El Camino Correcto Hacia La Bendición

 

CITA BIBLICA: Hebreos 6:9-15.

 

INTRODUCCION. Tres ingredientes para obtener las bendiciones de Dios: 1. Que Dios lo haya prometido en su Palabra. La Palabra es lo que sustenta la bendición, antes de orar por algo asegúrese que su petición esté en la Biblia. El Señor tiene una solución en su Palabra y si Dios lo promete te pertenece. 2. Tener la convicción: Fe que viene por el oír y oír la Palabra de Dios. 3. Paciencia. Ciencia que te da tranquilidad para esperar. Cuando Dios te promete algo puede que haya pasado algún tiempo pero Dios va a cumplir, sigue creyendo, sigue firme. La fe viene por el oír y se activa por las palabras. La fe tiene que ser desatada por Palabras, por muy difícil y fuerte que sea la necesidad, no dejes de activar la Palabra. La promesa de ver a mis tres hijas a los pies del Señor, se cumplió a los doce años de espera pero nunca desmaye. Dios cumplió Su promesa.

 

Lucas 14:25. 25Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 26Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. El discípulo de Cristo sacrifica lo que más quiere en la vida por amor a Dios. Es imposible ser discípulo de Cristo si por amor a alguien nos separamos del amor de Dios una de las relaciones más intimas que hay que sacrificar es la familia. Si usted y yo no estamos dispuestos a sacrificarla es imposible ser discípulo de Cristo. Una cosa es ser multitud y otra ser discípulo. La multitud no tiene ninguna responsabilidad en cambio el discípulo sí. Grandes multitudes seguían a Jesús; cuando la gente le tocaba, se sanaban. El poder de Dios fluía en la vida de Jesús, enmudeció el mar, multiplicó los panes y alimentó a más de cinco mil. Un día les dijo si alguien aquí no aborrece…, no me ama, no puede ser mi discípulo. Aborrecer significa: tener o sentir aversión hacia algo o hacia alguien. Si amas al Señor, no puedes amar a las riquezas, tu negocio, tu familia. Si buscas las riquezas Dios no te va a seguir. Faltar a un servicio en la Iglesia por estar trabajando no es correcto, porque es un tiempo de Él. El Señor dijo que el que ama más a padre y madre que a Él no hace lo correcto.

 

Génesis 12:1. 1Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Abraham tuvo que escoger entre su familia, su tierra con hacer la voluntad y Abraham amó hacer más la voluntad de Dios que la de su familia, ese es un verdadero discípulo. Cuando llegó a Canaán, Dios le da una heredad con la que se hace millonario, al lado de su esposa y de su sobrino Lot, a quien se llevó, sabiendo que debía dejar a toda su familia. Si Dios te dice no hagas negocios con inconversos, así debes hacerlo. Lot decidió irse a Sodoma donde había cantidades de homosexuales y todos cometían abominaciones contra Dios. Abraham al no poder tener hijos, siguió la idea de su esposa y tuvo un hijo a la edad de 86 años, que fue Ismael. Ahí empezó el dolor de cabeza de Sara; Agar se burlaba de ella por no poder tener hijos, la ofendía, pero a los 99 años el Señor le recuerda la promesa y a los 100 años le dio a su hijo Isaac que significa risa. Dios hace lo imposible. Isaac era el heredero de la promesa, de ese linaje fue Jesús.  Los Ismaeles representan a las ideas del hombre, lo hecho en la carne. En cambio los Isaac son dentro de la voluntad de Dios.

 

Génesis 22:16. 16y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. Nosotros debemos amar más a Dios, que a las cosas que Él nos da. Dios no quería que Abraham matara a su hijo sino probar si era capaz de obedecer la voz del Señor. Dios prometió a Abraham que su descendencia sería como las estrellas del cielo como la arena del mar. Abraham nunca perdió una batalla porque en su corazón reinaba Dios. Y porque él y su descendencia serian poseedores de las puertas de sus enemigos, la puerta que daba accesibilidad para destruirlos. En la antigüedad las puertas eran los lugares de vigilancia, lo más vulnerable de las fortificaciones, allí se realizaban negocios, contratos, convenios, etc. Y cuando se destruía la puerta, se acababa su fuerza, su dominio, su gloria. ¿Qué puerta es esta? Juan 10:9. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.

 

ISAAC REPRESENTA LAS BENDICIONES QUE DIOS NOS DA. Es el resultado de orar en el Espíritu. De pronto una joven ora por su esposo y Dios se lo da, ese es su Isaac, pero hay que tener un balance de quién está  en tu corazón, Isaac o Dios. No puede ser más grande la dadiva que el dador. Busque más. Al que bendice que a la bendición, más al sanador que la sanidad. El camino de Ismael es el corto, es el atajo, pero no es de Dios. No puedes entrar en una puerta que es ilícita, como querer tener dinero sin hacer el trabajo limpio, honesto, con esfuerzo y con diligencia; lo ilícito esta para que lo hagan los impíos, pero no debe verse en los hijos de Dios. Los  que no dan el diezmo caen en ilícito, porque piensan que su dinero está mejor en las manos de ellos que en las de Dios, no siembran. Ismael representa al fracaso. Un Ismael puede ser un noviazgo no conforme  a la voluntad de Dios,  hacer negocios con alguien que Dios no tiene para ti.

 

Proverbios 10:22. 22La bendición de Dios es la que enriquece y no añade tristeza con ella. Sara y Abraham querían un hijo pero lo buscaron por el camino equivocado. Satanás te presentará mil alternativas, créele a Dios que es Quien lo saca adelante a uno con Sus promesas, con la honra que Le damos. Satanás le ofreció a Jesús todos los reinos de este mundo si se le postraba, a lo que respondió No, al Señor tu Dios solo servirás y adorarás. Un buen empleo, buena esposa buen negocio, etc. puede hacerte arrodillar, de pronto no te deja ir a un discipulado o al servicio. Un Ismael representa buscar la bendición en tus fuerzas, hay que echarlo fuera. Echa fuera cualquier coqueteo del enemigo, renuncia, corta con eso y veras la bendición; corta cualquier ilícito que no está registrado en las bendiciones del Señor, a veces hay que perder para poder ganar. La bendición de Dios es la que te hace reir. Es la que no agrega tristeza sino agrega alegría, agrega gozo, el gozo de la salvación que es nuestra fortaleza.

 

 

 

HAZ CLICK PARA DESCARGAR