Desarrolando Hábitos de Discípulo

 

CITA BIBLICA: Colosenses 4:12.

 

INTRODUCCION. La meta principal de nuestra vida cristiana es adquirir madurez, somos llamados a crecer espiritualmente o como diría alguien diría; llegar a ser adultos espiritualmente. Alguna vez han tenido la experiencia de plantar un arbolito y darle seguimiento, de una pequeña planta crece dando forma de un árbol, hasta que llega a dar frutos buenos para comer, pero todo comenzó con una semilla. Si comparamos el tamaño de la semilla con el tamaño del árbol, se puede ver con claridad la diferencia no sólo de  tamaño, sino la forma, la estructura, el diseño, la naturaleza. El crecimiento, como parte de los valores que nos identifican en el Servicio a Dios; es como la figura del árbol, todo comienza con la semilla que; es la palabra de Dios, esa semilla es pequeña al principio pero crece hasta llegar a ser un árbol con frutos, no sólo es el tamaño sino la forma, el tamaño es importante, tampoco ser un árbol tipo bonsái, pero que crezcas en carácter, en principios, en valores, debes ser un árbol que no sólo des frutos, también de buenas raíces. 

 

Mateo 13: 8. 8Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. En esta Parábola del Sembrador, Jesús explica sobre el crecimiento dando como ejemplo las semillas que cayeron en buena tierra, produjeron una cosecha excelente representan a los que oyen y entienden el mensaje, los que cambian sus vidas y hacen lo bueno. La semilla por más pequeña que sea, podrá llegar hasta lo más grande para que otros se beneficien de ellas. Jesús también enseña con el ejemplo de la semilla de mostaza,  pesar de ser la más pequeña de todas las semillas, se convierte en la más grande de las plantas de  la hortaliza. Llega a ser tan grande como un árbol, y hasta las aves hacen nidos en sus ramas. De esta manera, somos llamados a un crecimiento. El crecimiento no depende de nosotros, no depende de lo que hagas, no depende de los cargos que tengas, no depende de tu antigüedad como miembro, puedes ser un miembro muy antiguo y no ser maduro espiritualmente.  El crecimiento depende de Dios solamente, es la obra de Dios en tu vida. 1ª. Corintios 3:6. 6Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. El crecimiento espiritual no depende de nadie sino sólo de Dios.

 

Hubo alguien en tu vida que sembró la buena semilla en tu corazón. Que se preocupó de compartirte la Palabra del Señor, pero el crecimiento sólo es de Dios. Necesitas que Dios haga su obra de crecimiento en ti, él quiere que tu crezcas, su mayor anhelo, es que tú seas un cristiano maduro, de buenos frutos para bendición de otros. Salmo 1:3. 3Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará. Este es el tamaño que Dios desea que crezcas, claro que todos queremos crecer así, pero para ello debes desarrollar una serie de hábitos que Dios estableció para tu crecimiento. Habito: Costumbre o práctica adquirida por frecuencia de repetición de un acto. Es cosa de carácter. Lo que dice es que, el carácter simplemente es la manera habitual de hacer las cosas. Si quiere tener un carácter como el de Cristo, entonces usted debe desarrollar los hábitos que Cristo tenía. Por ejemplo: si tengo el carácter de gruñón, es porque habitualmente estoy enojado; si tengo el carácter de bondad, es porque habitualmente soy amable. Si tengo el carácter disciplina, es porque he desarrollado el hábito de ser disciplinado.

 

SOMOS CRIATURAS DE HABITOS. Si te examinas, la mayoría de las cosas que hacemos las hacemos por hábitos. Te levantas, cepillas tus dientes por hábito, te afeitas, si eres varón, por hábito. Cuando te bañas, pudiera asegurarte, que probablemente siempre comienzas por un mismo lado, el noventa por ciento del tiempo. Es más fácil formar hábitos buenos que librarse de los hábitos malos. La manera en que tú te libras de los hábitos malos es reemplazándolos. La Biblia enseña que los creyentes maduros son llamados a ser discípulos y vemos el término que la Biblia usa para un creyente maduro. Juan 15:8. 8En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

 

¿COMO PUEDO SER UN DISCIPULO? Desarrollando hábitos del discipulado. Colosenses 3:9-10. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. Nos habla de desechar al viejo ego con sus malos hábitos y revestirnos del nuevo que Dios está renovando continuamente en su propia imagen.  La imagen de Dios es formada en nosotros cuando desechamos los hábitos viejos y escogemos revestirnos de los nuevos. Esa es la manera que Dios nos cambia. La meta número uno de Dios es hacernos como Cristo; ésa es madurez, volverse como Cristo. Él dice aquí, que quitando los hábitos viejos y poniendo los nuevos, así es cómo nos volvemos como Cristo. Hay cuatro hábitos importantes.

 

TIEMPO CON LA PALABRA DE DIOS. Juan 8:31-32. 31Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. De acuerdo a la Biblia, un discípulo es alguien que continúa en la Palabra de Dios.

 

ORACIÓN. Juan 15:7. 7Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. La segunda cosa que debemos considerar es el hábito de la oración. Cómo oro eficazmente y logro respuestas.

 

EL DIEZMO. Lucas 14:33. 33Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. ¿Cómo encajo el diezmo en esta enseñanza? Sera que allí dice: Ninguno puede ser mi discípulo, a menos que de el diez por ciento de sus posesiones. ¿Es eso lo que dice? No. Dice: a menos que renuncie a todo lo que posee. Diezmar es un indicativo de gran verdad en nuestras vidas. Si no tengo la voluntad de dar el diez por ciento de lo que gano a Dios, ¿cómo puedo decir que le he dado todo a Dios? El propósito de los diezmos es aprender a poner a Dios siempre en el primer lugar de nuestra vida. En otras palabras, Dios no necesita mi dinero. Dios sólo dice que diezmar demuestra que Él está primero en mi vida.


COMPAÑERISMO. Juan 13:34. 34…Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. Ámense con la misma intensidad con que yo los amo. La intensidad del amor que se tengan, será una prueba de compañerismo ante el mundo de que son mis discípulos. 

 

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