DE DESIERTO A CAMPO FERTIL

 

CITA BIBLICA: ISAIAS 32:15-18.

 

INTRODUCCION. Ezequiel profetizo a los huesos secos y cada hueso se junto, profetizo al Espíritu que sople de los cuatro vientos y así se levantaron formándose un poderoso ejército de gente viva. El espíritu de Dios es el que le da vida al creyente, no hay vida sin el Espíritu de Dios. Una persona sin el Espíritu de Dios está muerta aunque camine y coma. Una Iglesia sin el Espíritu de Dios podrá cantar, escuchar pero estará muerta. La Presencia de Dios por Su Espíritu puede hacer temblar la tierra, abrir cárceles y romper cadenas que atan a la gente. Con la obra del Espíritu Santo hay vida, transformación personal, desarrollo, liberación. La sociedad entera se vuelca buscando paz y seguridad, productividad y progreso, descanso y reposo ante los problemas mundiales pero buscan en el lugar equivocado.

 

La única solución permanente para este problema en las familias y la sociedad entera, es que Dios derrame de Su Espíritu. 15hasta que sobre nosotros sea derramado el Espíritu de lo alto entonces experimentaras cómo tu desierto empieza a transformarse en un campo fértil. Tal vez tu matrimonio ha sido un desierto, ya no hay alegría, ni proyectos, y como cristiano, después de haber experimentado su obra su gozo y paz ahora no te quede nada de ello. No busques mas por fuera, la respuesta está en Dios. Necesitamos que el Espíritu de Dios se derrame en las familias, en la iglesia y sin lugar a dudas en Guatemala.

 

El profeta Isaías explica la razón por que se vive sin el Espíritu de Dios y en que estado se vive cuando se provoca a Dios. Isaías 32:9-13. 9Mujeres indolentes, levantaos, oíd mi voz; hijas confiadas, escuchad mi razón. 10De aquí a algo más de un año tendréis espanto, oh confiadas; porque la vendimia faltará, y la cosecha no vendrá. 11Temblad, oh indolentes; turbaos, oh confiadas; despojaos, desnudaos, ceñid los lomos con cilicio. 12Golpeándose el pecho lamentarán por los campos deleitosos, por la vid fértil. 13Sobre la tierra de mi pueblo subirán espinos y cardos, y aun sobre todas las casas en que hay alegría en la ciudad de alegría. La gente provoca a Dios sin percatarse que le esperan malas épocas. La indolencia produce que los campos deleitosos y fértiles se conviertan en tierras áridas, donde crecen espinos y cardos, donde había alegría todo se convierte en tristeza. Indolente. Insensible, que no pone atención a lo que está sucediendo y deja pasar las cosas sin hacer nada al respecto. Es desidioso, indiferente. Provocar a Dios con indolencia te hace caer en una pérdida de la comunión con Dios. No podemos ser apáticos a su presencia, no podemos ser negligentes ante las cosas que suceden en nuestro país, tienen una gran desidia por permanecer en las cosas de Dios.

 

Muchos creyentes no están poniendo su atención en la comunión con el Espíritu de Dios. Corriendo un camino de sequedad  y escasez tanto material como espiritual y con graves resultados en todas las áreas de la vida. Por ello vemos familias en constantes controversia, escases económicos, tristeza y amargura, enfermedades constantes, etc. Nuestra sociedad, tu familia, nuestra iglesia, necesitamos un nuevo derramamiento del Espíritu Santo. Pero no como un refresco temporal, sino uno que permanezca. Que tu desierto se convierta en campo fértil y que nunca regrese, sino que de allí se convierta en un bosque. Que puedas disfrutar de la paz de Dios y Su reposo todos los días.

 

Del otro lado hay más Dios les sacó de la esclavitud que padecían en Egipto para llevarles a la tierra de la promesa conforme a la promesa que le había hecho a Abraham. Tuvieron que atravesar un duro desierto para llegar hacia aquella tierra, pero durante todo ese tiempo Dios estuvo con ellos y no les dejó padecer por nada. Fue un tiempo impactante, milagro tras milagro en el desierto, pero ese no era el destino final. El destino del pueblo de Dios no es vivir en el desierto por maravillosos que puedan ser los milagros ocurridos mientras estamos allí.

 

NUMEROS 13:27. 27Y les contaron, diciendo. Nosotros llegamos a la tierra a la cual nos enviaste, la que ciertamente fluye leche y miel; y este es el fruto de ella. Trajeron una muestra de la grandeza de los frutos, tanto así que un racimo de uvas tenía que ser cargado en un palo entre dos personas. Ése era el verdadero destino del pueblo de Dios, una tierra grandemente fructífera y ese es tu destino. El Diseño de Dios no es la escasez, sino la abundancia Dios nunca te desamparara, El te sustentara, El hará milagros en medio de una escasez, pero ese no es tu destino, estas destinado para abundancia, para grandeza. Cuando les mostraron los grandes frutos de seguro se los comieron y los disfrutaron, pero apenas era una pequeña muestra de los que les esperaba del otro lado.

 

EL APOSENTO ALTO FUE UNA MUESTRA. Dios siempre tiene algo más y si tiene más, que derrame de su Espíritu sobre nosotros, que nos visite otra vez, que nos llene nuevamente. Que esta palabra profética tenga pleno cumplimiento en nuestras familias, en Morales, en nuestro país. Que no tengamos más juicio, el juicio corresponde al desierto, tiene que ver con escasez con indolencia y yo no quiero eso para mí ni para mi familia. Que sea manifestada la Justicia de Dios en campos fértiles y que esos campos sean transformados en bosques, en abundancia, gozo, paz, libertad, prosperidad en el Espíritu de Dios en la tierra fértil.

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