DIOS TU Y YO

 

CITA BIBLICA: PROVERBIOS 24:3.

 

INTRODUCCION. En el viaje recién concluido, tuve una experiencia en cuanto a dar respuesta acerca de nuestro matrimonio. Siempre ando hablando de mi hogar, de nuestros logros como familia, tanto pros como contras, aunque más de los beneficios que recibimos de Dios. En una reunión así informal, me invitaron almorzar y hable de mi hogar. Una hermana se levanto y me agradeció por dar testimonio de lo que vivimos como familia y me pregunto, Pastor, en que basa usted el éxito de su matrimonio. A lo que yo conteste en nuestro noviazgo tuvimos un solo problema que fue generado externamente y por mis hermanas, nunca olvido lo que mi novia en ese momento me argumento, luego de resuelto el problema. Dios, tú y yo. Lo nuestro es cordón de tres dobleces que no se rompe fácilmente.

 

Efesios 5:21-33. La gran mayoría de personas no aprende como llevar un matrimonio. Acude a sus conocimientos y reglas de conducta heredadas de su hogar creyendo que eso los guiará, y se sorprenden cuando no funciona. Me asusté cuando leí que la pareja promedio pasa 150 horas planificando la ceremonia de boda y solamente dos horas aprendiendo del matrimonio. Planifican las invitaciones y los adornos, pero no planifican su hogar. Aprenden como manejar un auto y estudian una profesión, pero pocos estudian para la vida, para ser felices con quien aman. Pero el matrimonio, aunque nace por el amor, se sostiene con amor y sabiduría. Esta escritura de Efesios es como que el Señor nos dijera, cuando te cases, no sigas el patrón de conducta que viste en tus padres. Sigue mi ejemplo. Imítame a mí. Toda persona sabia antes de construir su casa planifica, es de lamentar que cada vez más el ser humano se vuelve más insensato al  no planificar con quien compartirá su vida y  cuáles serán los fundamentos que sostendrán su matrimonio. Hoy compartiremos algunos fundamentos que hemos colocado al pasar de los años en  nuestra relación  matrimonial.

 

Cristo hizo un compromiso con nosotros para salvarnos. Está en la Biblia, Romanos 5:8. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. El problema acá es que la gente se casa pero no está dispuesta a aguantarle pulgas a nadie.  Para que se termine el amor no hacen falta violencia familiar. Tenemos invitados permanentes en el matrimonio, tan insignificantes, el aburrimiento, la monotonía, la falta de ilusión, la escasa dedicación en el trato, etc., que hacen que cada día se vaya deteriorando la relación. Aceptar el matrimonio supone aceptar lo que es esencial, fundamental y comprometerse a vivirlo. Aceptado el compromiso, corresponde a los esposos poner los medios para mantener esos deseos trascendentales de unidad que ya no sólo se sustentan en los sentimientos. Los sentimientos son oscilantes, aparecen y desparecen, por ello no deben ser el sustento ni determinantes, que sustituyan al amor. Lo determinante y definitivo del matrimonio es el compromiso adquirido libremente de querer sólo y siempre al cónyuge. Un buen matrimonio: Son dos personas buscando a Dios individualmente. Comprometerse con algo o con alguien implica la vida totalmente.

 

Hebreos 13:4. 4Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. La familia es nuestro primer ministerio de amor. Respeto. El fotógrafo Greg Huglin, de Santa Bárbara, California, ha tomado miles de fotografías de delfines. Las manadas, según él, pueden llegar a ciento cincuenta, o aún más. Dice que nunca ha visto que los delfines colisionen el uno con el otro en el agua, a pesar de sus ejecutorias fantásticas. Ojala los seres humanos no colisionaran tanto los unos con los otros.Una buena medida de respeto ayudaría a evitar muchos choques dolorosos, y desastrosos iniciando en el matrimonio.  Una de las definiciones de respeto es la siguiente, Temor o recelo que infunde una persona o cosa. Infunde Dios temor o recelo en usted. O es usted acaso como aquel juez de la parábola que dijo, Ni temo a Dios, ni respeto a hombre. Otra de las definiciones dice, El acatamiento y la sumisión pueden producirse por la sola estimación de la fuerza o poder de los que respetamos. Pues bien, Dios es la personificación de toda fuerza o poder. Por lo tanto, si afirmamos usted  respetar a Dios, entonces respetemos a nuestro conyugue que fue hecho a imagen y semejanza de Dios. Obediencia y Sumisión son los frutos naturales y necesarios del verdadero Respeto.  Efesios 5:33. 33 Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo; y la mujer respete a su marido. Desde luego, al marido le es imposible amar a su mujer como a sí mismo si no la respeta, y por consiguiente, no solo ha de respetar la mujer a su marido sino que el marido ha de hacer lo mismo por cuanto Él es la cabeza y sacerdote. La base del respeto en el hogar Inicia cuando cada integrante aprende a desenvolverse en el área que Dios le posiciono. El varón desenvolviéndose como cabeza en sumisión a cristo y la mujer como ayuda idónea en sumisión a su esposo.

 

Proverbios 3:34. 34Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, Y a los humildes dará gracia. Como matrimonios debemos tener esa gracia esa virtud de la humildad, porque Dios da gracia al humilde pero escarnece, se burla del soberbio. Él establece relación con los humildes; Dios levanta a los humildes y aplasta a los soberbios. Los soberbios se empecinan en sus rebeliones, en la dureza de su corazón. La persona humilde es enseñable, se considera a sí misma necesitada de ayuda, está dispuesta a recibir consejos; el soberbio es una persona que cree que ya se las sabe todas. A mí no me van a decir lo que tengo que hacer no voy a permitir que me estén mandando. Hay muchas cosas con las que luchamos y no entendemos. Qué triste cuando dos cónyuges cristianos discuten y pelean, y buscan razones el uno contra el otro pero no se dan cuenta que un demonio está jugando con ellos, no se dan cuenta que están peleando porque hay un espíritu de disturbio, de confusión, de agresividad que los acecha, no saben qué hacer.

 

Hebreos13:8. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. Lo que la sociedad enseña sobre el matrimonio es inestable. Las modas pasan y con ellas lo que se opina sobre la relación entre los esposos.  Por el contrario, Dios es estabilidad que genera confianza. Él quiere que tengas un matrimonio sólido y exitoso,  lleno de  satisfacciones y logros, sin frustraciones. Nos diseñó para tener relaciones interpersonales y ser una sola carne con nuestro cónyuge.  Para que tu matrimonio sea sólido debes reconocer que Dios no varía. Así descubrirás que en la relación se superan etapas pero el objetivo es la consolidación, no la inestabilidad.
 

 

 

 

 

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