DEFINIENDO TÚ DISEÑO GENETICO

 

CITA BIBLICA: JEREMIAS 48:11-12.

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INTRODUCCION. Moab, proviene de un incesto. Lot fue embriagado por sus hijas y se llegaron a él, de allí nace Moab; padre de una nación llamada Moabitas. Dios juzga a Moab por este hecho: nunca has querido moverte, cambiar ni derramarte sobre otros. Por lo tanto, yo enviaré a uno que te vaciará a la fuerza y romperá tu vasija. Esta es una palabra de maldición para ellos. Diferente cuando Dios crea a ADAN, lo crea para ser un vaso útil, lo pone dentro de un diseño genético y le dice señoread estás hecho para multiplicarte, para dar, para ser fuente de aguas, para ir más allá de lo que eres. Adán, no se echó a dormir, trabajo le puso el nombre a todos los animales y conocemos la historia. Dios llama a Abraham; una de las promesas para él fue en ti serán benditas todas las familias. O sea, tú serás un vaso que dará a otro de lo que tiene. El diseño de Dios para tu vida es muy simple: que lo que tú tienes, lo des a otros.

 

HAY GENTE CON EL SELLO DE MOAB. No de Abraham, sino de Moab. Y cómo son, Gente que son pasmados. No molestan ni quieren que los molesten. 11Quieto estuvo Moab y sobre su sedimento ha estado reposado, Cómo se forma un sedimento quieto, se solidifica cada vez va para el fondo. Un río con aguas limpias, le pones un pie todo se vuelve turbio. Sólo removiste las aguas. Cuando remueves las aguas, la gente se sana. Cuando remueves las aguas, el primero que se arroja, es sanado. Nadie se sana en aguas calmas, tienen que estar removidas.

 

Cuando Dios te dice regocíjate, oh moradora de Sion porque ha llegado tu día, te vistes con óleo de alegría, manto de alegría, no más espíritu angustiado, no más manto de tristeza es porque Dios quiere empezar a hacer cosas grandes. Muchos se han petrificado en la iglesia del Señor porque no están en movimiento. El agua estancada produce bichos. Mateo 10:34. 34No piensen que he venido a traer paz a la tierra, no he venido a traer paz, sino espada. Dios no te ha puesto aquí para que hagas la paz, te ha puesto para hacer guerra. He venido a traer espada, dice el Señor, esto es guerra, te guste o no, lo sepas o no, lo enseñes o no. Es que yo adoro así, quietecito. Está bien, hermano; en algún momento tendrá que descender un ángel y meter algo dentro tuyo y removerlo.

 

A los moabitas, les gusta tener todo bajo control. Si bien creen y enseñan respecto al espíritu santo que es nuestra única guía a toda verdad, cuando el espíritu santo da señales de querer manifestarse, optan por detenerlo y gritar, eso no es de Dios no hagas, no digas, no sientas. Eso es tener todo bajo control. En el Reino de Dios, es imposible tener todo bajo control. Los nacidos del espíritu, somos como el viento. No sabemos de dónde viene ni a dónde va. Sólo sabemos dónde estamos ahora y a duras penas lo entendemos. Cuando eres lleno y caminas en el poder del espíritu santo, entonces te dejas guiar por él. De lo contrario todo lo quieres controlar a tu manera. Hay un Moab escondido dentro de nosotros. Los que son como los moabitas, tratan de controlar lo interno a través de lo externo. Un día los discípulos de Jesús le dijeron; Señor, hay unos por allá que están predicando igual que nosotros, pero no son de nuestro equipo. Por qué no mandas que descienda fuego del cielo y los achicharre, así sentamos un precedente claro. Te cabe alguna duda que eso es un espíritu de control liso y llano.

 

Quedó su sabor en él, y su olor no se ha cambiado. No sé si tú comprarías un perfume sin olerlo primero. Qué haces con un perfume, lo hueles, lógico, quieres saber cómo se siente si te agrada, lo compras. Tú eres un perfume de Dios, Lo sabías la idea es que tú eres un perfume que está diseñado para cambiar el aroma del ambiente en el que te encuentras. Cada mañana, cuando tú te levantas y te vas a tu trabajo, en realidad es Dios quien te está llevando y cuando llegas a tu trabajo, ese lugar huele feo. Pero llegas tú y el aroma cambia de inmediato. Y quiénes son los que se fastidian grandemente y quieren huir de allí, los malos olores.

 

El buen perfume, ha sido hecho para dar aroma. Nunca las botellas o frascos cerrados darán fruto. Tú has sido creado por Dios para poder dar tu esencia, para poder alegrar al espíritu de alguien. Eso es lo que se llama unción. Y si no lo haces. 12Por eso vienen días, ha dicho Jehová, en que yo le enviaré trasvasadores que le trasvasarán; y vaciarán sus vasijas, y romperán sus odres. Yo no te crie para estar estancado y si no te agitas o mueves, yo enviará a alguno que te abrirá el frasco a la fuerza y tu vasija será vaciada y roto tu odre. Si tú no aprendes a alabarme en tiempos de paz, me alabarás en tiempos de lágrimas. Si tú no aprendes a buscarme cuando todo te va bien, aprenderás a buscarme cuando andes arañando la tierra. Pero una cosa he establecido: o me buscas, o me buscas. Porque te he creado con un propósito, y te voy a llevar a ese propósito.

 

Dios no te creó para ser un Moab, te creó para ser un Abraham. Abraham fue dócil al Señor. Se equivocó, Sí, pero obedeció en medio de todas sus incapacidades, Abraham obedeció. Y Dios lo premió. Ese hombre fue dócil. Qué pasó. El frasco se rompió. La bendición de prosperidad de Abraham, sigue a los judíos hasta el día de hoy. La bendición de fertilidad sigue a los judíos hasta el día de hoy. Se mataron seis millones en la segunda guerra mundial, y otros tantos en los veinte siglos pasados, pero hasta hoy día los judíos siguen siendo impacto y presencia. Porque no hay poder en el infierno que pueda raer a la simiente de Abraham, no lo hay. Matas uno y aparecen dos. Qué tremendo cómo se multiplican. Por qué; Porque el brazo de Dios está sobre ellos.

 

ESA SIMIENTE ESTA EN TI HOY EN DIA. Tú eres una vasija que contiene el depósito de Dios. No has sido hecho para estar estático y no moverte. Has sido creado para derramarte, para multiplicarte, para cambiar el aroma del medio ambiente, para cambiar las circunstancias. Esa es tu realidad, lo sepas o no, lo creas o no, lo aceptes o no, no le hace. Mira lo que dice aquí: no fue vaciado de vasija en vasija, ni nunca estuvo en cautiverio. Claro, cómo va a estar en cautiverio si jamás se metió en problema alguno. Quieres romper tú mismo tu odre, o prefieres que venga otro y te lo rompa

 

Una iglesia puede ser moabita o abrahámica. El día que nos cerremos a lo que Dios quiere darnos porque nos sentimos seguros controlándolo todo, bienvenido a la tribu de Moab. Sabes por qué; Porque el último que tiene la palabra en el Reino, es Él.

 

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