La Evidencia del Cristiano Carnal

 

CITA BIBLICA: 1ª. Corintios 3:1-4.

 

INTRODUCCION. Hay dos clases de cristianos claramente descritos en la Biblia. Es de gran importancia para todo cristiano saber a qué clase pertenece y después decidir de qué clase desea ser. Hoy estaremos hablando del cristiano carnal es un cristiano no sometido a Cristo y este se caracteriza por un consistente retroceso de su vida espiritual, por el rechazo hacia la fe cristiana. Si usted transita por la autopista  de la  carnalidad por bastante tiempo, apostatara. Esa palabra  significa que usted se apartará de la fe. Usted terminará negando el cristianismo. Usted terminará pareciéndose al peor de los pecadores. ¿Está claro? ¿Puede un cristiano llegar a convertirse en un tenaz pecador en su accionar? Absolutamente si, un cristiano puede. Usted no puede notar la diferencia entre un cristiano carnal y una persona inconversa. Para ser más exacto, usted no puede ver la diferencia entre el frío y el carnal porque la verdad es que ambos están actuando de la misma manera. Ahora bien, uno de ellos está en Cristo y el otro no. Uno de ellos está extraviado y el otro está en Cristo. Uno de ellos conoce acerca de Dios y lo conoce por haber experimentado la salvación; el otro no lo conoce en absoluto. El cristiano carnal se caracteriza por una manera de vivir que concuerda con la del hombre natural inconverso sin discernimiento espiritual. Veamos que evidencias existen en un cristiano carnal.

 

ES UNA VIDA DE LUCHA CONSTANTE. Romanos 7:22-23. NVI. 22Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios; 23pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo. Lo intimo=Hombre interior o sea en el espíritu el cual pertenece a Dios, no es como el exterior el cual se va desgastando, el interior no obstante se renueva día a día. Dos leyes o fuerzas absolutamente  contrarias, luchando una contra otra en la misma personalidad, por dominarla; esto no es más que un conflicto. Dos naturalezas, la divina y la carnal, han emprendido una guerra a muerte dentro del cristiano. A veces la naturaleza divina está creciendo y disfrutas de gozo, paz y descanso momentáneos, pero de pronto la naturaleza carnal domina y se escasean las bendiciones espirituales. Ejemplo: Un niño de 6 años tenía la costumbre de escaparse de casa. Un día le dijo su madre; si lo hacía de nuevo lo castigaría. Vino de nuevo la tentación y se escapa. Cuando volvió a casa, le dijo su madre: Santiago, ¿no recuerdas que te dije que si volvías a escaparte te castigaría? Sí dijo el niño, entonces ¿por qué te has escapado? Santiago respondió: Cuando estaba en la calle pensando en eso, Jesús me tiraba de una pierna y el diablo me tiraba de la otra y el diablo tiró más fuerte. Es la experiencia constante del cristiano. Ceder habitualmente al diablo y darle el dominio de la vida es; la miserable condición del cristiano carnal. ¿Vives tú una vida con tan penoso conflicto? Otra evidencia.

 

UNA VIDA DE CONTINUA DERROTA. Romanos 7:15 y 19. NVI. 15No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco. 19De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. Esto tiene que ser la radiografía espiritual de alguien. Fue indudablemente la de Pablo. Descubre un verdadero deseo y un empeño de vivir una vida santa, pero es invadido por una corriente de derrota; tan abrumadora que obliga a lanzar aquel grito desesperado en demanda de socorro: Miserable de mí ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Romanos 7:24. ¿Quién de nosotros no lo ha gritado? Hemos hecho  en un nuevo día muchas propuestas o cuando viene un Año Nuevo, acerca de lo que queremos hacer o no queremos hacer y sufrimos repetidas veces la humillante sensación del fracaso. Todo lo que determinamos realizar se quedo sin hacer y lo que no deseábamos hacer, lo hicimos repetidas veces. Pecados de comisión, cuando hago lo que yo se que está mal y de omisión, Cuando no hago lo que se que está bien, como malos espíritus, acechan en nuestros dormitorios para robarnos la paz y el sueño. Nos enojamos, no dejamos de ser orgullosos, egoístas y desconfiados este año como lo fuimos el año pasado. Hemos descuidado el estudiar la Biblia y el orar y no hemos tenido más celo por las almas como antes. La culpa no está en la voluntad, simplemente la naturaleza carnal ejerció dominio.

UNA VIDA DE INFANCIA PROLONGADA. 1ª. Corintios 3:1-2. NVI. 1Yo, hermanos, no pude dirigirme a ustedes como a espirituales sino como a inmaduros, apenas niños en Cristo. 2Les di leche porque no podían asimilar alimento sólido, ni pueden todavía. El cristiano carnal no crece. Continúa siendo un niño en Cristo. No hay nada en este mundo que parezca más perfecto a los padres, que un niño en los primeros años de su vida, pero ¡qué pena! para los padres si ese niño permanece en una infancia corporal y mental. Nada aquí en la tierra se puede comparar al gozo celestial cuando nace un nuevo hijo en la familia de Dios, repican las campanas celestiales con el anuncio de ese nacimiento. Pero qué dolor debe causar al Padre celestial ver que el niño espiritual permanece en un estado de infancia prolongada.  ¿Qué evidencias hay en un niño? No puede valerse por sí mismo y depende de otros; absorbe la atención de los que le rodean y espera ser el centro de su pequeño mundo; vive en la región de sus sentimientos, si todo le va bien, está contento, pero si su deseo se ve frustrado en algún punto, bien pronto expresa su desagrado con vivas quejas. El cristiano carnal tiene las mismas evidencias.

 

Hebreos 5:12-14. NVI. 12En realidad, a estas alturas ya deberían ser maestros y sin embargo necesitan que alguien vuelva a enseñarles las verdades más elementales de la palabra de Dios. Dicho de otro modo, necesitan leche en vez de alimento sólido. 13El que sólo se alimenta de leche es inexperto en el mensaje de justicia; es como un niño de pecho. 14En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual. El cristiano carnal depende de otros. Debería estar lo bastante adelantado para enseñar a otros; en vez de ser así, él mismo necesita que le enseñen y no ha llegado al punto de alimentarse con alimentos sólidos en lugar de leche. Incapacitado para recibir o para comunicar las cosas profundas de Dios, no va a la Biblia en busca de su alimento, confiando que el Espíritu Santo se lo dará. No conoce otro recurso que los maestros humanos y se traga todo lo que éstos le den. Es un parasito Espiritual  que vive de alimento ya digerido, y, por ello está desnutrido y anémico. En tal condición de debilidad, está expuesto a todas las formas de enfermedad espiritual. Fácilmente se enoja, critica, celoso, egoísta, orgullo, y por su escasa relación con otros hermanos. Tal estado de cosas resulta en un contagio, o hasta en una epidemia de pecado como la que existió en la iglesia de Corinto. ¿Qué eres tú, un niño desvalido, o un cristiano capaz de ser usado por Dios para ayudar a otros?

 

UNA VIDA DE INFIDELIDAD ADULTERA. Santiago 4:4. NVI. 4Oh gente adúltera ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios. Este es lenguaje muy duro. No podemos amar al mundo y a Dios al tiempo, ser amigo de Dios es tal como un matrimonio monógamo no se tolera compartir el corazón con 2 personas a la vez. Es claro, cualquier cristiano que sea amigo del mundo, se hace enemigo de Él; más aún, cae en adulterio. Para entender la fuerza de esta afirmación, debemos saber que quiere decir el mundo. No me refiero al planeta Tierra, al cosmos, a este sistema de pensamiento, de actuar, en donde a lo malo se le dice bueno y a lo bueno se le dice malo, en donde cuando más cruel es usted, es más admirado.  Lo que es la Iglesia para Cristo, es el mundo para Satanás, realizan el mismo esfuerzo; capturar y retener las almas de los hombres. El mundo es la vida y la sociedad humanas, que deja afuera a Dios. La respuesta se encuentra en la relación del cristiano con Cristo. Cristo y el cristiano son una cosa. ¿Es extraño que Dios afirme que la amistad con el mundo, por parte de un cristiano, equivale a un adulterio Espiritual? Estar de acuerdo con el mundo, participar con El en sus propósitos, amoldar nuestra conducta a sus principios y llevar a la práctica su programa, hace a un cristiano cómplice del maligno y lo marca como cristiano carnal. ¿Amas al mundo y las cosas que están en el mundo? Entonces, eres un cristiano carnal.

 

CONCLUSION. Hay esperanza para el cristiano, cansado de la lucha, humillado por la derrota, afligido por la esterilidad, infidelidad e hipocresía, se vuelve a Dios y clama ser liberto de la miserable cautividad de la carnalidad, y entrar en la gloriosa libertad de la espiritualidad cristiana.

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