ahora, analicémonos. Qué clase de personas somos. Nos gusta estar entre la gente. Amamos a la gente o solo a los que son llevaderos. Qué concepto tiene usted de la gente. O es usted de ese tipo de creyente que dice en relación a la gente. Cada uno en su casa y Dios en la de todos, Yo no busco a nadie, que nadie me busque a mí, Yo respeto para que me respeten, Si me hablan, les hablo. Creo personalmente que cuando opinamos así, estamos muy lejos del verdadero amor por los demás.

 

Mateo 22:39. 39Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. La llave para el crecimiento de la iglesia, el crecimiento de tu casa de abundancia es amar a tu semejante. Sin embargo, este principio de amar a la gente es el que más se pasa por alto. Si no tenemos en el corazón la práctica de Jesús por la gente, por los perdidos e incrédulos, jamás haremos sacrificios para alcanzarlos, de ahí es que a muchos les cuesta ganar almas, ya que no hay esfuerzo ni sacrificio por ellos, no hay amor, no hay pasión. Gálatas 6:9-10. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. Cuando discernimos la oportunidad de hacer bien a otros es cuando somos sensibles. Lo que Pablo nos está diciendo: Ser sensibles, hacer bien es verdadera espiritualidad. Jesús fue el mayor ejemplo el dijo; ama a Dios primero pero luego ama a tu prójimo como a ti mismo. Poseer una buena sensibilidad es sinónimo de poseer una rica espiritualidad. La sensibilidad espiritual nos dirige a nuestra sensibilidad humana. El cristiano insensible es frío, indiferente, mediocre, duro y cruel en sus palabras, porque aun su conciencia está cauterizada. Su mente se vuelve estrecha, su actitud fría y calculadora. Se olvida que amar es ayudar. Un cristiano insensible es un murmurador; casi nunca es un constructor de puentes de armonía y de paz. Dice que tiene fe pero no actúa; promete pero no cumple; habla de amor pero no da.

 

El mandato de amar es el que más se repite en el nuevo testamento, aparece por lo menos 50 veces. Muchas congregaciones se están muriendo porque si aman, solo lo hacen hacia adentro, es decir, se expresan el amor entre ellos mismos. El amor esta canalizado hacia adentro y no hacia afuera. Cuando tienes amor, es lo que te mueve a hablar a otros de Jesucristo y esto es lo que se conoce como evangelización, y la evangelización es la sangre que fluye en una congregación que cada día crece en todo y es prosperada. Lo que está vivo crece, se desarrolla, madura y se reproduce. Lo que esta estéril o muerto se estanca o desaparece. Es por eso que cuando una iglesia no crece y permanece estancada, un ministerio o grupo de alcance, eso puede estar demostrando que están muy contentos en amarse solo entre ellos sin importar la gente de afuera.

         

 

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