Tomando Posición de los Territorios

CITA BIBLICA: JOSUE 1:2-4.

 

INTRODUCCION. Como familias que somos en el Señor, debemos obrar en Fe y posesionarnos de todo cuanto nos fue legado. Declararlo con las palabras y creerlo con el corazón. Vemos una excelente ilustración cuando se produce la muerte de Moisés y Josué, su más cercano colaborador es encargado de llevar el pueblo de Israel a la tierra prometida. Dios fue explícito cuando le transfiere la misión pero a la vez, transfiere el poder y la autoridad. En el pasaje Dios declara que… todo territorio que pisaran, es decir, de los cuales tomaran posesión, lo entregaba en su poder. El asunto no solo era que dijeran: Esa tierra nos pertenece, sino que tomaran posesión de ella. Que dieran la batalla, no en sus fuerzas sino en las del Señor.

 

 Piense por un instante en el territorio que habita: ¿Hay violencia? ¿Drogadicción? ¿Promiscuidad sexual? ¿Muertes? ¿Brujería? Ahora, en el plano personal ¿Enfrenta obstáculos? ¿Ataques en su vida espiritual? Y, qué decir de su familia: ¿Se dificulta que sus familiares reciban el mensaje de Salvación? ¿Alguno de sus allegados está en drogas o a un comportamiento moral riesgoso? Si es así ¿Qué está haciendo usted para recobrar ese territorio que Satanás ha robado con engaño y sutileza? Es suyo, como lo es su familia y las bendiciones prometidas por Dios para su existencia, pero por asumir una actitud pasiva frente al asedio y ataques del adversario espiritual, usted ha cedido espacios que hoy debe recobrar. La batalla será victoriosa porque no pelearemos solos, sino con Jesucristo como nuestro poderoso capitán.

 

TAMBIEN ES PARA NOSOTROS HOY. Es necesario tomar posesión del terreno. No resignarnos sino tomar lo que nos pertenece. Dar la batalla impactando la dimensión espiritual. Toda atadura debe romperse. La guerra espiritual tiene 2 cimientos muy valiosos. 1. Creer en las promesas de Dios. 2. Actuar. Estrechamente ligados. Por ese motivo los israelitas se decidieron a avanzar en esa dirección: creyeron y actuaron. Cruzar el río Jordán era un primer obstáculo. Dios les prometió que al tomar posesión, es decir, cuando sus pies tocaren las aguas, estas se iban a dividir y detenerse en un montón, entonces se produciría el milagro. Sin duda para muchos debió ser aterrador tener ante sus ojos la majestuosidad de este enorme río. Pero Creían lo que Dios les anunció, Por eso recibieron la victoria al atravesar lo que había sido una enorme mole de agua: JOSUE 4:18. 18Y aconteció que cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto de Jehová subieron de en medio del Jordán, y las plantas de los pies de los sacerdotes estuvieron en lugar seco, las aguas del Jordán se volvieron a su lugar, corriendo como antes sobre todos sus bordes. Su familia, las propiedades, el trabajo, el sector que habita, la ciudad y la nación, son para Cristo. Le corresponde a usted tomar lo que es suyo. No permita que Satanás siga usurpando lo que el Señor le otorgó. No se conforme. ¿Por qué ver a sus hijos en rebeldía, su matrimonio en ruinas, los recursos económicos yéndose al drenaje y la sociedad en la que usted se desenvuelve sumida en el caos?

 

Los israelitas con Josué a la cabeza, libraron una batalla ganando su Territorio, pero no en la dimensión física sino Espiritual. Y conquistaron Jericó. Era una ciudad bien cerrada para evitar incursiones del enemigo V. 1. Ubicada en el valle del Jordán a unos 8 kilómetros del mar Muerto, era estratégica porque permitía el dominio de un amplio territorio. Los historiadores señalan que los muros tenían una altitud de 9 m y 2 m de espesor. Una auténtica mole de piedra. Sobre las murallas había viviendas y estaban preparados para dar la batalla. Frente a esta realidad tangible, quizá contemplaron la posibilidad de entrar por la fuerza, aunque por supuesto, muchos debieron verse asaltados por el temor y el desánimo. Pero Dios les enseñó una estrategia diferente, que nosotros en nuestro tiempo definimos como plan de guerra Espiritual.

 

JOSUE 6:2-5.  Sonaba ilógico, pero Josué y los israelitas emprendieron la batalla con las armas más inconcebibles y absurdas si se quiere, 7 bocinas, 7 vueltas y 1 gran grito. Tratándose de un reto tan grande como era conquistar una ciudad fortificada: rodear el terreno tomando posesión de él, elevar sonidos de guerra, que no es otra cosa que la oración del pueblo en procura de un hecho que rompa toda explicación, depender del poder de Dios, y finalmente: proclamar victoria. Piense por un instante en el territorio que habita, en su propio hogar, las finanzas personales y tantos otros espacios que le corresponden y que llegó la hora de retomar en el poder, con la autoridad y la unción de Jesucristo.

 

Al 7º. Día de estar rodeando y posesionándose del terreno, dieron la última batalla espiritual: JOSUE 6:20. 20Entonces el pueblo gritó, y los sacerdotes tocaron las bocinas; y aconteció que cuando el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran vocerío, y el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad, cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron. Por supuesto que Satanás tratará de disuadirlo diciéndole a su mente que sólo es una exposición de un fanático religioso. Incluso, es probable que le siembre semillas de dudas. Comprensible porque Él quiere seguir en control de los territorios, de ciudades, de hogares y de finanzas personales. No le crea. Créale a Dios. Entre 1907 y 1952 arqueólogos europeos y norteamericanos realizaron excavaciones en Cisjordania, donde se ubicaba Jericó. Los estudios a fondo que realizaron, corroboraron que los muros en efecto cayeron, tal como lo evidencian restos de piedra y argamasa desenterrados y el desplome se debió probablemente a un terremoto. Hay evidencias además, que paralelamente debió producirse un incendio al interior de la ciudad.

 

TRES CIRCULOS DIVINOS DE PROTECCION. La Biblia es clara cuando enseña que Dios ha definido círculos de poder para proteger nuestra vida, nuestra familia y nuestras posesiones. El mismo Satanás debió reconocerlo, hablando del patriarca Job a quien él no podía atacar. El adversario lo admitió ante el amado Padre celestial: JOB 1:9-11. NVI. 9Satanás replicó: ¿Y acaso Job te honra sin recibir nada a cambio? 10¿Acaso no están bajo tu protección él y su familia y todas sus posesiones?...11Pero extiende la mano y quítale todo lo que posee, a ver si no te maldice en tu propia cara. Ah, sin duda estará pensando cuidadosamente en lo que hemos estudiado y en una realidad para su vida: desde el mundo material impactamos el mundo espiritual haciendo guerra espiritual (Efesios 6.12). Nuestra lucha no es contra seres humanos… Por ese motivo, hoy es el día para que cierre toda puerta que haya abierto a la maldad y comience a recuperar territorio en su ciudad, en su hogar, en su vida personal y sus finanzas. ¿Cómo hacerlo? 1. Evalúe su vida cuidadosamente, identificando donde hay puertas abiertas al mundo de la maldad. 2. Sométase a Dios plenamente, SANTIAGO 4:7. 7Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. 3. Párese en la brecha y ordénele, en la autoridad que le dio Jesucristo, que se vaya de su vida, familia, posesiones y territorio. Es momento de recobrar el Terreno. Jamás olvide que lo que hacemos en oración y clamor, una poderosa arma que están dejando de utilizar los cristianos mientras el diablo está feliz porque puede seguir su estratagema de engaño y mentir. Adelante. No se detenga. Usted nació para tomar la victoria en Cristo. Jamás lo olvide: Satanás está derrotado. Usted, como hijo de Dios, es el vencedor.

 

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