El Valor de la Integridad

 

CITA BIBLICA: Daniel 6: 1-5.

 

INTRODUCCIÓN: Un matrimonio siempre pasaba cerca de un gran árbol para admirarlo por su belleza y tamaño. En cierta ocasión hubo una tormenta y el árbol se vino al suelo. Cuando el matrimonio y otras personas se acercaron, se dieron cuenta que por dentro estaba podrido y eso fue la causa de su caída. Así hay muchos atletas que en los juegos olímpicos usan drogas o sustancias prohibidas para ganar una medalla, pero eso no es integridad. A los que han ganado medalla y los descubren, la vergüenza es muy grande y son despojados de ellas por su falta de integridad. Tenemos ciertas áreas que las debemos de mejorar, áreas mas frecuentes en donde falta la integridad. Cuando hablamos de integridad, decimos de alguien que es cabal, correcto honrado, fiel, los que obtienen la nota cien y hablamos de calidad de vida con excelencia, Daniel, como un ejemplo bíblico, quien si tuvo un segundo nombre, fue Integridad. Hizo el bien, aunque por ello le fuera mal, quien a pesar de vivir en un pueblo pagano, siempre por su fidelidad estuvo como cabeza y no como cola. Llego a 85 años y su integridad lo hacia un hombre comprometido, fiel a Dios y a la autoridad. No se jubiló sino mas bien Dios lo promovió y causo impacto y al día de hoy lo sigue causando. ¿Cómo se evidencia la Integridad?

 

CUANDO ERES UN BUEN TRABAJADOR. Hay una versión bíblica inglesa llamada Berkeley que dice que Daniel era sobresaliente. Esto nos demuestra la actitud de Daniel, la cual esta en lo mas profundo de una persona. Hay un hecho sobresaliente en su actitud: El propuso no contaminarse y dar lo mejor de si, eso es excelencia. Al observar su vida nos damos cuenta que no solo sobrevivió al foso de los leones, sino que además  sobrevivió a muchas circunstancias adversas. Haciendo el bien, sufrió el mal y aun así mantuvo una actitud de excelencia. No llevó una vida de quejas por las cosas que le salían mal, sino mantuvo su actitud pues sabia que agradaba a Dios. Cuando damos lo mejor de nosotros: en nuestros trabajos, sea en lo secular como en la Iglesia, a eso se le llama excelencia. Nuestra vida como cristianos no esta para cultivar una imagen dentro del pueblo o sacar pecho para que me admiren por las cosas que hago. Hay gente que usa una fachada, usan una mascara, cultivan una imagen de hombres o mujeres exitosos. No, nuestro reto es ser personas integras con una actitud de excelencia hacia lo que somos y hacemos.

 

Daniel 6:3. 3Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino. El rey lo escogió: para estar sobre 120 sátrapas o supervisores y 3 gobernadores. Daniel fue un funcionario importante para cuatro Reyes. El estaba dentro de ese triunvirato escogido por Ciro, tres gobernadores y él era uno de ellos. Daniel era superior, porque descollaba no solo sobre los sátrapas sino sobre los otros dos presidentes; pues en él había un espíritu superior. A pesar de la edad que tenía, ya era demasiado viejo como para desempeñar tal trabajo, pero el rey lo escogió y no lo halló tan viejo ya que sus cualidades de sabio, prudente y virtuoso, pesaron más. Esto sucede cuando eres un buen trabajador.

 

CUANDO TIENES BUENAS RELACIONES. Proverbios 20:6-7. 6Muchos hombres proclaman cada uno su propia bondad, Pero hombre de verdad, ¿quién lo hallará. 7Camina en su integridad el justo; Sus hijos son dichosos después de él. Daniel era un hombre fiel, no tenía vicios, no tenía faltas que le afectaran en su record de vida. No fue hombre celoso, grosero o pedante. En nuestras relaciones no debemos de ser celosos, ni groseros ni pedantes con nuestros hermanos o compañeros de trabajo. Tenemos que aprender a ser colaboradores. Cuando tengas problemas, ojalá sea por tu integridad y no por tus malas relaciones. Los sátrapas y los otros dos presidentes comenzaron a tenerle envidia, pues veían que era el favorito del rey. Podríamos decir que la causa de la envidia es en cierto modo cosa buena, pero el efecto de la misma es siempre el mal. Los que lo envidiaban no se conformaban con ningún otro mal sino con su ruina total. Así que se pusieron a espiarle buscando ocasión para acusarlo y al final no encontraron de que acusarlo. Parece ser que a Daniel no se le obligó a seguir la religión del Estado, sino que era libre para proseguir con sus devociones, propias de un piadoso judío, sin que ello lo incapacitase para ocupar los más altos puestos del gobierno.

 

CUANDO TIENES PUREZA PERSONAL. Daniel fue un hombre puro, fue una persona que por años dedico un tiempo especial para Dios cada día y eso lo hacia un hombre con pureza. Lo investigan sus enemigos y no le encuentran nada malo que tuviera oculto, lo único que le encontraron fue un olor fragante, olor a Cristo. La pureza le permitió tener una buena actitud, cumplido, libre de hipocresía, sin nada que esconder, no fue corrupto, los otros compañeros de trabajo si eran corruptos, pero ellos no contaban que Daniel tenía el favor de Dios. ¿Será que somos dignos de confianza?  Cuándo el patrón o la patrona no están, ¿cómo desarrollamos nuestro trabajo?  ¿Somos fieles? ¿Será que se nos puede confiar algún dinero, un vehículo o algún bien de la empresa?  En la Iglesia, ves una Biblia que se quedó supuestamente perdida, la abres y lees el nombre, ¿te la quedas o la devuelves?, un lapicero, un reloj, un celular. Si tú no lo devuelves, a esa acción se le llama robar y tú eres un ladrón. Ponte a pensar: si hoy nos investigaran,  ¿qué podrían encontrar en nosotros? ¿Podría Dios ser nuestro testigo? ¿Estaría El de nuestro lado si en algún momento fuéramos evaluados en el trabajo, en el hogar o en la Iglesia?

 

CUANDO CAMINAS CON DIOS. Salmos 55:17. 17Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz. La base de la integridad de Daniel está en que; por años mantuvo su comunión caminando con Dios. Tres veces diariamente buscaba a Dios por medio de la oración. Reyes venían y se iban y el se mantenía firme. Cuando el ataque vino a su vida por causa de su rectitud, no se escondía, sino más bien abre las ventanas de su casa y se arrodilla, resistiendo el dolor y la calumnia hincado ante el Señor, la oración fue su prioridad. Para el cristiano que tiene la oración como prioridad, la integridad llega a ser parte de su aparato circulatorio, llega a ser parte de su vida, porque no se puede hablar con Dios y al mismo tiempo ser impuro y deshonesto.

 

CONCLUSIÓN. Es necesario que evaluemos si hay situaciones en nuestros hogares que tengamos que arreglar para que nuestras familias nos reconozcan como íntegros. En el trabajo, para que los compañeros y jefes lo reconozcan como íntegros, aunque a veces nos traten mal por ello. En la Iglesia, para que tanto los hermanos como los Pastores podamos reconocer la integridad en usted. El reto es muy grande, pero es posible, por que no hay nada que sea imposible para Dios y por que todo lo podemos en Cristo que nos fortalece. 

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