HONRAR ES UN PODER EXTRAORDINARIO

 

CITA BIBLICA: Isaías 29:13.

 

INTRODUCCION. Hay poder en la honra. Cuando nosotros honramos a los padres, a los hijos, a los compañeros, aun al enemigo, porque al que te maldice, tienes que bendecirlo. Por qué tenemos que bendecir. No es fácil bendecir al que te insulta. Tenemos que usar el poder de la honra cuando alguien te trata mal, por ejemplo. Te preguntas por qué esta persona reacciona así. Necesitamos meternos un poco en sus zapatos para tratar de entender que es lo que el otro siente, aunque no estemos de acuerdo, lo aceptamos como una medida de honra, porque la honra trae milagros y abre las puertas. Por qué este ministerio es bendecido. Porque donde vamos, nosotros honramos a todo el mundo. Cuando honramos a Dios pasan cosas milagrosas. Cuando escuchamos a Dios, cuando sentimos lo que él siente, cuando validamos su corazón, Dios nos da dos cosas.

 

HAY VICTORIA A LOS QUE HONRAN SU NOMBRE. Si hoy tienes que pelear contra un gigante difícil de vencer, tienes que hacer como David. Cuando David vio a Goliat no le dijo, Qué te pasa, qué quieres. NO. 1ª. Samuel 17:45. 45Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. Qué hizo David antes de pelear y tirar la piedra, honró el nombre de Dios. Y qué hizo Dios. Le dio la puntería para que con un par de piedras le pegara y cayera. Dios te va a dar la puntería, la habilidad para que la deuda caiga, la enfermedad caiga, el problema caiga, la depresión caiga. Pero antes te tienes que animarte a levantar las manos al cielo y decir: El Dios grande y todopoderoso esta conmigo y soy parte de su ejercito. Yo honro tu nombre.

 

Jonás 1:2-3. 2Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 3Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová. Jonás no quería ir a predicar, no quería honrar a Dios, vino un pez muy grande y se lo tragó. Y mientras estaba dentro de la ballena, Jonás honró a Dios y el pez lo vomitó. Cuando te trague la deuda vas a honrar a Dios y la deuda te va a vomitar; cuando te trague la enfermedad vas a honrar a Dios y la enfermedad te va a vomitar. Por qué, Porque no hay maldad, no hay maldición, no hay demonio, ni problema que te pueda retener si estás adorando el nombre del Señor, si decís: Eres grande, Señor, declaro que eres un Dios grande y poderoso. Y Dios dice: Ese no se me puede quedar tragado en esa ballena inmunda, y la deuda, la tristeza, la enfermedad te va a escupir, te va a vomitar, y vas a pisar tierra dándole nuevamente gloria al Señor porque la victoria es la herencia de los que honramos su nombre.

 

LOS ENEMIGOS NOS QUIEREN DESTRUIR, PERO CUANDO HONRAMOS A DIOS, NO NOS PODRAN ENCONTRAR. Cuando a David lo perseguían, él se escondía en el Señor y lo honraba. Salmos 150: 4-6 .4Alabadle con pandero y danza; Alabadle con cuerdas y flautas. 5Alabadle con címbalos resonantes; Alabadle con címbalos de júbilo. 6Todo lo que respira alabe a Jehová. Y es que cuando tú honras el nombre de Dios en público y en privado, el enemigo no te puede oler. Tu oración huele a perfume, tu alabanza huele a perfume, tus victorias huelen a perfume. Salmos 3:3. 3Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Leí que las liebres inhalan y exhalan el aire que respiran pero son fácil presa y encontradas por los cazadores por ciertos vapores que exhalan de su cuerpo y lo hacen en la tierra. Por eso, los perros cazadores huelen la tierra y las pueden encontrar; pero si las liebres exhalan hacia arriba, no dejan huellas y los perros no pueden hallarlas. Cuando exhalamos para abajo somos presa fácil del enemigo, pero cuando levantamos el rostro y exhalamos hacia arriba, el enemigo no puede encontrarnos. Caerán mil y diez mil, pero a ti no te tocarán. Hoy necesitas levantar tu rostro hacia el cielo y decir. No voy a suspirar más para abajo, levantare mi alabanza, mis manos, para que, todo lo que me persiga no me pueda encontrar. Que todo lo que respira hoy alabe al Señor.

 

Hechos 9:8. 8Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco. Saulo era un asesino, un loco de atar que quería servir a Dios matando cristianos. Pero un día Dios se le apareció y con una luz lo dejó ciego durante tres días: Saulo no podía ver nada. Hay un momento en donde Dios no te deja ver nada, donde ves todo oscuro, donde todo te sale mal, y decís, Qué pasa que Dios no está. Sabes por qué Dios le cerró los ojos. Para que mirara para adentro. Por qué. Cuando adoramos hay momentos que cerramos los ojos porque nos metemos hacia adentro. Y Dios le enseño a Saulo de Tarso el apóstol Pablo que primero tenía que mirar para adentro: porque si no me miras adentro, no me vas a ver fuera.

 

HAY GENTE QUE VINO POR UN MILAGRO Y QUIERE VERLO POR FUERA. Hoy el Señor les dice: Te voy a dejar ciego de ese milagro; no lo vas a ver todavía, porque quiero que mires para adentro. Pero al tercer día, cuando yo entre en tu corazón, cuando estemos en una relación de intimidad, yo te voy a devolver la vista y todo lo que puse dentro lo verás afuera con tus ojos físicos. Por eso hoy declaramos el poder de la honra, desatamos en nuestra vida la capacidad de escuchar, la capacidad de preguntar, la capacidad de felicitar a los que nos aman, a los que nos odian, a los que nos conocen y a los que no nos conocen; y declaramos el poder de la honra para el cielo.

 

CONCLUSION. Jesús no pudo hacer milagros en Nazaret porque no lo honraron. Jesús no dijo. Nadie es profeta en su tierra, él dijo Marcos 6:4. 4No hay profeta sin honra sino en su propia tierra y si a mí no me honran, Yo acá no puedo hacer milagros. Donde tu vayas, donde tu entres, honra a Jesús entonces en ese lugar él sí va a poder hacer milagros. Cuando entres a tu casa, honra a Dios y en tu casa él sí va a poder hacer milagros; cuando entres en la habitación de tus hijos, tienes que decir, Acá no es Nazaret. Acá es Belén, acá es casa de pan. Yo adoro, yo honro y autorizo al Rey a que haga milagros; y declaro casas, trabajos y lugares de Guatemala bendecidos por el poder de la honra. Amén.

 

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