Una Obligación Contraída

 

CITA BIBLICA: Colosenses 3:17.

 

INTRODUCCION.  Cuando hablamos de COMPROMISO estamos hablando de una obligación contraída por medio de acuerdo, promesa o contrato, Algo que dio una palabra y la cumple.

 

LA FALTA DE COMPROMISO PUEDE DESTRUIR NUESTRO TESTIMONIO. Génesis 19:14. 14Entonces salió Lot y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y les dijo: Levantaos, salid de este lugar; porque Jehová va a destruir esta ciudad. Más pareció a sus yernos como que se burlaba. Lot era bueno pero en la ciudad de Sodoma que era muy mala y vil, no había nadie con el carácter de él. El problema en Lot; que había vivido tanto tiempo y con qué  gusto entre gente impía que había dejado de ser testigo creíble de Dios.  Había permitido que el ambiente lo moldeara en lugar de moldear el ambiente. Se había comprometido de tal manera que había dejado ser útil para Dios.  Cuando finalmente decidió hablar, nadie lo escucho. Cuanto un cristiano ha dejado de ser útil para Dios es porque se ha vuelto semejante a su entorno y ya no lo ven como un testigo de Dios sino como uno más de la multitud. Para hacer la diferencia, deberá primero ser diferente en fe y conducta.

 

Hay cosas que la Biblia nos manda directamente y muchas otras que deja a nuestra consciencia pero no podemos caer en el extremo de ir a vivir a la orilla de Sodoma escuchando música que no edifica, mirando programas de tv que no edifican apoyando acciones injustas como la inmoralidad, el soborno, el terrorismo, el aborto, etc. que no inculcan valores que son bíblicos, esto suele ser un proceder muy peligroso. Más bien, debemos de caminar a una distancia prudente de ese límite. Dejar de reunirnos con ciertas personas, porque su manera de hablar o de actuar nos aleja de la santidad. La santidad, la separación del pueblo de Dios, tiene que ser radical. No podemos vivir, como Lot, a la orilla de Sodoma, porque el fin será algo muy indeseado, como esas dos ciudades. Es una advertencia, pero si nuestras acciones son justas, Dios nos recatara de la prueba que viene sobre todo el mundo, enviando mensajeros con una Palabra celestial que nos indique que hacer para salvarnos de la ira que viene.

 

LAS PRUEBAS NOS ENSEÑAN. Génesis 22:7-8. 7Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. Dios estableció un prueba a Abraham pero El, no quería la muerte física de Isaac, el propósito de Dios era que; Abraham sacrificara en su corazón a Isaac para que se convenciera de que amaba más a Dios que a su hijo. Dios lo estaba probando. Vemos un doble propósito en las pruebas y es: fortalecer nuestro carácter e incrementar nuestra consagración a Dios. A través de esta experiencia, Abraham aprendió sobre el compromiso de obedecer a Dios y aprendió sobre la habilidad de Dios para resolver. Dios nunca nos llamó al evangelio con la idea en mente que nos mantuviéramos en el mismo nivel todo el tiempo. Nadie que se inscribe en una escuela lo hace con el fin de mantenerse en el nivel uno todo el tiempo. Si no te atreves a crecer, Dios te empujara a que lo intentes. Si  te resistes y haces esperar demasiado a Dios, a todo intento que el haga por hacerte crecer, te dejara quieto. Dios no sigue a los cobardes ni a los disfrazados. Dios sigue a los esforzados, a los valientes, a los que no temen, a los que no desmayan.

 

NO PODEMOS NEGOCIAR NUESTRO COMPROMISO CON DIOS. Éxodo 8:25-29. Faraón quería negociar y por ello presento sus objeciones, permitiendo a los hebreos sacrificar, siempre y cuando no se alejaran. Pero la condición de Dios era radical; los hebreos tenían que salir de Egipto. Es una representatividad del mundo. Esto nos habla de que la fe, la fe del Hijo de Dios, la fe que vence al mundo, la fe que cambia las vidas, que transforma el corazón, que el culto al verdadero Dios no puede realizarse dentro del sistema del mundo. En el mundo hay diversidad de religiones y las religiones del mundo tienen como objetivo calmar de alguna manera la conciencia,                 dar algún grado de paz, de estabilidad o mejorar externamente la conducta de la gente. Sin embargo, a la luz de la Palabra, nos afirma: 1ª. Juan 5:19. 19Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno. Entonces  la única manera de servir  y consagrarnos realmente a Dios, es salir de Egipto. Por supuesto, esto no se refiere a un salir físico. Porque Jesús, en la oración que hizo, dijo: Juan 17:15. 15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Esto nos enseña que, para servir, consagrarnos a Dios y vivir la fe plenamente,  tenemos que desconectarnos del sistema mundano. No puedes comprometerte en forma parcial. El compromiso y la obediencia a Dios no son negociables. Se Obedece la mitad de la obediencia no servirá de nada. La fe verdadera no se puede mezclar con los rudimentos del mundo. No podemos hacer una aleación, una alianza.

 

DIOS QUIERE UN COMPROMISO ABSOLUTO. 2ª. Crónicas 15:14-15. 14Y juraron a Jehová con gran voz y júbilo, al son de trompetas y de bocinas: 15Todos los de Judá se alegraron de este juramento; porque de todo su corazón lo juraban, y de toda su voluntad lo buscaban: y fue hallado de ellos; y les dio Jehová paz por todas partes. A muchas personas se les hace difícil comprometerse con algo. Son vacilantes, indecisos y temen a la responsabilidad. Muchos días estuvo Israel sin Ley, sin sacerdote y sin Dios, había idolatría, destrucción  y Dios provoco turbación entre ellos. Pero cuando llego la Palabra profética, cobraron ánimo y decidieron cambiar. Rey Asa y su pueblo e hicieron un juramento y fueron diferentes; tenían corazones fieles y se declararon abiertamente seguidores de Dios. Su juramento fue con júbilo y son de trompetas. Este compromiso es decisivo y total agradó a Dios y trajo paz a la nación. Todas las bendiciones que recibimos por gracia son maravillosas, pero hay una de ellas que merece una atención especial: Vivir en paz por todas partes. Paz en el hogar, paz en los negocios, la economía,  sobre el futuro, las relaciones, la mente, el espíritu. Hay una promesa extraordinaria en la Palabra de Dios para todo creyente y es que podemos tener paz por todas partes.  La paz surge como producto de la entrega de nuestra vida entera a Dios. Durante todo el tiempo en que el pueblo de Dios se apartó de Dios y no le buscó, no tuvieron paz, se levantaron varios frentes de batalla, y no podían prosperar a causa de la constante guerra.

 

CONCLUSION. ¿Cuántos no desean tener paz en todo? Qué el temor de Dios caiga sobre los enemigos de tal forma que ya no intenten acercarse. Una primera clave para obtener esta bendición es buscar a Dios con todo el corazón. No obstante solo algunos cristianos le buscan de esta forma. Muchos privilegian otros compromisos, su trabajo, su descanso o su diversión, en lugar de buscar a Dios. Estos deben traer a nuestra vida relevancia espiritual; porque ellos nos desafían a vivir la realidad del momento en que estamos viviendo hasta lejos de Dios sin ningún compromiso con él. Asumamos hoy el reto de vivir en compromiso con Dios. 

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