La Bendición de Ser Socio de Dios

 

CITA BÍBLICA: Proverbios 13:20.

 

INTRODUCCION. Desde el principio Dios ha querido ser socio con el hombre; sin embargo, cada vez que el hombre ha dejado esa sociedad con Dios, ha sufrido consecuencias catastróficas. El que anda con sabios, sabios será, un consejo directo y practico. Si buscamos la fuente de la sabiduría que es Dios mismo, seguro tendremos la sociedad perfecta, ya que decisiones sabias traerán consecuencias sabias. La sociedad con Dios requiere conocer algunos principios y no hay duda que Dios quiere que prosperemos y que seamos personas de éxito. Josué 1:8.  8Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Josué hizo que la ley de Dios fuera su gobierno No hay nada que pueda colocarse por encima de ella, ni la dignidad ni el dominio del hombre; Dios es todo suficiente. Ud. podrá decir que la vida está llena de obstáculos. Estos no son más que escaleras de oportunidades que le llevaran al éxito. No importa cuan oscuro se encuentre tu panorama financiero, no te apartes del libro de la ley, el Señor dice: Marcos 11:24. 24Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

 

PARA SER SOCIO NECESITO SER UN SEGUIDOR. Marcos 1:17-18. 17Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. 18Y dejando luego sus redes, le siguieron. Un seguidor de Cristo está más preocupado por una eternidad que por lo cuidados de esta vida. No es un borrego del rebaño. Tiene personalidad. En realidad es un informal, inconforme, que va contra corriente. No es un imitador, que solo sabe copiar, no es un simple admirador. Es un nuevo creador. Es aquel que se ha dejado seducir por la persona de Cristo. Algunos creen que seguir a Cristo, es seguirlo solo en el aspecto espiritual y para ellos ser espiritual es: orar, leer la Biblia en parte, venir a la iglesia algunos domingos, etc., y luego volver a vivir la vida regular o cotidiana. No es la forma en que se debe de vivir la vida cristiana. La Palabra tiene un punto de vista integral cuando se refiere a ser un seguidor de Jesús. Nuestra relación con Jesús impacta todas las áreas de nuestra vida: nuestras relaciones, administración del dinero como educamos a nuestros hijos, como pensamos con respecto a la política, como pensamos con respecto al medio ambiente. Seguir a Jesús tiene que impactar todo.

 

1ª. Timoteo 3:4; 5:8. 4que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad. 8porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo. El seguimiento que Jesús demanda de todos nosotros, inicia desde Jerusalén, nuestra casa. La Palabra dice que es un prerequisito que usted debe saber cómo administrar su dinero. Si tiene planes de ser un servidor, líder de grupo, etc., la Palabra le da requisitos específicos demostrándole que usted necesita gobernar su casa antes, de hacerlo en la obra del Señor. Una persona sabia, desarrolla un plan y lo sigue, esto significa que siempre tendrá para cualquier tipo de emergencia. Sin embargo, el necio, por otro lado no tiene ningún plan o estrategias. Por lo tanto cuando vienen las emergencias, viene a formar parte del grupo de necesitados. Luego viene el pánico, la ansiedad, sentimientos de frustración, cólera, ira, enojo, y aun vergüenza. Génesis 26:12. 12Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno; y le bendijo Jehová. Hubo una hambruna en toda la tierra. Todos aquellos que no tenían un plan para esta hambruna terminaron de esclavos en Egipto; mientras, aquel único líder que pudo escribir y ejecutar un plan, permaneció en donde Dios quería que permaneciera. Fue obediente a la voz de Dios, también, producto de su excelente plan: Cosecho aquel año al ciento por uno.

 

Salmo 24:1. 12Si yo tuviese hambre, no te lo diría a ti; Porque mío es el mundo y su plenitud. Muchas personas tienen un concepto distorsionado de Dios. Lo ven como un pobre mendigo, que está con la mano extendida para que sus hijos le den una limosna. Dios no es pobre. Es el Dueño del mundo entero, Dueño de todas las cosas. Esto me dice que Dios es el poseedor y que yo no soy dueño de lo que Dios posee. Permítame decirle, la maldición entra a nuestras vidas cuando nosotros creemos que todo nos pertenece. Al contrario, tengo que tener muy presente que Dios es el dueño y que el dueño es el que tiene derechos; yo soy mayordomo y el mayordomo es el que tiene responsabilidades. Los principios funcionan en cualquier lugar y a cualquier hora. Además no pertenecen a ningún género en especial. Lucas 16:10-13. 10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. 11Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Dios bendecirá y multiplicara sus finanzas desde el primer momento que usted demuestre fidelidad con lo que tiene hoy.  Si usted es fiel con Q 2,000 seguro que Dios le confiara más.

 

Juan 8:32. 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Dios es un socio en quien nosotros podemos confiar y El  desea que la bendición de la libertad financiera sea en nuestras vidas, esta inicia cuando empezamos a aplicar el principio 10-10-80. Este principio me dice que  el primer 10% le pertenece a Dios, el segundo 10% me pertenece a mí y el último 80% le pertenece a otros. Ahora bien, este principio no esta basado a sabor y antojo, cada uno de estos principios tiene su base bíblica. El primer 10% viene de Proverbios 3:9. 9Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos. Por otro lado, Malaquías 3:8-11. Nos proporciona un plan para los hijos de Dios. Isaac siguió el plan y si seguimos ese plan, podremos ser socios de Dios, aportamos a Su obra y-proporcionamos estabilidad financiera del pueblo de Dios. Ese plan se conoce como diezmo.  A los socios que colaboran con Dios se les promete: habrá alimento en Mi casa, se les abrirán las ventanas de los cielos, el enemigo será reprendido por El y se les derramarán bendiciones tan abundantes.

 

El segundo 10%, es para usted. Usted ha trabajado duro y necesita un buen incentivo, la Palabra dice que el obrero es digno de su salario. Tome el 10% y póngalo a un lado, cuando usted haga esto le dará un buen estimulo para seguir trabajando porque las emergencias nunca mas lo harán que usted ande pidiendo prestado. Y por ultimo

 

¿Qué hacer con el último 80%? Esto simplemente es para pagarle a todos, excepto a Dios y a mi persona. Nos sirve para hacer todos nuestros pagos y cancelar nuestras deudas. Ej: la renta o hipoteca, gastos de comida, ropa, transportación, etc. También quiero decirle que: si usted ya ha honrado a Dios y usted ya se ha pagado a usted mismo, usted se sentirá más libre con el 80% que le ha quedado. No cabe duda que estos aspectos son indispensables conocerlos para hacer la sociedad perfecta con Dios. Es muy importante conocer estos principios, además, que entienda que la Palabra tiene mucho con respecto a las finanzas y que el principio 10-10-80 es el principio de su Verdadera Libertad y Bendición Financiera. 

 

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