Sistema Emocional Dañado

 

CITA BIBLICA: Romanos 8:6-8.

 

INTRODUCCION. Los primeros 6 años de vida son sumamente importantes en el desarrollo del carácter de una persona, porque en ellos adquiere el niño el 80% de su identidad y de los          6-10 años estará trabajando sobre su identidad psicosexual. También en el primer año de vida el niño aprende a confiar y a tener ánimo para vivir. En el segundo año aprende a ser independiente, a decir no y a desarrollar su propia identidad. Cuando se experimentan heridas Emocionales, se desarrollan ciclos de dolor, sentimientos de baja autoestima y miedo. Una herida emocional puede afectar la vida de cualquiera, aun aquel que fue elegido por Dios, aun habiendo sido ungido por Dios, el efecto de sus heridas todavía ejercerán influencia sobre él, que afectara sus decisiones y en las elecciones que él tomará en su vida.

 

LA VIDA DE SAUL. Saúl tuvo ciclos de inferioridad y se despreció a sí mismo y estos sentimientos de inferioridad afectaron en la desobediencia como rey. Hoy vemos esta realidad tanto en aquellos que han sido llamados, como en personas que aún no conocen a Jesús, desempeñando responsabilidades, pero con heridas que han dañado su sistema emocional. La Biblia habla claro de esta batalla tomando en cuenta que el término carne tiene que ver con actitudes, pensamientos, y mente. Gálatas 5:17. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. Un sistema emocional dañado tiende a endurecer las heridas, emociones y sentimientos y será un bloqueo que afectara las relaciones interpersonales y la personalidad.

 

LAS HERIDAS EMOCIONALES DESPIERTAN UN BAJO VALOR DE SI MISMO. 1ª. Samuel 15.17. 17Y dijo Samuel: Aunque eras pequeño en tus propios ojos, ¿no has sido hecho jefe de las tribus de Israel, y Jehová te ha ungido por rey sobre Israel? Aquí vemos problema de personalidad, como consecuencia de un espíritu de baja estima. Una persona que tiene bajo valor de si mismo traerá sentimiento de abandono y rechazo por otros. Llegan a sentirse traicionadas, ven a todos como sospechosos. Por lo regular pasan, culpando a quienes le rodean, cuando en realidad ellos son y elaboran un ambiente para ser rechazados. Entran en etapa aislamiento y soledad, para intentar llamar la atención, levantando barreras para auto protegerse, esto despertara un nivel alto de agresividad y de falta de confianza. Como seres humanos traemos una necesidad innata de socializar, ellos buscarán una o dos personas para relacionarse, dando lugar a una relación de dependencia emocional hasta convertirse en algo posesivo. Controlan y manipulan las acciones y hasta el estado de ánimo de otras personas, sin demostrar que lo hacen o donde evidencian. Satisfacen sus necesidades emocionales, sintiendo con ello que están en control y dejar de sentir el miedo y la inseguridad en su alma.

 

LA CODEPENDENCIA Y EL TEMOR SURGEN DE LAS HERIDAS EMOCIONALES. 1ª. Samuel 15.24. 24…Yo he pecado; pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí a la voz de ellos... Saúl parecía muy ansioso de quedar bien en su opinión ante el pueblo y conservar su interés por ellos, pero no quedar bien con Dios. Aunque lo confiesa, justifica su falta; ese no es el camino del verdadero arrepentido. ¿Cuántas veces por quedar bien con nuestra familia, con el esposo, con los hijos; quedamos mal con Dios? Quien sufre codependencia pierde identidad, autenticidad y desarrolla una necesidad de ser controlado por otros y vive bajo un fuerte temor.

 

QUIENES VIVEN ESTA PROBLEMA,  terminan culpando a Dios, cuestionándolo por el daño que sufren en el mundo, se esfuerzan por ser amados y aceptados, pero viven bajo presión y allí es cuando afectan a terceros. Luchan por ser siempre el bueno y no el malo. El no estar de acuerdo en algo, es para ellos ser el malo, y ser malo es ser defectuoso según su criterio, el problema es que al final siempre estallará, y la reacción va desde lo individual y secreto hasta lo público y colectivo, no tiene en cuenta lugar, hora o personas.

 

1ª. Samuel 15.19-23.  Al final Saúl perdió el horizonte de su autoridad y violó su cobertura, perdió toda identidad, desobedeció y manifestó lo que estaba dentro de él: Rebelión=Sublevarse ante todo aquello que significa buen dirección para su vida. Quien no tiene el control de sus emociones, vive co-dependiente y en temor, no tiene la capacidad de ser responsable,                   disciplinado y está propenso a caer en adicciones, y sobre todo el carácter. Se deja de confiar en las promesas de Dios, en su propósito de restauración, en su meta de bendecirnos, que nos proporciona victoria en medio de cualquier experiencia en nuestras vidas.

 

Romanos 8:6-7. 6Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Siempre vas a vivir entre la carne y el espíritu, siempre estás entre dos. Si eres guiado por el Espíritu Santo caminaras después de Él, no de la carne. La carne te dice: No pidas perdón, y la carne se siente y empiezas a sentir una humillación fea antes de ir a pedir perdón. Y la voz del Espíritu te dice: Ve y hazlo. O empiezas a caminar detrás del Espíritu en todo lo que hagas o Él no te va a poder guiar. Por eso es que vemos mucha gente carnal hablando en lenguas y los cultos es hablar en lenguas y de ahí no pasaron. Camine detrás del Espíritu Santo. Seguir al Espíritu te va a meter en problemas, pero seguir a la carne, jamás vas a salir de ellos. Esta es la clave para la santidad, no es una condición que vives, sino decisiones que tomas, es de todos los días, a todas horas. La santidad es tengo opción A o la B. Toma la decisión correcta por el Espíritu, practícalo y después de meses y años de hacerlo, vas a notar la diferencia entre tu vida y aquellos que estuvieron en la misma posición tuya que decidieron por la carne.

 

CONCLUSION. Si usted se olvida de lo que es Dios en usted, es igual a levantar su propio monumento o estatua, que diga: de aquí en adelante creeré y confiare solo en mi propia opinión, no es más que rebeldía y obstinación, es estar obcecados y ciegos totalmente al amor restaurador de un Dios Padre amoroso. Hoy es día de comenzar a restaurar nuestra fe y confianza en sus promesas, y aceptar vivir libres de toda opresión y herida.

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