MI FAMILIA USA EL RADAR DE LA FE

 

CITA BIBLICA: GENESIS 22:16-18.

 

INTRODUCCION. Dios pone en nosotros una palabra, un sueño sin llevarlo a la realidad. Primero te entrega la semilla de esa promesa para que la creas. El Señor te dice, Te voy a dar el auto que necesitas, la casa, un viaje, un milagro y cuando recibes esa palabra, ese sueño caerá más adelante en un día, hora en donde se va a cumplir. Suponiendo no tienes casa propia y aceptas la palabra y crees que la tendrás. No sabes exactamente cuándo, pero sabes que sí o sí, ese sueño se hará realidad en algún momento. Lo que te conecta con esa promesa es la fe y por eso es importante que no la pierdas, que la cuides. Dios no obra por emoción, sino por fe. Cómo se activa la fe. Oyendo la palabra de Dios.

 

SALMOS 113:7-8. 7El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar, 8Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo. El Señor levanta del suelo, al pobre. Qué hay en el suelo. Basura. De allí nos levantó porque aunque hayamos estado en el suelo, al lado de lo que no sirve, significa que somos valiosos para Él. No importa cuán bajo hayamos caído ni qué tipo de basura nos rodeó, nunca has perdido valor para el señor y Él te levanta. El término pobre no alude en este caso a aquel que no tiene dinero, sino a quien no puede elegir. Cuando no tienes opción eres pobre, estás limitado. Además de levantarte del suelo también levanta miles de personas del muladar y las transporta a lo alto con brazos de misericordia y las lleva a sentarse entre los príncipes de su pueblo. Entonces, Qué hacer para llegar rápido al cumplimiento de su palabra.

 

Como familia tenemos metas, proyectos y para llevarlos a cabo necesitamos tener mente enfocada, no distraernos con despropósitos una familia enfocada no se detiene ni se distrae con nada y avanza hacia su sueño con fe. No importa si los demás no ven nada, nuestros ojos ven el sueño cumplido por medio del radar de la fe. Dios nos hace sentarnos con los príncipes pero tenemos que elegir si vamos a mirar a la gente o al Señor. Te mareas mucho cuando alternas tu mirada entre Cristo y la gente. Debemos tener la seguridad que quien nos llamó, nos dio sueños, dones, salvación, vida eterna, nos bendice nos levanta y ama, entonces a quien debemos de ver es a Dios sin importar lo que el otro piense. Mirando a Jesús, eres libre de la gente. Salmos 34:5. 5Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados.


Queremos que nuestros sueños se cumplan y para ello debemos caminar en santidad. La santidad te hace libre del satanás. Porque él trabaja donde existe pecado. Cuando hay pecado, satanás tiene autoridad en esa área de pecado, para operar. Por ejemplo, cuando Mientes o hablas mal de alguien, aun cuando te hayan hecho daño, el diablo tiene autoridad sobre tu boca. Si robas en tu trabajo o engañas a tu pareja, el enemigo tendrá autoridad en esas áreas. Santidad es un escudo de protección contra el enemigo, no es algo que haces para la gente, porque el busca por dónde entrar. No se trata de reprenderlo y expulsarlo a gritos para que luego vuelva, sino de cerrarle las puertas para que no pueda entrar.


LA MENTIRA PUEDE SER SOLUCION PARA HOY, PERO ES DOLOR PARA MAÑANA. 2ª. Timoteo 3:13. 13más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. Nunca los engaños y mentiras, traerán sobre nosotros la bendición de Dios.  Cuando uno miente o roba, el enemigo tendrá autoridad espiritual sobre esas áreas de tu vida. Satanás no puede oprimir a cualquiera, oprime al que le otorga la autoridad a través del pecado. Que hacer no es reprender a ese espíritu, sino toma autoridad espiritual para cerrarle por completo la puerta de la que se alimentaba. Mentiste, cierra esa puerta, Robaste, cierra esa puerta y el enemigo no tendrá derecho a oprimirte porque has limpiado el área que le habías otorgado.


Levitico 6:12-13. 12Y el fuego encendido sobre el altar no se apagará, sino que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana, y acomodará el holocausto sobre él, y quemará sobre él las grosuras de los sacrificios de paz. 13El fuego arderá continuamente en el altar; no se apagará.  Dios le ordenó a Moisés construir un tabernáculo. Allí, los sacerdotes sacrificaban animales, además debían ocuparse de que el fuego del altar permaneciera siempre encendido. El primero en encender ese fuego fue Dios desde el cielo. Mi casa mi hogar es un Altar de Adoración. Adorar en familia es muy importante, porque es necesario que cada miembro pueda distinguir donde está su corazón, donde está depositando su alma y en que está gastando su mente y sus fuerzas. Tener tiempos de intimidad con Dios, nos lleva a entender y alinear nuestras vidas.

 

Debemos cuidar el fuego en nuestro altar familiar y ponerle más leña para que no se apague. Cómo se apaga el fuego, De a poquito. Cuando de a poco dejas de congregarte, tal vez ya no escuches las prédicas o dejes de orar. Así, poquito a poco, la llama se te irá apagando. Cuando eres inconstante el diablo aprovecha para atacar a la gente y apagar su fuego lentamente. Luego de cada discusión o pelea, mira tu interior para ver cómo está tu fuego y verifica si necesitas echarle más leña. Ese fuego una vez lo encendió Dios, pero ahora depende de ti mantenerlo y cuidarlo. Cuida y aviva el fuego que Dios encendió en ti.

HECHOS 3:4. 4Pedro, con Juan, fijando en él los ojos, le dijo: Míranos. Juan era un hombre joven y Pedro era mayor. Junto a la puerta había un lisiado de nacimiento que les pidió limosna. Pedro lo miró y le dijo, Míranos 6Pedro dijo, No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda. No le dijo mírame, sino míranos. Pedro y Juan eran un equipo unido. Lo nuevo y lo viejo, el sabio y el principiante, trabajaban juntos. Del mismo modo, tu y yo, toda la iglesia, somos un equipo, somos una familia. No importa a quién le va bien o no, ya que cuando a uno le va bien a todos nos va bien. Somos un equipo nunca hables mal de otro, porque al hacerlo también estarás hablando mal de ti mismo, porque formas parte de su equipo. Cuando el lisiado los miró, los apóstoles lo tomaron de la mano y le dijeron, Levántate y el paralítico se levantó, saltó de alegría y alabó a Dios. Este testimonio trajo a miles de personas al Señor, por dos que fueron equipo. Tu casa, tu iglesia son equipo para llegar a tu sueño y tiene que estar formado por príncipes, personas que están contigo dispuestas a hacer algo grande.

 
CONCLUSION. Hoy tienes que enfocarte en El Señor y en tu sueño, activar la fe, caminar en santidad y chequear que tu corazón no se envenene. Se libre de toda atadura. Cuanto más difícil sea la tarea, busca más del Señor llénate de Él. Saldrás a enfrentar la situación y Dios hará el resto. Cuida tu fuego, porque lo demás Él lo hará contigo. 


 

HAZ CLICK PARA DESCARGAR